Posteado por: gruporenacer | Domingo 30 septiembre 2007

Cómo ayudarse cuando fallece un hijo…


Autor: Charles A. Corr es profesor emérito de la Universidad Edwardsville del sur de Illinois y ex-presidente (1989-1993) del Grupo Internacional de Trabajo sobre la Muerte, el Duelo y las Personas en Agonía.

La muerte de un hijo es probablemente la experiencia más dolorosa y difícil que una persona pueda experimentar. Viola todo lo que podemos esperar del curso natural de los hechos.

“Los hijos deben sobrevivir a sus padres,” decimos. En la mayoría de los casos, lo hacen. ¿Pero qué hacemos cuando nos encontramos dando la despedida final a un hijo? ¿Entonces qué? ¿Qué podemos hacer para ayudarnos a nosotros mismos en circunstancias tan espantosas?

Sienta Su Dolor

Al menos al principio, verá que no puede aceptar que su hijo realmente haya muerto. Esto es comprensible y normal. Dése tiempo para absorber este duro hecho y comience a reconocer sus numerosas implicancias. Permítase experimentar su profunda pena en todas sus dimensiones — físicas, psicológicas, sociales y espirituales. Si puede, hágalo gradualmente y en pequeñas dosis.

Pensar en su hijo o hablar de él o ella con otras personas a veces puede resultar doloroso. Otras, puede ser de gran consuelo. No tema llorar cuando lo necesite. Las lágrimas son curativas. La profundidad del dolor que siente en este momento se relaciona directamente con la profundidad de la relación que compartió con ese hijo o hija. El dolor es el precio que pagamos por haber amado, porque al hacerlo, nos hemos permitido ser vulnerables a la pérdida.

Cómo Sobrellevar Su Dolor

Trate de manejar su pérdida y su dolor, no dominarlo. Concéntrese en el presente. No es necesario que resuelva todo su futuro en este momento. Viva un día por vez — pero no trate de hacer frente a una hora si eso es demasiado para usted. El tiempo por sí mismo no cura, pero es lo que nos puede ayudar a recuperarnos y crecer.

Recuerde sus necesidades de alimento, agua, descanso y ejercicio. El cuidado de sí es fundamental para proveer los recursos que necesitamos para vivir.

Es necesario que encuentre su propia manera de hacerlo después de la muerte de su hijo.

Sobrellevar una pérdida tan horrible es una experiencia muy individual. Piense en qué lo ayudó cuando se enfrentó con otras pérdidas más pequeñas en otros momentos de su vida.

Apoyo de la Familia y Amigos

Mantenga relaciones con familiares cercanos y amigos. En este momento necesita de todo su apoyo, aun si cree que no podrán hacer mucho por usted. No dude en pedirle ayuda a sus amigos cuando lo necesita. Los verdaderos amigos se alegrarán de poder ayudar en forma práctica y de distintas maneras. Si alguien dice o hace algo que no es útil o incluso resulta doloroso, usted puede expresar sus sentimientos y explicar qué le puede servir de ayuda. No sufra en silencio. Esté atento.

La mayoría de las personas tienen buenas intenciones, pero a veces no saben qué hacer o qué decir.

En realidad, todos tenemos mucho que aprender sobre las reacciones ante la muerte de un hijo. Es probable que se encuentre enseñando esas lecciones, lo quiera o no. Sea amable, pero firme; enséñele a la gente a ser más comprensiva y útil. Cuando les da permiso, los amigos verdaderos agradecen las oportunidades de compartir con usted los recuerdos que guardan de su hijo o hija — y usted también se beneficiará de ello, porque esos recuerdos enriquecerán el legado de su hijo en su propia mente y corazón.

Extraiga Fuerza de Otros Padres en Iguales Circunstancias

Con frecuencia, los padres que han perdido un hijo señalan que otros padres que vivieron circunstancias parecidas fueron la ayuda más efectiva. “Conocían el dolor. Sabían qué decir y qué no decir.”

Puede ser de ayuda encontrar un grupo de apoyo local para padres que han perdido un hijo pidiendo referencias en funerarias, programas hospitalarios o instituciones religiosas de su área.

Concéntrese en el Legado de Su Hijo o Hija

Muchos padres encuentran muy útil concentrarse no sólo en lo que han perdido sino también en lo que ha significado y en lo que continúa significando su hijo. Reflexionan sobre la riqueza que ese hijo ha aportado a sus vidas. Puede hacer esto pensando en el lugar y en el significado especial que su hijo o hija ocupa para usted. Su vida es más rica porque su hijo vivió.

Su relación con su hijo o hija será diferente ahora — esa es la cruda realidad que trae la muerte. Sin embargo, su hijo tendrá siempre un lugar en su corazón — eso jamás cambiará. Aunque su hijo ya no viva, usted lo podrá amar toda su vida. El amor en la separación no es menos real que el amor en la presencia.

Su hijo lo ayudó a que usted sea quien es ahora. El legado de su hijo puede incluso ayudarlo a crecer; continúa teniendo profundos efectos sobre su propia vida y en la vida de quienes lo rodean.

Cómo Conmemorar la Vida de Su Hijo

Puede conmemorar la vida de su hijo de distintas maneras. Algunos padres escriben breves poemas o cuentos, otros llevan un diario de recuerdos, crean un jardín, hacen donaciones o crean una beca en memoria de su hijo.

Otros padres la conmemoran comprando o haciendo un regalo especial en el día de cumpleaños de ese ser, en las fiestas religiosas o en otras ocasiones festivas. Luego donan ese regalo a un joven pobre o a una organización benéfica en memoria de su hijo. De esta manera y de tantas otras, puede alimentar una conexión importante con su hijo o hija y mantener viva su memoria en usted.

A menudo, puede ayudarse mejor aceptando el apoyo y amor de aquellos a quienes ama y que conocieron y amaron a su hijo o hija, como también ayudando a quienes se dirigen a usted en busca de apoyo y amor. Todos los que amaron a su hijo serán afectados por su muerte. Todos ellos necesitan sentirse amados, seguros y que son parte importante de su familia. Los abrazos y las lágrimas compartidos son la mejor manera de decir, “somos todavía una familia, el hijo que ya no está sigue siendo parte de nuestra familia y a pesar de todo, esto seguirá siendo lo más importante.”


Acerca del Autor
El Dr. Charles A. Corr es profesor emérito de la Universidad Edwardsville del sur de Illinois y ex-presidente (1989-1993) del Grupo Internacional de Trabajo sobre la Muerte, el Duelo y las Personas en Agonía. Entre las publicaciones profesionales del Dr. Corr se incluyen 22 libros y más de 80 artículos y capítulos sobre una amplia variedad de temas relacionados con la muerte.
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Responses

  1. HAce tres días atrás murió el único hijo, nieto y sobrino de mi familia: hijo primogénito de mi hermano que fue padre a los 18 años. Mi sobrinito murió en un accidente a la edad de nueve años. Mi hermano está devastado pues hace solo seis meses falleció mi papá después de luchar durante 13 años contra el cancer. Han sido muchos acontecimientos duros que no logro entender. ALguien puede dwecirme como ayudarlo.

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    • Hola Paola
      Siento mucho por lo que está viviendo tu familia, entiendo perfectamente de ese dolor porque a mi también se me murió mi única hija.
      Cómo ayudarlo querida Paola? te sugiero que le busques en tu ciudad un Grupo Renacer y de ser posible pedirle que asista, allí va encontrar acompañamiento y comprensión a lo que hoy está viviendo, allí va encontrar el sentido de vida que uno llega a perder cuando un hijo muere, pero sobre todo va encontrar Amor.
      Paola si por casualidad no hay un grupo presencial, te puedo asegurar que en este blog también va encontrar papás y mamás que sabemos de lo que en este momento están pasando, y que podemos acompañarlo para aprender a caminar por encima del dolor.

      Aquí te comparto algo que encontré y que espero de alguna manera los ayude mientras encuentras el grupo presencial. Ah pero por cierto de donde son, quizás alguien por aquí sepa si en tu ciudad hay algún grupo.
      Recibe un gran abrazo y deseo de corazón que la fortaleza y amor invadan sus vidas para que su caminar sobre el dolor sea mas ligero.

      Como Yo puedo ayudar . . . cuando un hijo o un hija muere
      (How Can I Help When a Child Dies?)

      Un hijo o una hija ha muerto. Independientemente de su edad o de las circunstancias de su muerte, como persona que desea brindar apoyo, te sientes vacía e impotente. ¿Qué tú puedes decir o hacer que pueda aliviar el dolor y ayudar a sanar la herida?

      ¿Qué tú puedes hacer para ayudar?

      No hay contestaciones fáciles, no hay estándares que sean de ayuda universal. No existen fórmulas mágicas que te quiten el dolor. Es normal sentirse desvalido cuando el hijo o hija de un amigo o familiar muere. Recuerda que demostrar tu preocupación puede ayudar a consolar a una familia que está en duelo. Por favor no los evites si es que te sientes inadecuado. Las familias están más propensas a alcanzar una resolución saludable y positiva de su duelo si reciben apoyo y comprensión continua. Las siguientes sugerencias te podrán ayudar a proveer apoyo:

      No trates de encontrar palabras mágicas que quiten el dolor. No existen. Un abrazo, tocarlos, o un simple “lo siento” ofrecen verdadero consuelo y apoyo.
      No temas llorar. Tus lágrimas son un tributo al hijo o hija y también a los padres y madres. Es cierto, que ellos podrán llorar contigo pero sus lágrimas pueden ser un alivio saludable.
      Evita decir “se como te sientes”. Es muy difícil entender la profundidad de la pérdida cuando un hijo o una hija muere, y decir que lo entiendes podría tomarse como presuntuoso por parte de los padres y madres.
      Evita decir “fue la voluntad de Dios” y otros clichés que tratan de minimizar o explicar la muerte. No trates de encontrar algo positivo en la muerte de un hijo o una hija como “por lo menos te quedan otros hijos o hijas”. No hay palabras que expliquen que está bien que el hijo o hija haya muerto.
      ¡Escucha! Permíteles que expresen su coraje, sus preguntas, el dolor, el desconcierto y la culpa que deben estar experimentando. Tenemos que entender que a menudo los padres y madres tienen que hablar una y otra vez de su hijo o hija y las circunstancias de su muerte. Podrías ayudarlos y animarlos a hablar si le haces una pregunta delicada como “¿Puedes contarme sobre su muerte?”
      Evita juzgar. “Deberás….” o “No deberás…” no son palabras apropiadas ni ayudan. Las decisiones y el comportamiento sobre remover o mostrar fotos, revivir la muerte, idealizar el hijo o hija o expresar coraje, depresión o culpa parece una conducta extrema en muchos casos. Estos patrones de conducta son normales, especialmente en los primeros años luego de la muerte de un hijo o una hija.
      Hay que saber que para los padres y madres con convicciones religiosas, la muerte de su hijo o hija podría levantarle preguntas serias sobre el rol de Dios en este evento. No presumas en ofrecer contestaciones. Si los padres y madres levantan este asunto, sería mejor escucharlos y permitirles explorar sus propios sentimientos. Ellos necesitan llegar a una filosofía individual sobre esto.
      Quédate con ellos. Hazle mandados, ayuda con los quehaceres de la casa, proveyendo cuido de los niños, y ayúdalos de cualquier forma que necesitan. No digas, “Llámame si hay algo en que te pueda ayudar”. Probablemente esa llamada nunca llegue. Averigua lo que hay que hacer y ofrécete a hacer tareas específicas.
      Dale atención especial a los hijos o hijas sobrevivientes. Ellos están sufriendo, confundidos y a menudo ignorados. No asumas que no están heridos porque no expresan sus sentimientos. Los hermanos y hermanas suprimen su pena para evitar añadirle al dolor de sus padres y madres. Habla con ellos y reconoce su pérdida.
      Menciona el nombre del hijo o hija que ha muerto. No temas que el hablar sobre ese hijo o hija que murió le causará dolor adicional a los padres y madres. Usualmente es lo opuesto. Mencionar el nombre del hijo o hija les deja saber a los padres y madres que ellos no están solos recordando a su hijo o hija.
      Ten paciencia. Comprende que los familiares en duelo responden de forma diferente a su dolor. Algunos lo verbalizan, a otros se les hace imposible o no desean hablarlo, algunos se aíslan, y otros reaccionan con coraje.
      Compartir recuerdos hermosos del hijo o hija mediante comentarios como “Recuerdo cuando él o ella…” o “El o ella tenía un gran don para…” podría brindarle más tranquilidad a los padres y madres y mostrarle que tú apreciabas a su hijo o hija y están conscientes de su sentido de pérdida. Menciónales anécdotas graciosas sobre su hijo o hija. No le temas a la risa. Esta ayuda a sanar el dolor.
      Recuerda a la familia en los días importantes como el cumpleaños o aniversario de muerte de su hijo o hija. Envíales una tarjeta, llámalo o visítalos. Déjales saber que tú también lo recuerdas.
      Anímalos con delicadeza a regresar a actividades. Sugiéreles salir a almorzar o al cine como alivio al aislamiento de la pena. No te des por vencido si rechaza tu invitación. Si fuera necesario, invítalos una y otra vez más. La tercera o cuarta vez que los invites podría ser el día que deseen salir si alguien toma la iniciativa.
      No existe un período de tiempo fijo para la recuperación. La pena usualmente dura más de lo que la gente supone. Anima a las familias en duelo a tener paciencia con ellos mismos. A menudo ellos escuchan: “Continúa con tu vida; ¡Ya es hora que te hayas recuperado!” Esas exigencias no son realistas y son injustas. Cuando los padres y madres expresan preocupación porque se sienten cansados, depresivos, con coraje, llorosos y no pueden concentrarse, o no desean regresar a la rutina diaria, tranquilízalos informándoles que procesar la pena toma tiempo y que ellos podrían estar exigiéndose demasiado de ellos mismos.
      Se sensible a los cambios que experimentan las familias en duelo. Los familiares adoptarán nuevos comportamientos y roles según ellos aprenden a vivir sin su hijo o hija. Este es un proceso doloroso y largo. No esperes que tus amigos no cambien ante esta experiencia.
      Continúa en contacto con la familia. La pena no termina con el funeral o en el primer aniversario. Mantente en comunicación y en conversación con ellos tan a menudo como si mencionaras a cualquier otro miembro de la familia. Y no olvides mencionar el nombre del hijo o hija que murió.

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  2. Hace dos meses murio mi hijo y aun sigo sin comprender la razon y el motivo m siento tan triste es una experiencia muy difícil. Era un hijo q esperaba con tanta ilusion desde hace 10 años.

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  3. Hace 2 años perdi mi unico hijo,tenia 16 hermosos años,era el hijo mejor del mundo ,es mi gran amor, cada dia es mas dificil vivir sin el .lo extraño, lo necesito, necesito que me diga mama, que me abraze, me bese, que me diga “mama estoy orgulloso de ti, eres la vieja mas linda
    y por ultimo solo me diga mama

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    • Querida Chany

      No hay en efecto palabras que pueden llenar el vació, el dolor la pena que nos deja la muerte de una hija o hijo.

      Sufrimos si y sobre todo los primeros meses, eso es inexorable, pero hay que tomar conciencia que:

      El sufrimiento lo magnifica el ego propio de uno pero es opcional. El dolor es inevitable, sin embargo yo puedo elegir sufrir y quedar pegado atorado años y años… ser simplemente una victima y hacer de mi hija o hijo mi verdugo. El dolor es como un viaje que uno tiene que hacer, y lo tiene que realizar. En cambio el sufrimiento es quedarnos lamentándonos de por vida y quedarse ahí, debemos reconocer que desde ese lugar no se avanza sino por el contrario uno se estanca se convierte en algo patológico que nos va a perjudicar a nosotros y a los demás seres que nos rodean.

      Por otro lado la culpa de abandonar el sufrimiento, de sentir que tenemos que olvidar, en algunos casos parece ser más grande que el amor que tenemos por ese ser querido que fisicamente ya no está. Con la culpa y el sufrimiento crónico uno retiene al que partió porque no está permitiéndose avanzar y no se trata de olvidar a nuestros hijos ausentes…no sino de trascender ese sufrimiento que nos invade sobre todo en los primeros tiempos con dignidad.
      La única manera de homenajear a ese hijo es volver a retomar nuestras vidas, ya no seremos los mismos , ya no, pero se debe de ser mejor persona en base a la experiencia tan terrible que nos a tocado y en su momento adecuado estabilizarse emocionalmente, porque con tristeza y sufrimiento uno no homenajea a nadie.

      Cuando siento la ausencia de mi hijo,… yo siento que se fue algo que era mío, entonces sufro porque siento que me quitaron algo. Mientras más se superen los apegos , más libremente lo voy a dejar partir. No se fue alguien que nos pertenecía, se fue alguien que amamos.
      Cuando uno suelta desde el corazón aparece el alivio, la calma, la paz.

      La penas y el dolor no se pasan ahí van a estar el resto de nuestra vida pero uno tiene que aprender a vivirlas mejor , de manera coherente y con dignidad, nada nos hace conectarnos con las cosas de la vida, con lo que es trascendental más que el dolor.
      Eso depende de una decisión que tenemos que tomar nosotros, aprender a ser felices con el dolor y un dulce y buen recuerdo de nuestros hijos mas no con un sufrimiento miserable.
      Todo dolor llevado vivido con dignidad trae un legado, el asunto es si uno esta dispuesto a descubrir ese mensaje de amor que nos dieron el tiempo que estuvieron aquí con nosotros nuestros hijos que ya están en la dimensión del espíritu.

      Somos seres espirituales viviendo experiencias humanas y eso le da otra dimensión al dolor que uno pueda tener.

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      • Alejandro darte las gracias por tus palabras,pero cada dia se me hace mas dificil, aun siento la necesidad de sus besos,abrazos imaginate mi hijo durmio conmigo de sus 16 años 15 años y 1/2 como poder superar esto.

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  4. nunca pense en escribir en ningun lado, pero es tanta la necesidad de consuelo, es tanto el dolor que siento, mi unica hija fallecio despues de 25 dias de nacida, luche tanto por tenerla y ahora al no estar conmigo siento un vacio tan grande y una pena que no me deja ver con claridad. Isabella era todo lo que queria, sin embargo la vida dijo otra cosa. Hoy la recuerdo a cada momento y me niego a dejarla partir en mis pensamientos.

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  5. Estaba necesitando estas palabras. Gracias. Me reconfortaron.

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    • Mi hija maría cecilia tenía 26 años y falleció el 2 de abril de este año por un acv.creo que no hay consuelo para tanto dolor pero me esas palabras me ayudan para enfrentar un nuevo día.GRACIAS

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  6. yo nunca pense en escribir aqui pero necesito tanto comunicarme con gente que a pasado por lo mismo yo tambien perdi a mi unica hija de un tumor en la cabeza fue algo sorpresivo tan rapido fue todo tan cruel que el dolor de perderla me a acompanado todo este tiempo pero a veces se hace irresistible

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    • jaqueline mabel: es muy cierto que cuando nos sucede lo que a nosotras nos ha sucedido. . .tenemos la necesidad de comunicarnos con gente que ha pasado por lo mismo. . .Has hecho bien en escribir aqui, donde somos muchas las madres que vivimos esa triste circunstancia, te dire, por si quieres seguir comunicandote, que donde mas escribimos es en la seccion de ” mensajes”, , ,alli, siempre habra alguna mama dispuesta a contestarte , consolarte y contenerte. . .Yo, por mi parte, te dire que me identifico totalmente contigo, porque tambien perdi a un queridisimo hijo, Alejandro, a causa de un tumor en la cabeza. . .que nos lo arrebato en poco tiempo, y del que fue operado, pero no resistio, y a lo 16 dias de la operacion fallecio. . .tambien todo fue muy cruel, muy doloroso. . .muy dificil de soportar. . .Aca en este blog he encontrado madres maravillosas que con sus palabras, sus propios testimonios de como van viviendo el dia a dia de su duelo, me han confortado y me han ayudado a que no me sienta sola en mi dolor. . . Un gran abrazo y . . .te esperamos en mensajes MARTA mama de ALE

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      • hola a todas ..esto que nos paso…es para mi indescriptible ddesgarrador..no ay palabras para definirlo…..tambien perdi a mi unica en un accidente…con tan solo 16…se fue a estudiar y nunca mas volvio….yo me resisto..que se fue…espero que vuelva y no vuelve….el dolor es horrible……tambien me gustaria comunicarm con otras madres…….

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  7. yo acabo de perder a mi hijo de 20 años unos par de asesino le quitaron la vida un dia 17 de sptiembre 2012 fue algo terrible una muerte inesperada era un joven lleno de vida planes proyectos dejo una bebe de 9 meses que sufrimiento siento que no voy a poder con esta pena quw invade mi corazon

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  8. yo perdi a mi hija de 18 años este pasado mes de abril, me duele mucho su partida y le pido a Dios que me llene de fortaleza pues es un dolor de alma que es dificil de superar.

    F. Mario Alberto Turcios.
    El Salvador , Centramerica.

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    • Hola Mario….siento mucho lo de tu hija….y entiendo tu sentir..yo he visto partir dos de mis 5 hijos…el mayor hace 8 años con 28 y el mas pequeño hace 10 meses.. con 17 años …..y duele tanto….y no se si alguna vez lo superaremos ..con el tiempo aprendemos a convivir con este dolor..porque por mas doloroso .que nos resulte la vida continua…muy a nuestro pesar. una frase tan hecha pero tan real…..
      … Jorge …te cuento que a mi me ha ayudado mucho a estar de pie este blog…leer la literatura renacer y ..y aferrarme al AMOR..incondicional ..de mis hijos que partieron y de lo que me quedo…..como veras …este camino es largo y doloroso…pero te reitero que este blog nos ayuda….a no sentirnos tan solos…..hay mucha comprencion….respeto ..mucha LUZ….y por sobre todo….AMOR…..mucho AMOR…..un abrazo jorge y que Dios te llene de fortaleza…..MAMA DE JAVIER Y MATIAS .. ..

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    • Hola Mario
      Es muy doloroso no tener mas a nuestras hijas, pero el acompañarnos con otros padres que están pasando lo mismo te puedo decir que nuestro caminar es un poco mas ligero.
      Mario aquí estaremos para acompañarnos en este duro camino.
      Un abrazo.

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  9. Yo, perdí a mi hija de veintidos años hace siete años, ella murió de leucemia, fue muy doloroso para mi esa perdida, recuerdo todo como si fuera ayer, la extraño mucho, quisiera platicar con ella, quisiera saber que sería de su vida actualmente, creo que ella no se merecía lo que le pasó, en ocasiones siento que ya lo supere pero en días como hoy me doy cuenta que no es así, la vida fue muy injusta con ella, cuando murió meses atrás se había graduado de abogada, y la vida no le dio la más mina oportunidad de disfrutar su esfuerzo, ella lucho y lucho mucho pero al final la muerte nos venció, y digo nos venció porque mucho de mí se fue con ella, hoy quiero escribir esto porque me siento muy triste y solo, pero ya habrá un mañana para sentirme mejor.
    También quiero compartir la muerte de mi hijo de veintisiete años, hace apenas cuatro años el murió de un derrame cerebral, fue un golpe terrible para mi, era un muchacho muy bueno, generoso y comprensivo, lo que es la vida, él lucho por su hermana con lo más preciado con lo que contaba que era su propia vida, sin importarle absolutamente nada, busco incansablemente donadores de sangre para su hermana y los conseguía y cuando las cosas no se le daban, él donaba poniendo en riesgo su propia vida, aún recuerdo como sufría al lado del ataúd de su hermana, mucho le debo a él, en ayudarme a superar lo que nos había pasado con mi hija, recuerdo su comprensión su tolerancia y todo lo que hizo por su hermana y por mi, pero de nada le sirvió, porque tres años después se fue él, sumiéndome a mi, en los más terribles sufrimientos que haya Yo podido tener, cuanto extraño a mi hijo y si hay justicia, en el más aya seguro estoy, que él esta en un lugar privilegiado.
    Ya no quiero seguir, porque ya no puedo, las lagrimas no me dejan continuar, otro día, será mejor que hoy.

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    • Hola Jesus: te acompaño en tu dolor, quiero que sepas que no estas solo, aca, a la distancia, somos muchos los padres y madres que atravesamos por este dolor, y tratamos d sostenernos y ayudarnos con algunas palabras de aliento. Realmente, la vida te ha probado mucho, arrebatandote dos hijos. Mi hijo fallecio hace ocho meses victima de un tumor cerebral, y de malos medicos que no supieron detectarlo a tiempo, estoy tratando dia a dia de volver a vivir, pues me senti morir cuando el se fue. Es muy dificil pero no debemos dejarnos vencer, y seguir adelante como se pueda . Nunca nuestra vida volvera a ser lo mismo, es un camino muy arduo pero hay ue intentar recorrerlo lo mejor posible, con el recuerdo de nuestros hijos hasta que llegue el dia en que nos reunamos con ellos. Animo, sigue adelante y desahogate escribiendo en este lugar, que de alguna forma ayuda. LLeguen hasta ti mis saludos y deseos de que te vayas sintiendo mejor MARTA

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    • Jesus…entiendo de lo que hablas… de lo que sentis..yo tambien perdi dos hijos..el mayor hace 8 años a los 28….y el menor hace 8 meses ..con 17 años….por momentos me parece que estoy viviendo… un sueño una pesadilla…pero no es mi cruda realidad….bueno vos lo sabes……solo decirte que aca tenes un espacio… cuando sientas como hoy ganas de desahogarte….te acompañaremos….siempre habra una mama o un papa dispuesto a contenerte….una palabra justa en el momento justo….reconforta el alma…….MAMA DE JAVIER Y MATIAS..

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    • mi nombre es Edith, perdi a mi pequeñita hace 6 meses; ella tenia 4 añitos, ella me hizo mama, ella lo era todo para mi. en mayo del año pasado le detectaron un tumor de tronco encefalico que termino llevandosela pero que en ningun momento la puso de rodillas. a veces la recuerdo haciendose el tratamiento, soportando pinchazos, era muy cruel todo pero ella enfrento la enfermedad con mucha dignidad, nos dio una gran leccion… se fue entera… dos dias antes estaba acostada en su cama tomando coca cola, comiendo unos chizitos y mirando una pelicula de barbi, estaba tan bien… y dos dias despues partio, dejandonos sumidos en un gran dolor. tengo otro niño de 2 años y 8 meses, augusto, el es mi esperanza, el me ayuda a sonreir cada dia… yo encontre un para que vivir, es mi bebe, pero a veces siento que el dolor me va comiendo por dentro y que la extraño tanto que quisiera verla aunque sea un minutito mas. yo concurro a las reuniones de renacer santa fe desde la primer semana posçterior a la partida de juli y alli encontre un abrazo real, sincero, comprensivo. en mi casa no es tan facil llorar, mi marido se pone mal y no le gusta verme llorar asi que mi descarga a tierra es este maravilloso grupo. siento lo mismo que jesus, creo que la vida fue demasiado injusta, ella no merecia enfermarse asi, no merecia este final, pero desde su partida he buscado un refugio que me permita continuar viviendo sin ella, algo que por estos dias es muy dificil y lo encontre en la literatura. de a poco estoy comprendiendo que esto es solo una parte de la historia de la vida, que despues de la muerte fisica, la conciencia sigue su camino hacia la eternidad y que al final de mi camino juli me va a estar esperando al otro lado del puente para acompañarme y llevarme hacia la luz. igual no se puede negar que la extraño y que asi di-s mismo se me manifestara y me dijera que juli esta bien y que me voy a reencontrar con ella, yo igual la seguiria llorando porque extraño su sonrisa, sus peleas con su hermano, los gritos, sus dibujos, su alegria… extraño a juli fisicamente.amo a juli, la lloro todos los dias un poquito.

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      • Hola Edith…

        Siento mucho lo que estas pasando, sabes mi niño murio hace 4 meses tambien tenia 4 añitos y es tan dificil vivir sin el, sin su presencia fisica, mi Juliancito era y seguira siendo todo en mi vida, yo no tengo mas hijos ni esposo, asi que deshagarme ha sido sencillo porque al final del dia siempre estoy sola, el costado de mi cama esta vacio desde que el partio con el Creador… tambien lo extraño tanto pero guardo la Fe, la esperanza de volver a verlo y ser eternamente feliz a su lado en ese nuevo mundo donde ahora se encuentra…

        Te envio un abrazo y espero en Dios fortaleza para todos los dias de tu vida…

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  10. hola hace 2anos perdi a mi hijo,tuvo un accidente para mi fue ayer,en ese momento tenia 28 anos recien cumplidos,me dejo 2 nietas hermosas,yo no estoy bien,estoy muy deprimida,no vivo sobrevivo,mi hijo se llamaba ezequiel,yo me llamo liliana

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    • Hola Liliana , buscando como conmemorar la memoria de mi hijo Herbey, llegue a esta pagina. Mi hijo se fue a reunir con dios hace 2 semanas, es tan irreal y tan doloroso, tan solo 26 anos y sufriendo por casi 4 anos. Su ilusion conocer a su hija que esta proxima a nacer, pidio a los medicos “mantenganme vivo hasta que mi Sofia nazca” y no fue asi, con 30 semanas de gestacion se fue sin conocerla. El no queria morir, anelaba poder cargarla, ensenarle a hablar, comprarle su muneca y hasta hacerle una carreola de madera para sus juegos. Un muchacho graduado de la universidad con buenas calificaciones y en la lista de mejores estudiantes, tuvo que sufrir tanto en silencio pues a nadie le decia cuanto le dolia fisicamente y moralmemte esta enfermedad (cancer). Lucho con optimismo y mucha fe en dios, realista y escondio todo para no preocuparnos mas, se fue sin despedirnos, sin dejarnos nada escrito ni haber hablado de cuando se fuera, era doloroso supongo asumir esa realidad. Me duele muchisimo, que no se que hare, su esposa se fue de aqui pues no quiere estar donde el no esta, se fue a vivir con sus papas. Un hijo ejemplar, amoroso con todos, bromista y hasta sus criticas hacia mi fueron cronstructivas y me hacian reir. Tu carta me da entender que no sobrevivire. Lesvia

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      • Comprendemos tu dolor y sabemos lo doloroso que es perder un hijo en las circunstancias que sean, es una espada que traspasa tu misma alma, sin embargo yo creo que si se puede sobrevivir, mi hijo Julián tenía solo 4 añitos, mi futuro, mis sueños de verlo crecer, convertirse en un hombre y formar una familia se esfumaron en un abrir y cerrar de ojos, sin embargo desde que partió con su Creador, he aprendido a alimentar mi alma y mi espíritu con palabras de vida, de vida eterna… he comprendido tantas cosas que antes no hubieran tenido ningún significado, toma este dolor todo aquello que te haga trascender como ser humano, esfuérzate y se valiente, no temas ni desmayes, porque Dios siempre estará contigo… apenas leí hoy un articulo donde una madre expresaba que vivir el duelo “es aprender a parir a los hijos/as para dentro”. Regresa el tiempo y recuerda ese día que a través de ti llego al mundo, el dolor y el sufrimiento pero al final la alegría, la paz y el amor con que lo abrigaste en tus brazos, aunque este dolor de perderlos no se compara con esos dolores de parto yo pienso que si es posible parirlos para dentro, sufriremos si, lloraremos sí, pero cuando llegue el momento Dios nos llenara de esa paz que sobrepasa cualquier entendimiento… aquí estamos para acompañarte… un abrazo fuerte. DTB

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      • Hola Lesvia
        Soy una mamá que igual que tú perdió a su hija. Mi hija murió hace dos años siete meses, a la edad de 21 año, murió por enfermedad con la cual nació, era y es mi unica hija.
        Quiero compartirte que se puede aprender a vivir aun a pesar del dolor, que como aquí nos sugieren depende de nosotros como queremos vivir, que lo que nos ha pasado nosotros decidiremos si es para ser mejor o para ser peor. Yo he decidido tomar la actitud de seguir en la lucha de ser mejor, de aceptar que mi dolor siempre me va acompañar pero que puedo caminar por encima de el y también he aprendido que el sufrimiento es opcional. Yo deseo seguir el ejemplo de mi hija…que supo VIVIR sus 21 años a pesar de su enfermedad, que nunca se dió por vencida…ella en una ocasión me dijo mamá no voy a permitir que nada ni nadie me impida ser feliz y…así lo hizo…no niego que hubo momentos de mucho dolor físico y que hubo momentos en que se doblaba pero…nunca se permitió quedarse abajo siempre luchó por seguir, y al recordar esto yo me he dicho si ella pudo creo que yo también puedo.
        Lesvia creo que en honor a nuestros hijos debemos y podemos seguir su ejemplo, tenemos aun la oportunidad de dar a los que estan cerca de nosotros tu tienes una nieta ha quien darle todo ese amor que tu hijo te dió y si tienes mas hijos comparte con ellos también ese amor, yo tengo a mi madre y hermanos y es a quien deseo darles todo ese Amor y compartir las enseñanzas que mi hija me dejó.
        Lesvia no es fácil vivir sin nuestros hijos…pero te aseguro que se puede…y repito todo depende de la actitud que tomemos ante la vida.
        Ojalá puedas continuar con nosotros en los blogs te aseguro que te puede ayudar, pero si tienes la posibilidad de asistir a un grupo Renacer en tu ciudad haslo ya que verás que alli puedes encontrar muchos papás que han aprendido a caminar por encima del dolor.
        Lesvia recibe un abrazo grande y aquí estamos muchos papás que te entendemos y te podemos acompañar en este duro camino.

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