Posteado por: gruporenacer | Domingo 30 septiembre 2007

Cómo ayudarse cuando fallece un hijo…


Autor: Charles A. Corr es profesor emérito de la Universidad Edwardsville del sur de Illinois y ex-presidente (1989-1993) del Grupo Internacional de Trabajo sobre la Muerte, el Duelo y las Personas en Agonía.

La muerte de un hijo es probablemente la experiencia más dolorosa y difícil que una persona pueda experimentar. Viola todo lo que podemos esperar del curso natural de los hechos.

“Los hijos deben sobrevivir a sus padres,” decimos. En la mayoría de los casos, lo hacen. ¿Pero qué hacemos cuando nos encontramos dando la despedida final a un hijo? ¿Entonces qué? ¿Qué podemos hacer para ayudarnos a nosotros mismos en circunstancias tan espantosas?

Sienta Su Dolor

Al menos al principio, verá que no puede aceptar que su hijo realmente haya muerto. Esto es comprensible y normal. Dése tiempo para absorber este duro hecho y comience a reconocer sus numerosas implicancias. Permítase experimentar su profunda pena en todas sus dimensiones — físicas, psicológicas, sociales y espirituales. Si puede, hágalo gradualmente y en pequeñas dosis.

Pensar en su hijo o hablar de él o ella con otras personas a veces puede resultar doloroso. Otras, puede ser de gran consuelo. No tema llorar cuando lo necesite. Las lágrimas son curativas. La profundidad del dolor que siente en este momento se relaciona directamente con la profundidad de la relación que compartió con ese hijo o hija. El dolor es el precio que pagamos por haber amado, porque al hacerlo, nos hemos permitido ser vulnerables a la pérdida.

Cómo Sobrellevar Su Dolor

Trate de manejar su pérdida y su dolor, no dominarlo. Concéntrese en el presente. No es necesario que resuelva todo su futuro en este momento. Viva un día por vez — pero no trate de hacer frente a una hora si eso es demasiado para usted. El tiempo por sí mismo no cura, pero es lo que nos puede ayudar a recuperarnos y crecer.

Recuerde sus necesidades de alimento, agua, descanso y ejercicio. El cuidado de sí es fundamental para proveer los recursos que necesitamos para vivir.

Es necesario que encuentre su propia manera de hacerlo después de la muerte de su hijo.

Sobrellevar una pérdida tan horrible es una experiencia muy individual. Piense en qué lo ayudó cuando se enfrentó con otras pérdidas más pequeñas en otros momentos de su vida.

Apoyo de la Familia y Amigos

Mantenga relaciones con familiares cercanos y amigos. En este momento necesita de todo su apoyo, aun si cree que no podrán hacer mucho por usted. No dude en pedirle ayuda a sus amigos cuando lo necesita. Los verdaderos amigos se alegrarán de poder ayudar en forma práctica y de distintas maneras. Si alguien dice o hace algo que no es útil o incluso resulta doloroso, usted puede expresar sus sentimientos y explicar qué le puede servir de ayuda. No sufra en silencio. Esté atento.

La mayoría de las personas tienen buenas intenciones, pero a veces no saben qué hacer o qué decir.

En realidad, todos tenemos mucho que aprender sobre las reacciones ante la muerte de un hijo. Es probable que se encuentre enseñando esas lecciones, lo quiera o no. Sea amable, pero firme; enséñele a la gente a ser más comprensiva y útil. Cuando les da permiso, los amigos verdaderos agradecen las oportunidades de compartir con usted los recuerdos que guardan de su hijo o hija — y usted también se beneficiará de ello, porque esos recuerdos enriquecerán el legado de su hijo en su propia mente y corazón.

Extraiga Fuerza de Otros Padres en Iguales Circunstancias

Con frecuencia, los padres que han perdido un hijo señalan que otros padres que vivieron circunstancias parecidas fueron la ayuda más efectiva. “Conocían el dolor. Sabían qué decir y qué no decir.”

Puede ser de ayuda encontrar un grupo de apoyo local para padres que han perdido un hijo pidiendo referencias en funerarias, programas hospitalarios o instituciones religiosas de su área.

Concéntrese en el Legado de Su Hijo o Hija

Muchos padres encuentran muy útil concentrarse no sólo en lo que han perdido sino también en lo que ha significado y en lo que continúa significando su hijo. Reflexionan sobre la riqueza que ese hijo ha aportado a sus vidas. Puede hacer esto pensando en el lugar y en el significado especial que su hijo o hija ocupa para usted. Su vida es más rica porque su hijo vivió.

Su relación con su hijo o hija será diferente ahora — esa es la cruda realidad que trae la muerte. Sin embargo, su hijo tendrá siempre un lugar en su corazón — eso jamás cambiará. Aunque su hijo ya no viva, usted lo podrá amar toda su vida. El amor en la separación no es menos real que el amor en la presencia.

Su hijo lo ayudó a que usted sea quien es ahora. El legado de su hijo puede incluso ayudarlo a crecer; continúa teniendo profundos efectos sobre su propia vida y en la vida de quienes lo rodean.

Cómo Conmemorar la Vida de Su Hijo

Puede conmemorar la vida de su hijo de distintas maneras. Algunos padres escriben breves poemas o cuentos, otros llevan un diario de recuerdos, crean un jardín, hacen donaciones o crean una beca en memoria de su hijo.

Otros padres la conmemoran comprando o haciendo un regalo especial en el día de cumpleaños de ese ser, en las fiestas religiosas o en otras ocasiones festivas. Luego donan ese regalo a un joven pobre o a una organización benéfica en memoria de su hijo. De esta manera y de tantas otras, puede alimentar una conexión importante con su hijo o hija y mantener viva su memoria en usted.

A menudo, puede ayudarse mejor aceptando el apoyo y amor de aquellos a quienes ama y que conocieron y amaron a su hijo o hija, como también ayudando a quienes se dirigen a usted en busca de apoyo y amor. Todos los que amaron a su hijo serán afectados por su muerte. Todos ellos necesitan sentirse amados, seguros y que son parte importante de su familia. Los abrazos y las lágrimas compartidos son la mejor manera de decir, “somos todavía una familia, el hijo que ya no está sigue siendo parte de nuestra familia y a pesar de todo, esto seguirá siendo lo más importante.”


Acerca del Autor
El Dr. Charles A. Corr es profesor emérito de la Universidad Edwardsville del sur de Illinois y ex-presidente (1989-1993) del Grupo Internacional de Trabajo sobre la Muerte, el Duelo y las Personas en Agonía. Entre las publicaciones profesionales del Dr. Corr se incluyen 22 libros y más de 80 artículos y capítulos sobre una amplia variedad de temas relacionados con la muerte.
About these ads

Responses

  1. Hace 6 dias mi hija mayor fallecio de leucemia, mi guerrera lucho durante 1 año contra esa terrrible enfermedad me siento destrosada nada me consuela, toda la casa esta triste sin ella mi vida no es la misma solo le pido a Dios que me deje verla saber que esta bien que donde esta ya no siente dolor. I love you princesa

    Me gusta


Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Categorías

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 4.022 seguidores

%d personas les gusta esto: