Cómo ayudarnos y ayudar a otros a recuperarse de la pérdida de un ser querido
Lunes 29 Octubre 2007 en 8:42 pm (Material de Lectura)
Guía de urgencias Autor: Dr. J. Montoya Carrasquilla
Usted ha perdido un ser querido y esto representa una de las tragedias más graves que pueden sucedernos. Así lo entendemos y lo reconocemos. Por ello, permítanos ayudarle en estos difíciles momentos mediante estas premisas. Podrá utilizarlos como herramientas que le permitan administrar su dolor en los instantes más difíciles.
La familia. La pérdida de un ser querido nos afecta a todos como familia y es en ella donde podemos encontrar nuestra mejor ayuda. La situación es bastante dolorosa como para que la familia se desuna y cada uno tenga que llorar solo. Al contrario, en momentos de crisis la familia debe permanecer aún más unida y compartir su dolor conjuntamente.
Las diferencias. Las reacciones a la pérdida de un ser querido varían mucho entre las personas y entre uno mismo según la edad que uno tiene y las circunstancias en las que se encuentra cuando tiene estas pérdidas. Por ello, no será apropiado que se compare con otros.
Los factores que marcan la diferencia. El nivel de apego que se tenía con la persona perdida, las características de la muerte (muerte súbita frente a muerte anticipada o esperada), la personalidad que uno tenga, la disponibilidad de apoyo social o familiar y la presencia de otros problemas graves que suceden al mismo tiempo pueden hacer que nos sintamos diferentes unos de otros a pesar de haber perdido la misma persona.
El dolor. Debido a que en ninguna otra situación como en el duelo el dolor producido es TOTAL (en verdad toda la vida nos duele), no olvide que su dolor es legítimo, real, extremadamente intenso y muy diferente al de una fractura de un hueso, de una quemadura grave o de cualquier otro dolor severo.
Nuestro mundo. Cuando perdemos a un ser querido, su ausencia puede afectar de forma grave las relaciones que tenemos con el mundo y con otras personas. Así, es normal que durante el período del duelo sintamos que nuestra realidad se ha hecho añicos, que nuestro sentido de la vida se ha perdido y que sintamos que nuestra personalidad o nuestro corazón se ha roto. Siempre será bueno que exprese y comparta sus sentimientos con sus otros seres queridos: se dará cuenta que ellos piensan y sienten lo mismo.
La mala comunicación. Una reacción frecuente que tenemos cuando perdemos un ser querido es la de no “mostrarle” a otros nuestra angustia para de esta forma no angustiarles, y los otros hacen lo mismo: no se angustian para no angustiarnos. Así, lo único que logramos es “construir” un muro entre ellos y nosotros, una barrera a través de la cual “pasan algunas cosas y otras no”, perdiendo de esta forma la más valiosa herramienta para poder recuperarnos: una buena comunicación, un “espacio”, unas “personas” con las que podemos llorar y hablar libremente de la muerte, el dolor, la ausencia, la angustia, la falta que nos hace, etc.
Las fases. El duelo tiene unas fases o etapas por las cuales transcurre el proceso de recuperación que son muy parecidas a las etapas por las cuales una herida pasa hasta que queda la cicatriz. Las reacciones que se presentan son totalmente normales y esperables ante la pérdida de un ser querido, y son comunes a todos aquellos que se encuentran en estado de duelo. Pueden presentarse de forma simultánea, solo algunas de ellas por vez, el predominio de una sobre otras o escalonadamente, pudiendo persistir algunas por un tiempo más prolongado o continuar en la siguiente fase del duelo. Así, no se extrañe, lea sobre ellas, déjelas pasar y compártalas.
Síntomas. Sentirá muchas cosas, algunas de ellas nuevas, extrañas, angustiosas y muy dolorosas. Entre estas están: incredulidad, confusión, inquietud, oleadas de angustia aguda, pensamientos que se repiten constantemente y que no logra quitarse de la cabeza, boca seca, suspiradera, debilidad muscular, llanto, temblor, problemas para dormir, pérdida del apetito, manos frías y sudorosas, náuseas, orinadera, diarrea, bostezos, palpitaciones o mareos. Reconózcalas, expréselas y compártalas con sus familiares. Se dará cuenta que muchos o todos ellos también son sentidas por otros.
Sentimientos. El estrés prolongado, la culpa, la rabia, la irritabilidad, el sentimiento de alivio por la terminación de una relación complicada, el buscar a la persona en lugares familiares, sentir su presencia, soñar con él o ella, la incredulidad y la negación, la frustración, los trastornos del sueño, el miedo a la muerte, las ganas de estar solos, la impaciencia y el afán porque todo termine, el cansancio y la fatiga, el repaso continuo de lo sucedido, la desesperación, el desamparo y la impotencia son sentimientos normales durante el duelo. Reconózcalos y expréselos en compañía de sus seres queridos.
Preguntar por lo sucedido. El revivir la experiencia (la causa de la muerte o lo que condujo a esta) facilita la integración de la realidad de la pérdida (todo lo contrario a lo que la gente suele hacer); es como la limpieza de una herida: aunque duele mucho al principio, a medida que ésta va cicatrizando el dolor será menor. No obstante, la pérdida de un ser querido no se “supera”: uno se “recupera” de las pérdidas, más estas nunca se superan; molestarán de cuando en vez como lo suele hacer una cicatriz.
Tiempo. El proceso de recuperación tras la pérdida de un ser querido suele es absolutamente personal. El peor período podrá ser el primer año. Tómeselo con calma y no se presione. Cada cosa a su tiempo. Recuerde que lo que predomina es el tiempo subjetivo.
Prevenir. Durante el duelo debe seguirse un control médico periódico para prevenir, tratar a tiempo o controlar ciertas enfermedades que pueden aparecer o empeorar. Tenga esto presente especialmente si hay adultos mayores de 60 años en la familia o personas con enfermedades graves previas a la pérdida.
Llorar. Existen muchas circunstancias en la vida que nos producen dolor (golpes, quemaduras, un parto, operaciones, etc.) y por las cuales lloramos con amplia libertad. ¿Porqué no habremos de llorar ante una situación que nos produce un dolor total? (duele el alma, el cuerpo, la familia, el pasado, el presente, el futuro, etc.). Así, no solo se puede llorar, sino que, además, es sano pues el llanto actúa como una válvula liberadora de angustia.
Los cambios. Cambiar de casa o de ciudad no hará que su dolor desaparezca; además, esto añade la pérdida de un ambiente familiar y de apoyo. No debe olvidar que el dolor lo llevamos dentro e irá con nosotros para donde vayamos. En su lugar, compártalo con sus otros familiares que también estarán sintiendo lo mismo. Recuerde que cuando las penas se comparten parecen menos pesadas.
Los objetos. Ver las fotos de la persona fallecida, tener sus objetos personales, su ropa, escuchar su música y realizar otras actividades relacionadas con la persona perdida son cosas que a muchos ayudan y a otros angustian. Antes de tomar cualquier decisión, compártalo con los otros miembros de la familia y tomen una decisión entre todos que sea satisfactoria para cada uno.
Las fechas especiales. Las fechas importantes relacionadas con la persona perdida o con el resto de la familia (por ejemplo, cumpleaños, día de la madre o el padre, navidad, semana santa, etc) serán siempre muy dolorosas y estaremos mal; lo sabemos y deberemos anticiparlo: serán unos malos momentos. No obstante, recuerde que en momentos de crisis la familia debe permanecer más unida aún y llorar conjuntamente. Aislarse sólo empeorará nuestro dolor pues le añadiremos soledad.
Qué hacer. Algunas personas encontrarán consuelo por la pérdida de un ser querido acudiendo a su sacerdote de confianza, a sus amigos, al ejercicio físico o aumentando sus horas de trabajo diario; para otros podrá ser útil estar en un grupo de auto-ayuda o acudir a los especialistas en duelo. El alcohol o las drogas no son la forma más sana o apropiada de encontrar consuelo; esto solo le añadirá más problemas.
Los niños. Para ayudar a un niño a enfrentar saludablemente la muerte de un ser querido es absolutamente imprescindible conocer adecuadamente su proceso normal de aflicción, sus atributos especiales, la concepción de muerte que se corresponde con su edad y desarrollo psicológico, los factores de riesgo y el proceso general para facilitar su enfrentamiento. Solicite información especializada al respecto.
El cuidador sustituto. La calidad de la relación con el cuidador sustituto del niño (es decir, aquel que queda encargado de su cuidado) es el factor más significativo en determinar el resultado del duelo, incluso más que la misma pérdida.
Su proceso. El proceso de ayudar a un niño a recuperarse de la pérdida de un ser querido debe estar siempre acompañado de un lenguaje sencillo y apropiado a la edad del niño, evitando explicaciones complicadas o que estimulen sus fantasías y concepciones equivocadas de la muerte, facilitando en la medida de lo posible su participación, siempre y cuando éste quiera, en la pena familiar y en los ritos asociados (entierro, velorio, novena, etc).
Ayuda práctica en duelo. Entre las cosas prácticas que me pueden ayudar los primeros días del duelo están: Lavado de la ropa y planchado, arreglo y mantenimiento de la casa, mercado y preparación de los alimentos, pago de impuestos, servicios públicos, trámites funerarios y otros trámites, compras diversas, animarme a escribir un diario o bitácora, regalarme un libro, acompañarme, cuidado de los niños.
Botiquín de primeros auxilios espirituales. De la misma forma que en situaciones de urgencia física (por ejemplo, ante una herida o quemadura) acudimos a nuestro botiquín personal, familiar o empresarial de urgencias, igualmente debemos implementar nuestro “botiquín de primeros auxilios espirituales”. He aquí algunas ideas: Pañuelos desechables, un devocionario o la Santa Biblia, un libro preferido, teléfonos de amigos que nos pueden ayudar y que saben escuchar, fotos que nos traen gratos recuerdos, frases célebres o reflexiones escritas o grabadas, objetos personales del fallecido, cartas personales, música preferida por el fallecido o por uno mismo, radio-grabadora para escuchar o reproducir, grabación de audio o imagen (VHS), libreta y bolígrafo para tomar apuntes, vela, veladora o velón.
Las “Rs” de la rehabilitación para las reacciones de aniversario y otras fechas significativas. Reunirse: Reunirnos con la familia, amigos y otros seres queridos, recordando que el duelo es un asunto de familia, un momento de unión y comunión. Repasar (rumiar): Repasar, preferentemente en familia, lo vivido, lo sucedido desde el fallecimiento y todos los hechos que condujeron a la pérdida, así como los logros alcanzados hasta este momento.. Reflexionar: Reflexionar sobre lo sucedido, lo perdido, lo alcanzado, lo que nos espera, lo que pensamos, las decepciones y las sorpresas y sobre lo conseguido. Reconciliarse: Reconciliarnos con el pasado y el presente, con lo hecho y no hecho, con nosotros mismos y con los demás. Reposar: Descansar nuestra afligida existencia, mimarnos y cuidarnos física y psíquicamente es una parte esencial del proceso de recuperación. Ritualizar: Establecer un ritual u homenaje familiar de recuerdo para con el ser querido fallecido es una estrategia muy útil para nuestra recuperación. Rezar: Rezar alguna oración, frase, poema u otra oración significativa con el culto que se profesa.
Reirse: El buen sentido del humor es una excelente medicina para el espíritu (aunque conocemos los efectos de la risa, debemos ser sensibles al humor de los demás y tener las debidas consideraciones de respeto).
La familia. Recuerde siempre que el duelo es un “asunto de familia” y es allí donde debe intentar resolverse.
No piense, sienta. Puesto que el duelo no se resuelve con la razón ni con la inteligencia, sino con el corazón, no trate de pensar o razonar cómo tiene que recuperarse: lo que debe hacer es sentir y expresar su dolor.
Economice. El duelo absorbe la mayor parte de nuestra energía y cualquier cosa que nos quite energía será molesta e irritante. Así pues, nuestro nivel de tolerancia disminuye. Esto hace parte de la “economía del duelo” a que nos vemos sujetos tras la pérdida de un ser querido.
El ritual. Cuanto más corto es el ritual más complicado suele ser el duelo.
Recuperación. Para recuperarnos es preciso curar el dolor (los distintos tipos de dolor) y recuperar nuestro mundo (es sus tres grandes esferas). Estas son las 2 grandes tareas del duelo.
Compense. La pérdida de sentido de la vida, de la realidad y la fractura de nuestra personalidad nos obligan a “compensar”, magnificando, inflando o maximizando lo que queda de cada una de ellas. Muchas veces no es más que darles o devolverles su valor real.
Exprese. No reprima los sentimientos, más bien articúlelos en palabras (hablar), en papel (escribir), en sonidos (gritar o cantar) o con el ejercicio.
Consulte. De la misma forma que es apropiado consultar a un médico cuando nos duele algo, llevar el carro al taller o el equipo de música a arreglar, cuando perdemos un ser querido es igualmente apropiado consultar a los especialistas en duelo; no tiene porqué sentirse extraño o débil o sentir vergüenza por ello. Para ello estamos, para ayudarle.
Las dudas. Recuerde que para nosotros no hay dudas, preguntas o problemas que no tengan importancia. Si se relacionan con usted y su dolor, estaremos siempre para ayudarle. No dude en pedirnos ayuda.
Información, Compañía y Conversación. Estos son tres de los elementos más importantes para facilitar un duelo sano.







Celeste dijo,
Martes 30 Octubre 2007 en 4:59 pm
La verdad q nose como llego este mail a mi casilla pero puedo decirles que me ayudo mucho, el 6 de Noviembre va a ser 1 año en el q nacieron mis bebas, tuve mellizas de 5 meses y medio, 1 de ellas Azul fallecio a los 10 dias de su nacimiento, y Nahiara casi a los 3 meses.
Hace un par de dias q siento un dolor inmenso en el pecho y palpitaciones o mareos, supongo q es por eso, por mis bebas mis angelitos y la fecha q se acerca.
Muy bueno todo lo q la lectura dice, es cierto pero… creo q uno en esa fecha reacciona como puede.
Gracias
Maria Socorro Ortiz dijo,
Jueves 24 Enero 2008 en 1:10 am
!Saludos!
En estos momentos estoy sumergida en llantos, mi hermano de 38 murio hace un mes. Siento la presion nasal y angustia desde el alma hasta todo mi ser sufro por mi familia al ver como ellos sufren calladamente. Visito durante el dia a mi mama con el motivo de que ella se exprese y esta destruida. Todo esto me afecta porque amo a mi familia. Siento que papi me necesita y no se que hacer.
CELESTE PEREIRA dijo,
Domingo 27 Enero 2008 en 7:06 pm
QUERIDA AMIGA. SE LO QUE ESTAS PASANDO PORQUE A MI ME OCURRIO LO MISMO HACE UN AÑO. DEBES SER FUERTE PARA PODER AYUDAR A TUS PADRES. LLORA LO QUE QUIERAS CUANDO ESTES SOLA.NO TE REPRIMAS, BOTA TODO EL DOLOR. LUEGO RESPIRA PROFUNDO Y ENFRENTA A LA VIDA. EN ESTAS PAGINAS CONSEGUIRAS LAS PALABRAS QUE NECESITAS PARA AYUDAR A TUS PADRES. ME INSCRIBI ES ESTE SITIO PARA PODER AYUDAR A MI FAMILIA. ESTAMOS EN CONTACTO
silvia dijo,
Martes 29 Enero 2008 en 9:18 pm
Es cierto sufrir conlleva una actividad física y psiquica agotadora no deja energía para nada mas que eso sufrir..
Intento elaborar el duelo por la perdida de mi hijo Hernan con dignidad, pero cuesta tanto , pues lo extraño tanto.. e intento no torturarme intento cuidarme por mi otra hija ,también por mí, para no tener que estar sumida en una depresión ni recurrir a medicamentos ,pues temo perder su recuerdo
y sigo… y lo llevo conmigo, y no puedo ni deseo desprenderme de él …
Gloria dijo,
Miércoles 30 Enero 2008 en 4:31 pm
Que doloroso debe ser perder un hijo,ruego a Dios que ayude a Silvia como solo El sabe hacerlo.
Hace casi un mes murio mi hermano mayor,yo tengo 55 años,y un duelo como jamas imagine,lleno de dolor,de reproches,yo viaje a verlo a Colombia,iba por un mes,y 4 dias antes le dio un ataque fulminante al miocardio,murio ahi mismo,lo encontre derrumbado,hice lo que mas pude para reanimarlo,hasta que llego ayuda,pero nada lo revivio,era un hombre bueno,trabajo,viajo,todo lo que se proponia lo lograba,disfruto de la vida,formo su fmla.dejo 2 hijos,de 37 y 33 años,y una buena esposa,(asi quiero pensarlo),al vivir tantos años lejos,me encontre con una persona distinta,del hno.protector,amoroso poco quedaba,ella le exigio para volver al dpto.,despues de haber estado conversando acerca de mi,en la casa de mi sobrino,que yo tenia que irme de inmediato,cuando me lo dijo mi hermano,con toda la tristeza en mi alma empece a guardar mi ropa en mis maletas,cdo. lo volvi a ver,ya habia muerto.De igual forma me llevaron de alli,en donde dormi y al dia sgte.me llevaron para que cambiara la fecha de mi pasaje,y viaje esa misma noche d eregreso a mi pais,sin antes ir al velatorio de mi hno.por la tarde,no pude verlo,habia sido cerrado el ataud.
Se me discrimino en todo momento por parte de mi ex-cuñada y sus amistades,salvo personas de muy buen corazon,como mis sobrinos y algunos de los presentes que me dieron el Pesame,y su consuelo,les cuento a ustedes,porque pienso y siento que sufri maltrato psicologico,no se si me pueden ayudar a comprender actitudes de esta indole,la perdida irreparable
de mi hno.es un dolor constante,y el dolor de ese maltrato o como se llame es casi insoportable. Se que existen atrocidades hechas por los hombres,que lo mio es la nada,pero Dios sabe como me duele,por favor ayudenme diciendome a quien puedo acudir,para sobrellevar dignamente mi duelo.Eternamente agradecida,
Gloria.
GLORIA RODRIGUEZ ORTEGA dijo,
Viernes 14 Marzo 2008 en 9:38 pm
saludos:se que es dificil perder a un familiar,preguntenme a mi, que en 2años he perdido a mi madre,abuelo y unico( hermano)somos (4 hermanas mas) me duele hasta el alma, y siento un vacio, a mi hermano no lo he podido sacar de mi vida aun, siento como si fuera un sueño, y que algun dia me llamara o vendra a verme. aunque tengo a mis hijos y esposo pero con ellos no puedo hablar de esto,no me dejan llorar, ni expresar mi dolor ante ellos. Con mis hermanas es igual o peor ya que con ellas es puro reproches, no tengo con quien hablar sobre esto, a veces quiero gritar tan fuerte, pero me reprimo de todo lo que siento. solo que quiero super esto ya, y este espacio me ayudo mucho. gracias. QUE DIOS LOS BENDIGA.
Ana dijo,
Lunes 17 Marzo 2008 en 9:01 pm
Mi padre falleció hace seis meses, y todavía el duelo está abierto. El forense nos dijo que fue una muerte violenta, pero hace meses en los informes descrubimos que tenía una ulcera, ahora están pendientes de los resultados de los golpes que tenía para poder esclarecer el motivo real del fallecimiento. Esto es una angustia , el no saber que pasó exactamente. Me siento muy sola, y nadie comprende el motivo de mi dolor, mi familia rehuye hablar del tema y en mi trabajo , en donde no he dicho el motivo real de la muerte, nada más que son reproches por lo que he cambiado…Me planteo dejar de trabajar, y llevar mi duelo sin que me influya el problema laboral , y pueda expresarme tal cómo me siento. Muchas gracias
MARTIN GARCIA CARRANZA dijo,
Lunes 14 Abril 2008 en 6:54 pm
Buenas tardes,
El hijo de mi hermana fallecio hace 4 meses, el tenia 25 años de edad, desde diciembre del 2007 ella esta mal, llora todos los dias y sufre demasiado y yo me siento impotente al no poder hacer nada por ella. Vivimos en Fresnillo, Zac., yo supe que la tanatologia puede ayudarla y quiero saber si ustedes me pueden decir como puedo ayudarla o a donde puedo acudir para que ella reciba ayuda.
Muchas gracias anticipadas
francis rojas dijo,
Viernes 25 Abril 2008 en 4:08 pm
es duro perder a un ser querido de manera inesperada verlo y en tan solo horas que te digan que ya nunca mas lo veras quiero ayuda para ayudar a mi hermana superar la muerte del padre de su niña de dos meses es duro llegar a casa y verla tan mal y deprimida mi casa se siente muy sola y vacia llena de mucha tristeza