Cuando un hijo se va…
Miércoles 31 Octubre 2007 en 8:20 pm (Material de Lectura)
La cultura de la vida indica que deben ser los hijos quienes deben enterrar a sus padres, por lo que nadie esta preparado para que esta relación se invierta. Y cuando esto sucede…
La muerte de un hijo es totalmente devastadora para cualquier padre, sin importar la causa de la muerte o la edad del chico. Su sufrimiento es intenso, duradero y muy complejo.
El trance y el proceso curativo, contienen elementos similares para todos los tipos de padres, pero para aquellos cuyos hijos adultos han fallecido, existen algunos factores adicionales. Algunas personas dentro de la familia o las amistades, pueden llegar a pensar que por el hecho de que el hijo ya era un adulto, el dolor de perderlo podría llegara a ser menor.
Muchas veces el sufrimiento de los padres después de la muerte de un hijo adulto, se minimiza o se desestima en comparación con el padecimiento de los padres de un hijo chico.
¿Sufrimiento minimizado?
Si el hijo adulto muere como resultado un accidente o una enfermedad, sus padres a menudo escuchan (al ser consolados por sus amigos o familia) que deben estar agradecidos de haber compartido momentos con su hijo mientras este vivió. Por supuesto que usted debe estar agradecido de haber tenido a su hijo por 25, 30 o 40 años, ¡pero eso no significa que su padecimiento sea menor! Muchos padres han señalado que su relación con el hijo adulto se había convertido también en una amistad personal. Por lo tanto, sienten que han perdido no solo a un hijo, sino también a un amigo.
Es normal que con el tiempo la relación entre los padres y sus hijos más adultos se convierta en una relación mucho más madura. Los padres que pusieron amor, dedicación, y mucho ánimo en el desarrollo y la educación de su hijo, sienten un gran sentido de orgullo y realización cuando el chico madura, completa su educación, se establece en una carrera, y desarrolla su círculo de amistades, pues este hijo ya es toda una persona.
Para el momento en que un hijo haya alcanzado su edad adulta, los padres habrán hecho una gran inversión emocional y financiera en esta persona. Cuando esa vida ha llegado a su fin anticipadamente, hay a menudo un gran sentido de abandono y de vacío. Los padres suelen encontrarse preguntándose cual es su propio propósito en vida, puesto que todo lo que han invertido en este hijo, ahora pareciera estar en la nada.
La falta de compasión por parte de los demás, puede también ocurrir cuando un hijo adulto muere por una causa que incómoda a la sociedad, como por ejemplo el sida o una sobredosis.
Culpabilidad
Muchas veces, los padres experimentan culpa por haber sobrevivido a su hijo. Cuando los hijos adultos mueren por un suicidio, el uso de drogas, el sida, al conducir ebrios, u otras causas asociadas a un estigma social, muchos padres experimentan a menudo una sensación más profunda de culpabilidad, al pensar que su hijo vivía con serias dificultades. Los padres se preguntan a menudo que habrían podido hacer para prevenir las situaciones que pudieron haber causado la muerte de su hijo.
Las afirmaciones de otras personas, que tratan de consolar a los padres diciendo que el hijo falleció como resultado de sus propias acciones, no puede aliviar el dolor que experimentan los padres, ni sus intensos sentimiento de aislamiento y derrota.
En muchos casos el hijo adulto habrá vivido en una localidad lejana de la casa de sus padres, y muchos habrán logrado establecerse en sus propios hogares y carreras. Pero es también un error creer que esto puede llegar a aminorar el dolor que siente un padre, ya que un hijo siempre permanece cerca en el corazón de un padre, por más distancia física que haya entre ambos.
También es cierto, sin embargo, que cuando fallece un hijo que convive en el hogar de sus padres, toda su rutina se ve alterada, agregando más cambios a los ya -dramáticamente- experimentados.
Algunos padres que sostenían a su hijo adulto, si es que éste era física o mentalmente discapacitado, o bien tenía dificultades con las drogas o el alcohol, pueden haber concebido a este hijo como el centro de sus vidas, con lo que su muerte les deja un enorme vacío en su rutina diaria, lo que agrega más pena y sensación de pérdida.
Otros puntos relacionados con la pérdida de un hijo adulto
• Tener que hacerse cargo y ocuparse de temas relacionados con sus propiedades finanzas, herencias, testamentos u otras cuestiones legales.
• Si el hijo/a adulto estaba casado o tenía una familia, el círculo de amistades se centrará generalmente en el padecimiento de su pareja e hijos, y no en sus padres.
• Tratar con los nietos e intentar consolarlos. Los padres de luto generalmente están desgastados, tanto física como emocionalmente, y el continuar con la crianza de los nietos, que también están emocionalmente desvastados, puede ser muy difícil de realizar.
• Notificar del fallecimiento a todos los amigos de sus hijos, del secundario, de la universidad, de los trabajos, los vecinos, y la comunidad religiosa. Muchos hijos adultos han desarrollada una vida llena de amistades que no incluye necesariamente a los conocidos de sus padres.
• Tener que aceptar que la pareja del hijo/a adulta, tiene derecho a rehacer su vida y a volver a casarse.
• Muchos padres, especialmente aquellos que sean mayores o que hayan perdido a su único hijo, experimentarán miedo y preocupaciones con respecto a quién tomará su cuidado durante sus últimos años, o en el caso de su salud falle.
• ¿Si el padre era financiera o emocionalmente dependiente del hijo adulto, de dónde sacará ahora su ayuda?
De cara al futuro
Muchos padres sienten que no tienen razón para vivir, pero también pueden pensar en distintas formas de lograr salir de este intenso dolor. Asegúrese de que, aunque muy posiblemente también se sienta de esta manera, pueda lograr un nuevo propósito y significado en su vida. El dolor se calma. Uno de los desafíos más exigentes a los que usted hará frente, es a una nueva forma de encarar su vida. La pérdida de un objetivo, y vivir pensando en que hará de su vida sin su hijo, pueden ser realmente muy perjudiciales.
Como familia, hable de esta muerte con otros miembros; hable de su pérdida y de su dolor. Hable de los buenos momentos que usted tanto recuerda, como también de los no-tan-buenos tiempos. Otros miembros de su familia (su pareja, hijos, nietos) se afligirán de su propia manera. Intente entender esto. Es mejor expresar las sensaciones antes que guardarlas dentro. El llanto es sano y terapéutico.
Deje que sus amigos le ayuden. Cuando le pregunten que pueden hacer ellos por usted, no se asuste de comunicarles sus necesidades y las posibilidades que ellos tienen de ayudarle. Esto, también les ayudará a ellos.
Muchos padres han encontrado que participando de un grupo autoayuda, pueden lograr realmente muchos avances. Al compartir sus experiencias con otras personas que han recorrido el mismo camino, se puede ganar una mayor comprensión de sus reacciones, y aprender diferente formas de hacer frente a la desgracia. En caso de extrema necesidad, es también recomendable la búsqueda de ayuda profesional.
Muchos padres en duelo, desean también hacer algo constructivo en memoria de sus hijos o hijas. Muchos han establecido fundaciones, becas, reparto de libros a bibliotecas, plantado árboles, o e han implicado en la ayuda comunitaria. Para muchos, estos monumentos mantienen vivas las memorias de sus hijos, dándole a ellos mismos y a los demás la oportunidad de sentir la belleza de la vida y el amor de los hijos o hijas actualmente perdidos.
Estas actividades no sólo son un tributo maravilloso hacia sus hijos, sino que también pueden ser muy curativas y terapéuticas, proporcionando además un sentido en la vida de los padres.







luis mario dijo:
Jueves 1 Noviembre 2007 en 6:31 am
que tan cierto es todo lo que lei, y que bueno que muchos puedan recuperarse y ponerse en movimiento para hacer cosas.
Carmen dijo:
Viernes 2 Noviembre 2007 en 10:05 pm
que buen material,exelente. me siento muy identificada en el, parrafo,de las relaciones maduras cuando un hijo es adulto,y el orgullo que se siente al ver al hijo realizandose en la vida siendo una persona,”una buena persona” y tambien me identifico, con el parrafo que dice,cuando la vida de ese hijo llega a su fin anticipadamente,la sensacion de abandono y el vacio profundo que se siente,y el preguntarse una y mil veces cual es el proposito de seguir viviendo.
Patricia, mamá de Pipo dijo:
Martes 6 Noviembre 2007 en 5:44 pm
Todo lo leído es cierto, identifica los sentimientos que tienen tanto los padres de niños pequeños como de adultos que se han ido y en cierta forma nos ayuda a darnos cuenta que así es como una debe sentirse y que es normal que lo pensemos y sintamos así . Para mí la vida sin mi hijo igual tiene sentido porque tengo otra hija y porque existe mi marido y otros seres que amo, y pienso en lo que quería mi hijo para mí, quería que fuera feliz aunque jamás lo volveré a ser porque él ya no está. Este dolor jamás se irá, vivirá siempre conmigo hasta que parta encontrarme con mi niño adorado, pero la vida sigue y por él sigo luchando y cada día aprendo a vivir con él sólo en mi corazón por muy duro que sea para mí, él ahora es mi ángel que me acompañará por siempre.
maria cruz andrade dijo:
Martes 8 Abril 2008 en 6:43 am
Hola,Mi hijo se fuè hace 8 meses decasa, dice se sentìa encarcelado, puès tiene tendencias homosexuales, desde que me enterè de la verdad, he sufrido un calvario,el no me visita, a veces habla con su hermana.siento que la vida ya no es la misma, mis metas profesionales, e ilusiones futuras se fueron, me siento muerta en vida. lloro siempre, me preocupo por lo que le pueda pasar. me cuestiono si a èl se le acaboe amor por nosotros, se olvido de toda la familia, y de mi que siempre lo he querido tanto, acaso ledi màs de lo que debìa darle? donde quedò tanto amor que decìa tenerme desde niño. èl siempre està presente en todos mis pensamientos a cada momento, siento que puedo morir sin volver a verlo. estoy tan triste. hojalà alguien me dè un consejo, muchas gracias de antemano.
Dios los bendiga
Juan dijo:
Martes 8 Abril 2008 en 7:22 am
María Cruz,
En los Grupos Renacer no damos consejos, hablamos por nuestras experiencias. En este sitio se habla de la partida de un hijo por fallecimiento.
Vos tenes un hijo homosexual y yo tengo una hija fallecida.
¿ es necesario que enferme para poder brindarle amor?
Transcribo un parrafo del libro “La rueda de la vida” de Elisabeth Kubler Ross:
“Por otra parte, los pacientes de sida eran unos maestros increíbles. Nadie personifica mejor la capacidad de comprensión y crecimiento que un joven sureño que participó en ese primer seminario exclusivo para enfermos de sida. Se había pasado un año entrando y saliendo de hospitales, de modo que parecía un prisionero demacrado salido de un campo de concentración nazi. El estado en que se encontraba hacía difícil creer en su supervivencia.
Sintió la necesidad de hacer las paces con sus padres, a los que no veía desde hacía años, antes de morir. Esperó hasta recobrar un poco las fuerzas, pidió prestado un traje que le colgaba del esqueleto como la ropa de un espantapájaros y tomó un avión para dirigirse a su casa. Pero le angustiaba tanto la posibilidad de que su apariencia física les causara rechazo que estuvo a punto de volverse. Sin embargo, cuando sus padres, que estaban esperándolo nerviosos en el porche, lo vieron, su madre echó a correr y, sin preocuparse de las lesiones púrpura que le cubrían la cara, lo abrazó sin vacilar. Después lo abrazó su padre. Y todos se reunieron, llorosos y amorosos, antes de que fuera demasiado tarde.
El último día del seminario este joven dijo:
- Veréis, tuve que padecer esta terrible enfermedad para saber realmente lo que es el amor incondicional.”
Paty de Mexicali Mexico dijo:
Viernes 16 Mayo 2008 en 4:07 am
Perdi a mi amado hijo Fabian el 31 de diciembre de 07 a la edad de 14en un terrible accidente lo atropellaron y el iba en en una cuatrimoto y lamentablemente no llevaba casco protector y murio intastaneamente estube abrazada de su cuerpo ya sin vida y lesuplique a Dios y le ore para que me regresara a mi hijo y no me escucho mi esposo y yo estamos como muertos en vida y aunque tenemos dos hijos mas el dolor es insoportable estamos desconsolados pues mi hijo era unestupendo deportista jugaba futbol aamericano y su papa era su coach lo unico que me alienta a seguir es la esperanza de volver a reunirme con el algun dia gracias por sus articulos y comentarios que me son de gran ayuda
Miriam dijo:
Viernes 6 Junio 2008 en 10:21 am
¿Cómo se hace para tratar de reconfortar a quién está sufriendo una pérdida tan grande? Uno supone todo el dolor que se siente y quisiera sólo eso, arrimar una palabra de aliento, aún sabiendo que nada va a servir… Como amiga de una familia que perdió un chiquito de 2 añitos, me siento impotente… Es muy buena la tarea que Uds. realizan! Gracias
MARIANA dijo:
Viernes 6 Junio 2008 en 4:41 pm
Que se puede decir, me parece que alguien despues de la partida de “toto” me dijo abraza uerte a tus otros dos hijos y siempre vas a sentir la presencia e en ellos porque ellos representan la vida y creo son el motor que nos ayuda diariamente a continuar en este tan dificilcamino que es el que transitamos los padres que han perdido un hijo. Lo que les puedo decir a todos es gracias porque todos nos ayudamos mutuamente y que todos lo que formamos este foro, tenemos algo en comun un angel de la guarda que nos guia , aunque nos duela su pertida prematura , debmos seguir por nosotros, por ellos y por los otros hijos que todos tenemos, debemos aprender de ese sufrimiento enorme que Dios nos envio que seguramente podemos soportarlo. Pero si hay algo que nos une a todos estos papas es ese sentimiento de inmensa tristeza por la partida de nuestro hijo , pero debemos seguir eso si ayudandonos y acompañandonos entre todos, porque les aseguro que solos sin la ayuda de Renacer y/o de un terapeuta no se puede.
Busquen ayuda veran que todo de a poquito se va aclarando, nunca va a ser igual porque falta ese ser tan perfecto que era nuestro hijo que se fue, pero se puede cada dia yde a poquito seguir viviendo y volvera snreir y disfrutar de las cosas , que seguramente muchas eran disfrutadas con ese hijo que hoy ya no esta, pero debemos en ese momento disfrutrarlo por uno y por el que seguramente desde el cielo nos esta guiando.
FUERZA !!!!!! se puede.
Mariana , la mama de TOTO que se nos fue a los 18 meses el 25.2.2008.