Rompecabezas

Por Juan Francolino, Papá de Luciana, Grupo Avellaneda.

 Al morir un hijo es como si un tren nos hubiera pasado por encima, y aun peor, porque sobrevivimos.

Nuestras ilusiones, nuestros proyectos, nuestra rutina, nuestras creencias y  nuestro sentido de vida se derrumbaron

Y aparecen preguntas o cuestionamientos que nadie podrá responder.

¿Por qué a el?

¿Para qué?

Si yo hubiera…

Comenzamos a buscar respuestas y en este camino nos encontramos armando un rompecabezas cuyas piezas están desparramadas por muchos sitios. Tomamos elementos de todos lados, de la vida diaria, de la charla con amigos, de los grupos, de los  libros, de las películas. En todos lados hay piezas. Y cada uno arma su propia respuesta. Y esta respuesta no es la que  responde a las preguntas que  habíamos realizado, responde a como nos vamos a recomponer y dar sentido a nuestra vida.

Porque el sentido de la vida no se encuentra, uno le da sentido a la vida.

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