Hermanos.

Por Juan Francolino, Papá de Luciana, Grupo Avellaneda - Talleres de Especificidad - Buenos Aires - Noviembre 2007

Quiero hablar de nuestros hijos vivos. Los hermanos. Quienes tienen doble carga, su propio duelo por transitar y además nos tienen que ver mal por nuestro hijo muerto. A veces los tratamos mal o los ignoramos olvidando que ellos también tienen su vida y necesidades.
Víctor Frankl expresa “que en realidad no importa que no esperemos nada de la vida, sino si la vida espera algo de nosotros”,  en coincidencia con este planteo con respecto a nuestros hijos nos planteamos “no importa si no esperamos nada de ellos, sino si ellos esperan algo de nosotros”, “no importa que necesitamos de ellos, sino que es lo que necesitan de nosotros”.

4 Comentarios

  1. Viviana mamá de Debo dijo,

    Jueves 28 Febrero 2008 en 2:29 pm

    Si Juan, yo creo que no sólo tenemos que seguir adelante por nuestros hijos vivos, sino también por nosotros y en recuerdo de los que se fueron. Es como si sería una deuda pendiente.
    Y por nuestros hijos vivos, les tenemos que tratar de devolver algo de esos padres que supieron tener y aún mejores que lo que fuimos antes, con todo el esfuerzo que nos produce y con todo el amor que les tenemos a ellos y no depositarlo todo en nuestros hijos muertos y o en nuestro duelo. Ellos merecen padres amorosos.
    Mi sensación es que al principio fuimos nostros los dolientes, pero les debemos dar a ellos, LOS HERMANOS, su propio espacio de duelo y acompañados por nostros sus padres.
    Cariños Viviana

  2. Elisa, mamá de Erica que aún canta el Ave María dijo,

    Jueves 28 Febrero 2008 en 7:14 pm

    Nuestros hijos vivos, son los que nos sostienen en momentos tan duros, en mi caso en particular, de noser por ellos “no me hubiera levantado jamás”, son la razón de mi vida, ahora y lo fueron siempre por encima de todas las cosas

  3. Carlos (Papa de Nico) dijo,

    Jueves 28 Febrero 2008 en 8:09 pm

    Es tan cierto lo que ud. dice Juan, pasa que a veces nos encerramos tanto en nuestro dolor, que pareciera que los hijos que quedaron no existieran, pero creo que eso pasa porque los tenemos , los vemos, los tocamos y no nos damos cuenta lo que ello sufren por otro lado.-

  4. dora ilda peña dijo,

    Sábado 1 Marzo 2008 en 2:11 am

    es verdad que nos encerramos tanto en nuestro dolor que nos damos cuenta de los otros hijos pero yo estoy agradecida de dios haberme permitido tener mi hijo por 34 años el cual lo ame y lo sigo amando de todo corazon y ahora mis hijos me comprende mas porque ellos tambien sufre por su hermanito y lo extrañan mucho.

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