Valentía

Por Juan Francolino, papá de Luciana, Grupo Avellaneda, Junio 2006

      “Es muy valiente, no le teme al peligro”. Esta frase o frases parecidas las escuché muchas veces y parecen una definición. Pero tal vez una definición errónea. No temerle al peligro es inconsciencia.
     Valentía es sobreponerse a los temores y enfrentar los peligros que nos acechan.
     Cuando un hijo deja de estar a nuestro lado necesitamos ser valientes para aceptar esta pérdida y enfrentar el día a día sin ellos.
     Es una circunstancia para la que no estamos preparados, nos han enseñado que “los hijos entierran a  los padres”, “los padres no deben sobrevivir a los hijos”.
     Proyectos e ilusiones desaparecieron en un instante. Cuántas cosas dejan de tener sentido.
     Repasamos la vida de nuestro hijo y descubrimos que él no nos quiere ver derrotados y en posición de víctimas. El quiere ver a su mamá y a su papá, que fueron de una u otra forma su ejemplo, como antes. Y nos damos cuenta que hay otras personas que nos esperan o necesitan y que nuestra obra está por hacerse.
     Y necesitamos ser valientes para enfrentar ese futuro incierto, superar nuestro egoísmo, construir nuevos proyectos y pararnos sobre nuestro propio dolor para decirles a nuestros hijos: “Hijo, aquí estoy como quiero que me veas y como sé que te gusta verme”.