Valentía

Por Juan Francolino, papá de Luciana, Grupo Avellaneda, Junio 2006

      “Es muy valiente, no le teme al peligro”. Esta frase o frases parecidas las escuché muchas veces y parecen una definición. Pero tal vez una definición errónea. No temerle al peligro es inconsciencia.
     Valentía es sobreponerse a los temores y enfrentar los peligros que nos acechan.
     Cuando un hijo deja de estar a nuestro lado necesitamos ser valientes para aceptar esta pérdida y enfrentar el día a día sin ellos.
     Es una circunstancia para la que no estamos preparados, nos han enseñado que “los hijos entierran a  los padres”, “los padres no deben sobrevivir a los hijos”.
     Proyectos e ilusiones desaparecieron en un instante. Cuántas cosas dejan de tener sentido.
     Repasamos la vida de nuestro hijo y descubrimos que él no nos quiere ver derrotados y en posición de víctimas. El quiere ver a su mamá y a su papá, que fueron de una u otra forma su ejemplo, como antes. Y nos damos cuenta que hay otras personas que nos esperan o necesitan y que nuestra obra está por hacerse.
     Y necesitamos ser valientes para enfrentar ese futuro incierto, superar nuestro egoísmo, construir nuevos proyectos y pararnos sobre nuestro propio dolor para decirles a nuestros hijos: “Hijo, aquí estoy como quiero que me veas y como sé que te gusta verme”.

2 Comentarios

  1. dora ilda peña dijo,

    Martes 18 Marzo 2008 en 8:55 pm

    gracias Sr. Juan Francolino lo que dice su carta es verdad debemos tener valentía me llena bastante esa carta debo fincar bien los pies sobre la tierra y vencer el duelo tan grande que tengo porque mi hijo seguirá vivo en mi corazón pero cuesta tanto sentir la ausencia tan dolorosa de no verlo mas que a veces pregunto porque nos dio esa sorpresa tan dolorosa solo dios sabe algun dia ire poco a poco entiendo, el motivo que tuvo de irse , te amo mucho hijo, hay dia que me siento bien como hay días que estoy sin fuerzas. le pido mucho a dios que me ayude a seguir adelante . te amo hio con todo mi amor de mi alma. un abrazo.

  2. Ricardo Gonzalez dijo,

    Miércoles 19 Marzo 2008 en 5:32 am

    Estimado Juan; el 5 de mayo del 2006 no solo muere mi hija Mariela sino que se produce otro aconteciento simultaneo, nace un nuevo Ricardo Gonzalez. La partida de un hijo es algo tan letal, tan inentendible que hace practicamente imposible pensar en este momento,¿ Como voy a salir de esto ?. Pues a mi me llevo 4 meses de imsonnio y deambular sin saber a donde ir, hasta mi llegada a Renacer. Y con el correr de las primeras reuniones, me empecé a dar cuenta que no tenía otra forma, para salir de esto, que enfrentarlo, con valentía y perseverancia era la única formula y que necesitaba de un ser nuevo para llevarla adelante, dejando atras rencores y egodestruido, porque yo era de los papás que pensamos; ¿ Que le va a pasar a mis hijos, si estoy yo ?. y con esta forma de pensar y actuar, no podía llegar a ninguna conclusión buena, necesitaba otro ser capaz de doblegar el dolor, enfrentandolo, raspando jueves a jueves las heridas hasta que cicatricen bien, de adentro hacía afuera, transformar el dolor en amor, el mismo que iluminó mi vida a diario, durante loos 26 años de mi vida junto a Mariela.Necesitaba un ser nuevo, solidario, humano, espiritual, para honrar en vida el deseo de mi hija, que era verme feliz,pleno y humano. Y debo confesar que voy saliendo de a poco, siempre mirando la vida de frente, poniendole el pecho a las adversidades y con un solo objetivo, vivir bien lo que me queda y tratar de merecer el cielo, para tener una segunda oportunidad de vida junto a mi nena y reencontrarme a pleno y mirarla fijo a los ojos y decirle; aca estoy, hice todo lo que pude, pero no me guardé nada y espero ; NO HABERTE DESFRAUDADO. Gracias Juan y amigos de Renacer, hasta cada momento.

Escribe un comentario