Oración para un bebé querido

Extraído del “Capítulo 2 - El comienzo de la Vida” del libro “La muerte y los niños” , de Elisabeth Kübler Ross.

  

No te conocí nunca, pero te amé.

No te tuve en brazos, como hace una madre.

Contigo enterré mis esperanzas y sueños por un hijo desconocido al que nunca vi.

Pero también enterré el amor en mi corazón y la tristeza de saber que debemos separarnos.

Y ruego a Dios que haga por ti todo lo que yo hubiera hecho.

Que guarde a mi bebé a salvo

para que ría y juegue cuando llegue la primavera.

 

 

 

Un amigo, 1977.