Fragmento de la transcripción (realizada por Enrique Conde) de la charla que dio Gustavo Berti en el Encuentro por el 20 Aniversario de Renacer en Huerta Grande, septiembre de 2008.
Gustavo: Primero les voy a decir que hoy, realmente, me emocionó, se me saltaron algunas lágrimas, hacía mucho tiempo que no lloraba, pero no lágrimas de tristeza, sino de emoción; de emoción de ver a tantos papás y a tantas mamás preocupados por como ayudar a los demás.
Yo recuerdo que cuando nosotros empezamos esta tarea, todas las preguntas eran ¿qué hago con esto que me pasa a mí? ¿qué hago con mi dolor? ¿cómo hago para superar esto? ¿cómo hago para vivir? Y hoy las preguntas son ¿cómo hago para ayudar a otros?, esto ha sido un cambio notable.
Les voy a contar un poco que es lo que es Renacer, que ha cambiado en estos veinte años, una cosa que cambió, es que ahora me siento para hablar, (risas) eso no es por Renacer, esos son los años…
Renacer es un mensaje, nosotros estamos enormemente agradecidos por el cariño que ustedes nos dispensan, pero también estamos igualmente seguros que sin ustedes nosotros no seríamos nada, de manera que Renacer es una ida y vuelta, lo ha sido siempre. El mensaje que nosotros hemos podido trasmitir, lo hemos ido testeando, lo hemos ido probando a través de los años y ustedes, con sus respuestas, nos han dicho que ese mensaje era correcto.
Ese mensaje no nació de un día para otro, nació del sí que ustedes nos dieron cuando nosotros arriesgábamos una idea, cuando nosotros nos animábamos a decir que la muerte de un hijo debía servir como una plataforma de despegue, como una plataforma de despegue espiritual, una plataforma donde asentarnos, crecer y ser personas distintas; porque nosotros lo experimentábamos, pero no sabíamos si ustedes podían hacerlo y nos animábamos a seguir y ustedes con su respuesta nos decían sigan así.
De manera que este mensaje no es de Alicia y Gustavo, este es un mensaje de todos nosotros, inclusive no es de nosotros, es un mensaje que viene de nuestros hijos, a través nuestro, y se dirige a la vida.
Por eso cuando nos dicen en algunas preguntas, que en alguno de los grupos hay personalismos, que hay personas que quieren adueñarse de los grupos, yo digo ¿cómo se van a adueñar de algo que no existe, si Renacer es una entidad virtual? No tiene personería jurídica, no tiene membrete, no tiene autoridades, no tiene a veces ni siquiera lugar donde reunirse, que es lo que es.
¿Cómo me voy a hacer dueño de algo que en el fondo no existe? ¿Cómo me voy a hacer dueño de un mensaje que es de los hijos de miles de padres de todo el país y de otros países?
Entonces, esto es de ida y vuelta, por eso nosotros les agradecemos, pero queremos que se agradezcan a ustedes mismos también, porque el mérito es de ustedes, pues, si cuando nosotros empezamos, y yo miro para atrás y veo las cosas que decíamos el primer año, pero las decíamos de corazón y buscando siempre una palabra de aliento, pero si hoy las leyera, no me quedaría más que reírme, cómo puede decir aquellas cosas, entonces, ustedes agradézcanos, pero agradézcanse a ustedes mismos, porque ustedes son forjadores también de este mensaje.








Estimados amigos:
Para mi ha sido una bendición de Dios encontrar este grupo. Como bien se dice en el fragmento la muerte de nuestros hijos tiene que servirnos para empezar una vida más integra, porque yo si estoy segura que eso es lo que quiere mi hija Pamelita que hace 4 meses se fue al cielo.
Hace 2 semanas les escribi una carta contandoles lo que sentía y mi sufrimiento, pero leyendo y recibiendo mensajes de otros padres que como yo han sufrido la perdida de sus hijos, se que no estoy sola, me siento acompañada y eso me da fuerzas, he dejado de pensar solo en mí, ahora pienso tambien en el dolor que sienten mi esposo y mi hija menor. Aun me es dificil aceptar su partida, aún siento colera al ver a drogadictos caminando como si nada por las calles, vivos, se que está mal y ojalálogre superarlo.
Muchas bendiciones a todos ustedes, ojalá existiera en Perú un grupo similar.
Un abrazo
Mery Rea
[...] Personalismos [...]