Trabajo presentado en el 14 Aniversario de Renacer Tandil en representación del Grupo Avellaneda por Juan Francolino, Papá de Luciana. (Publicado originalmente el 21/02/2008)
Voy a hablarles de MUERTE y no de cualquier muerte sino de algo peor que nuestra propia muerte, hablamos de la muerte de un hijo.
¿Que pasa cuando muere un hijo?
Al morir un hijo se destruyen ilusiones, proyectos, anhelos y nuestro sistema de creencias. Nuestra vida queda sin sentido.
Nos habían enseñado que los hijos sobreviven a los padres, que es antinatural que un hijo muera antes que un padre.
Nos derrumbamos emocionalmente y nos encontramos inmersos en la más profunda crisis existencial.
Volvemos del cementerio y tenemos que seguir viviendo. Hay vecinos que nos ven en la calle y se cruzan para no enfrentarnos. Y en ese momento no podemos entender esa actitud.
Familiares y amigos no logran entender lo que estamos viviendo.
En las reuniones evitan mencionar el nombre de nuestro hijo.
Lentamente nos quedamos solos.
En ocasiones escuchamos frases tales como,
El tiempo todo lo cura.
Ya va a llegar la resignación.
Son jóvenes pueden tener otros hijos.
Pueden adoptar.
Hasta aquí la descripción de este cuadro de situación. Veamos los siguientes conceptos:
Vídeo de la charla brindada en el 14 aniversario de Renacer Tandil el 16 de febrero de 2008, por maíta Cardinale del Grupo Renacer en las Diagonales de La Plata.
Conclusiones del Taller: “ El día después” realizado en el “14º Aniversario Renacer Tandil” por el Grupo Renacer Monte Grande – 16/17 de febrero 2008
Hoy vamos a hablar del día después, y ya todos sabemos a que día particular nos estamos refiriendo, ya que desde ese día han cambiado nuestras vidas sumiéndolas en un dolor indescriptible con palabras. Solamente aquellos que viven esta experiencia tan trascendental saben a que tipo de dolor nos referimos, por lo tanto no es necesario ahondar en palabras sobre este tema, pero sí sería interesante agregar que si bien este dolor, este sufrimiento, es tan intenso que destruye todos nuestros proyectos de vida, nuestros anhelos, tambalea todo nuestro entorno social y familiar, etc. Y nos sumerge en un estado de permanente depresión sin poder vislumbrar un horizonte, una esperanza, a punto tal que llegamos a pensar muy seriamente en la forma en que podríamos reencontrarnos con aquellos hijos que han partido.
Material de lectura entregado en el Encuentro “14º Aniversario Renacer Tandil”
RENACER (grupo de ayuda mutua para padres que han perdido hijos) nació en Río Cuarto, Córdoba en diciembre de 1988 por iniciativa de Gustavo y Alicia Berti, un matrimonio de médicos que, al no encontrar salida a su dolor por la partida de su hijo Nicolás, buscan en otros padres con la misma situación, darle sentido a sus vidas a través del amor puesto en el servicio. Así fueron formándose filiales en otras ciudades, provincias y países.
Aquí, en Tandil se fundó por iniciativa de María Hortensia Villegas, mamá de Pedro y Susana Serra, mamá de Sebastián. Estas mamás se encontraron, intercambiaron experiencias e ideas y en menos de un mes, el 19 de febrero de 1994, Renacer como filial nació en Tandil con una reunión de 22 padres convocados a través de los medios de comunicación.
María del Carmen Rolando, mamá de Lorena, Renacer Tandil
Al perder un hijo ya no somos las mismas personas y nos preguntamos que va a ser de nuestras vidas.
Cuando esperamos un hijo, todo es alegría y tenemos un corazón contento y feliz.
Cuando parten nuestros hijos, el corazón está triste y pequeño.
Pero de a poco, con la ayuda de Renacer y con personas que les ha pasado lo mismo que a nosotros tratamos de que se agrande.
Con tristeza y pequeñas sonrisas al principio.
Es difícil pero no imposible.
Y como homenaje a nuestros hijos. Por el amor que Ellos nos dieron como seres maravillosos, hoy tratamos de vivir sin su presencia.
Trabajo presentado por Maíta del grupo Renacer en las Diagonales en el encuentro ”14 Aniversario de Renacer Tandíl”.
Intima es la relación existente entre renacer y la cultura , y la importancia que tiene que dicho vinculo sea conocido, por que? por mas de 20 años de renacer inserto en la sociedad llevando un mensaje que sirve a todos los pueblos de la humanidad este mensaje es revolucionario transparente ecológico y universal.
Tenemos consciencia de ello lo que nos permite que nuestra tarea sea mas fecunda por que podemos tener un panorama mas cierto de como renacer se encuentra inserta en nuestra sociedad.
¿Y que entendemos por cultura? innumerables expresiones las describen, tomaremos aquellas que a nuestro entender y de la manera mas simple expresa su contenido y cuyo concepto nos permita comprender mejor la tarea de comprender.
“La cultura es el alma de los pueblos que lleva un mensaje revolucionario para la transformación del hombre” y también es la memoria trasmitida de persona a persona para que trascienda el tiempo.
Palabras del Dr. Jorge Garaguso – Presidente Asoc. psiquiatras del Centro de la Pcia. de Bs. As. – En el 14º Aniversario Renacer Tandil.
Voy a decirles algo: la Asoc. de psiquiatras del Centro de la Pcia. quiere acompañarlos en este Encuentro porque nos parece muy importante.
Desde la Asoc. en todas nuestras Jornadas y Congresos siempre hemos tratado de generar un lugar a los Grupos de ayuda mutua y Renacer siempre nos acompañó; por considerarlos uno de los pilares junto a la psicofarmacología, la psicoterapia y la psicoeducación, fundamentales para el abordaje de muchas patologías pero también, como hace Renacer, para situaciones sufrientes de la vida.
Un día maravilloso de sol como hoy, en un instante se nos oscurece. Personificada, la gran cegadora o no con nombre femenino: la muerte; o nombre masculino: el deceso o el fallecimiento, la muerte es un hecho real.
Es difícil hablar de l muerte en cualquier circunstancia, en cualquier lugar. Tiene que ver con negar la existencia de una certeza. Reflexionar sobre la muerte es precisamente enfrentarse con esa certeza primordial.
Presentación y Desarrollo “14 º Aniversario Renacer Tandil” por Susana Serra, mamá de Sebastián – Renacer Tandil.
Cuando se nos muere un hijo, todo se transforma. Hay un antes y un después de su partida. Todo es dolor, todo es desgarro. Es como que una bomba cayó en nuestros hogares y todo se dio vuelta. No sabemos ni donde estamos parados ni que es lo que nos duele.
Porque nos duele lo anímico, nos duele el cuerpo y nos duele el alma. Nos duele absolutamente todo. No podemos localizar el dolor. Es un sufrimiento tan profundo que no sabemos que hacer con él.
La sociedad, decimos, no nos comprende. No nos comprende aquél a quien no le pasó; porque no le pasó. Entonces, nos encontramos demasiado solos y nos empezamos a aislar. Nos aislamos del mundo, de la sociedad y hasta de la propia familia. Porque cada uno hace su propio duelo.