¿Se puede volver a ser feliz?


25 Aniversario de Renacer – 8, 9 y 10 de noviembre de 2013 -Huerta Grande – Córdoba – República Argentina

Transcripción: Enrique Conde, Sara Orellano, Karina Auil

Gustavo: – Si, Mamá o papá, quien haya preguntado, se puede volver a ser feliz!

Alicia: (pregunta al público) Se puede volver a ser feliz ?!!!!!!!!. (Respuesta masiva) Siiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii. Pero esto es una maravilla papás, Uds no saben lo que significa el esfuerzo que todos ustedes han hecho por estar aquí hoy! Hay papas que han viajado 24 hs, desde Uruguay, desde Chile, de toda la Argentina, porque vienen del sur, vienen del norte, y por qué estamos acá papas, por qué estamos acá? Por AMOR! Absolutamente, por AMOR !!!!!.

Gustavo: – Bueno vamos a cerrar dedicando un gran aplauso a los hermanos que están hoy aquí. (Aplausos masivos), vamos a comprometernos a mostrarles que tienen padres íntegros. Vamos a pedir un gran aplauso para los hijos que no están y que nos han traído hoy aquí. (Aplauso sostenido). Y por último vamos a pedir un aplauso por todos nosotros que tenemos el coraje de decir “Sí a la vida a pesar de todo”.

Suena la música, todo el público aplaude, baila y se saluda en un emotivo cierre.

Padres que conviven con el dolor y siempre apuestan a “Renacer”


       Nota sobre Renacer Bahía Blanca publicada en el diario La nueva el día 22 de marzo de 2015.


Pablo Schroeder y Norma Arbilla integran un grupo para quienes perdieron a sus hijos en tragedias.  “Uno aprende a acomodar el dolor”, dijeron Pablo y Norma sobre el duro momento que les tocó atravesar en sus vidas.

Por Cristian Lema / clema@lanueva.com

Hay heridas que no cicatrizan y recuerdos que no pueden borrarse. Situaciones que perduran y el tiempo no logra atenuar el dolor.

La pérdida de un hijo es una de ellas y quienes la sufren encuentran comprensión y apoyo en aquellos que les tocó transitar un camino similar.

A casi cinco meses del tremendo incendio que destruyó su casa, y en el que perdieron la vida sus hijos Rodrigo (16) y Matías (11), y su nieto Santiago (4), el teniente primero Pablo Schroeder continúa transmitiendo esperanza en sus palabras.

Norma Arbilla es madre de Fernando (20), quien falleció el 18 de enero de 2010 como consecuencia del vuelco de su automóvil en la rotonda de la avenida Juan Manuel de Rosas y Luis María Drago, cuando regresaba desde Monte Hermoso.

Los dos integran Renacer, un grupo de autoayuda que acumula más de dos décadas de trabajo y concurren aquellos padres que perdieron a sus hijos en tragedias.

“Nos permite entender que no estamos solos en el dolor; hablamos el mismo idioma”, dijo Schroeder.

“Mi hijo falleció hace cinco años en un accidente y a las tres semanas de su muerte empecé a asistir al grupo. Es una herramienta fundamental, porque fue como un salvataje”, explicó Arbilla.

Más de veinte personas asisten todos los miércoles, de 19 a 21, a la sede del Sindicato de Químicos y Petroquímicos, en Sarmiento al 200.

“Muchos piensan que nuestro problema es único y, lamentablemente, son muchísimos los casos en el cual un padre pierde a su hijo. No somos un grupo de llorones, simplemente tratamos de brindar las herramientas necesarias para entender que tenemos más desafíos en esta vida”, indicó Schroeder.

“En las charlas surgen más de 50 frases, de las cuales 49 no sirven para nada. Eso sí, cuando una opinión cala hondo en nuestra cabeza la misión está cumplida”, comentó la mujer.

Ambos coincidieron en que “estamos acá por una circunstancia determinada, porque tratamos de encarrilarnos, porque podemos escuchar, hablar y depende de nosotros tomar la decisión acertada para seguir recorriendo nuestro camino”.

Para el policía, en cada sesión de autoayuda “es más difícil hablar que escuchar”.

“Estas reuniones nos hace volver al pasado, además de pasar por la situación actual y analizar el futuro”.

Silvana, esposa de Schroeder, también dejó un mensaje esclarecedor.

“Después de nuestra tragedia yo no hablaba con nadie y vivía llorando. Me decían ‘hola’ y me quebraba. Con el tiempo me liberé, me descargué y cuando escuché al resto de los integrantes me sentí identificada”.

Finalmente su esposo explicó que “el dolor es inevitable, pero el sufrimiento es opcional. Hay cosas que te pasan que no se pueden manejar, aunque sí se puede trabajar en las actitudes frente a la problemática. O elegís morirte con tu hijo o seguís para adelante diciéndole sí a la vida a pesar de todo”.

19º Aniversario, Grupo Renacer Santiago del Estero.


Nota periodística del diario : ” NUEVO DIARIO ” de la ciudad de
Santiago del Estero.. Miercoles 15 de abril del 2015.-
Las mamás y papás que aparecen en la foto llevan años volcando su dolor en acciones de servicio al prójimo. Luego de perder a sus hijos por diferentes motivos se armaron de valor ydecidieron buscar ayuda para salir adelante. La encontraron en Renacer, una organización sin fines de lucro que hoy cumple 19 años en nuestra provincia.
Para celebrar este hecho, sus integrantes están organizando diversas actividades que se extenderán a lo largo del mes. Entre ellas se incluyen charlas, la plantación de árboles en el parque Oeste y la difusióndel trabajo del grupo junto a referentes de otras provincias.
Marta Ciappino (mamá de Giuliana), Carlos “Chana” Gómez (papá de Romina), Paula Gallo (mamás de Baltazar y Leonel) y Oscar Guardo (papá de María José y presidente de la ONG) comentaron acerca de esta iniciativa que los reconforta, en tanto sirve para invitar a otros papás a sumarse y ayudarlos a enfrentar la terrible situación que genera la muerte de un hijo.
“Nosotros hemos logrado aplacar nuestro dolor y volcarlo en servicios hacia la comunidad. Ésta es una institución sin fines de lucro que ayuda a los papás que están sufriendo”, comentaba “Chana”, quien perdió a su hija en un accidente vial durante una peregrinación y hoy está al servicio de la comunidad eclesial de su barrio y la de su trabajo en el Instituto Provincial de Rehabilitación Integral (IPRI).
Marta vivió una situación similar. Su hija falleció a los 12 años y hace 11 ingresó a Renacer. Contó haber visto a su familia “devastada”, porque esto “te cambia totalmente la vida”. En una misa, se encontró con integrantes de Renacer que la invitaron a formar parte de las reuniones.
“Encuentro ahí lo que venía buscando: comprensión, contención, alguien que me entienda, que me explique por qué yo estaba reaccionando de esa manera, si era normal o no lo que sentía”, señaló la mamá, a modo de testimonio.
santi 2

Grupo de Ayuda Mutua de padres que enfrentan la muerte de hijos.

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