!!! Mamá yo me quiero ir al cielo!!!


 

Agustín partió hace poco mas de dos meses con 17 años. Quería contarles algo que sucedió cuando el tenia aproximadamente 4 años, en relación al testimonio de Maria Rosa Yacono. Ibamos caminando por la calle, agarraditos de la mano, y el me dijo, asi de repente sin comentario previo alguno :” Mamá yo me quiero ir al cielo!! “, yo senti como una puñalada en el centro de mi pecho, pero tratando de disimular mi sorpresa y temor, le pregunté por que?, y me contestó: ” porque alla está Dios, es todo más lindo, yo quiero ir al cielo”, y le contesté, pero no Agustín, como te vas a ir, y que hago yo si te vas al cielo??, te venis conmigo me contestó. Obviamente que quedé consternada y le pregunté a su maestra si en catequesis habian hablado de algo similar y me dijo que no, que para nada habian tocado ese tema.  Y ahora que partió y leo lo que relató Maria Rosa, puedo constatar que lo que Agus decía es cierto. Pero lo llamativo es que él sabía que era asi. Por eso creo que es un ángel que bajó del cielo para estar conmigo estos casi 18 años de su vida terrenal conmigo, un regalo de Dios.

Susana Llermanos
Renacer San Cayetano

EL SEÑOR MIEDO


Un señor llamado miedo, entro a mi casa. Ni le pregunte porque y sin darme cuenta, le di de comer, lo invite a dormir y a ir conmigo a todas partes.

Mi familia no entendía nada, ya ni a ellos atendía.

Solo miraba, hablaba y escuchaba lo que él me decía.

Un día llegaron sus parientes y yo no volví a salir, todos ellos me ocupaban todo el tiempo, llegaron a tener un lugar privilegiado en mi vida y en mi casa.

Les preste tanta atención, que cuando fui a las habitaciones de mi casa, me di cuenta que todo estaba oscuro, silencioso y triste.

De pronto, se abre la puerta y un brillo muy fuerte dio luz a mi casa y vi. entrar personas que no reconocía, escuchar voces que hacia mucho tiempo no escuchaba.

De pronto pensé ¿qué hago ahora? Hay mucha gente en mi casa, el señor miedo y su familia y esta familia ¿cómo salir de esto?

Llame al señor miedo y a su familia y les dije, que en mi casa no había lugar para tantos, no me dejo continuar y me dijo: yo no entre a tu casa por mi voluntad, vos me invitaste y luego a mi familia. Cuando quieras nos vamos, eso sí, pedí ayuda para la mudanza.

Que alivio sentí cuando se fueron.

No podíamos vivir todos juntos.

Pude elegir.

Liliana (Grupo San Justo)
Mamá de Néstor

Cuando mi hijo Germán vio a Dios.


 

Quiero contarles algo que me hubiese gustado mucho hacerlo en la reunión (esto lo decía cuando empezaba mi duelo en Renacer Córdoba) pero no me atreví porque quizás había gente que necesitaba hablar más que yo. Ahora en Carlos Paz a cada papá nuevo se lo cuento porque imagino que les da paz. Germán cuatro años de partir tuvo un accidente en moto, iba sin casco, yo le gritaba….el casco Germán…pero mamá voy acá nomas. Un auto que venía en contramano lo levantó por el aire y su cabecita golpeó con el cordón de la acera, conclusión quedo en coma tres durante 3 días. Estuvo más de tres meses sin conocernos, pedía por su mamá, a mí me decía…señora dígale a mi mamá que venga. Cuando recuperó su memoria recuerdo que una tarde estaba yo mirando televisión y el merendando a mi lado, cuando de repente me dice; mamá tengo que contarte algo pero no se lo cuentes a nadie, porque van a creer que con el choque quede loquito. Cuando estaba en el sanatorio, me contaba, sentí que subí muy alto, pero abajo veía mi cuerpo (Yo que no había leído nada de Víctor Sueiro ) me dije como quedó este chico por Dios ,y continuó…iba por un lugar como un puente largo , pero por abajo ,lejos se veía una luz muy fuerte que me llamaba , yo hacía fuerzas por llegar , no veía la hora de estar allí. Cuando lo logré me estaba esperando un señor rubio, de cabellos largos y hermosos ojos azules con una dulce sonrisa y me abrazó, diciéndome que me tenía que volver. Yo le dije que quería quedarme, que estaba feliz, es tan hermoso mamá ¡no te imaginas!.. Es bellísimo ese lugar yo creo que es el cielo. Es un placer morir mamá, yo te cuento esto porque le tenía terror a la muerte, no le tengas miedo mamá (lo escuchaba mientras me decía, pobre mi hijo no quedo bien). Le pregunté¿ como estaba vestido el señor?; con un vestido celeste. Cuando llegó mi esposo y Germán ya se había ido; escucha lo que me contó Germán,¿viste? yo sabía que siempre después de un golpe tan grande en la cabeza hay consecuencia muy feas, mi marido me miró y no me dijo nada. Mi esposo tiene un hijo de su matrimonio anterior, cuando llegó al velorio de Germán me contó que cuando Germán fue a visitarlo a Rosario le había contado (todo lo que me contó a mí). Quisiera que todos los papás de “Renacer”sepan que sus hijos están allí,en ese maravilloso lugar,lleno de paz,donde no me cabe ninguna duda que esta mi hijo.

María Cristina Yácono

Grupo Renacer .

VILLA CARLOS PAZ.

CORDOBA.

¿ Que hacer ?, ¿ Que camino tomar ?, después de la partida de un hijo…


 

¡Qué difícil que es a veces decidir!, ¿no es cierto?

Una vez vino un papá y nos dice: “¡qué cosa difícil es perder un hijo! yo no lo entiendo”

¿Qué es lo que usted no entiende? le dijimos..

“Yo no entiendo esto: ¿por qué un día una cosa que hago está bien y por qué, al otro día, hago la misma cosa y está mal?”

A ver, explíquese.

Y nos dice: “el otro día yo entro al living de mi casa y está mi hija llorando, entonces, yo me acerco a ella y me pongo a llorar con ella, y los dos compartimos nuestro dolor.”

Y pregunta “¿está bien eso?”

Sí, está bien porque dos personas han compartido sus sentimientos, sus emociones.

¿Cuál es la emoción que ese hombre ha compartido con su hija? La de perder un hijo o un hermano, el dolor que tienen por haberlo perdido.

Entonces agrega: “Al día siguiente, yo estaba muy triste porque había perdido mi hijo, entro a casa y veo que mi hija estaba saliendo con el novio, yo me pongo a llorar delante de ellos y se armó un “lio” bárbaro.”

Fíjense ustedes, ese hombre los dos días lloró por lo mismo y ¿por qué un día está bien y el otro día no está bien si el sentimiento es el mismo?, si la emoción es la misma, ¿por qué un día está bien y otro día está mal?

Porque los sentimientos solos no sirven, no los podemos manejar ni nos guían hacia el sentido.

El sentido es aquello que es bueno para mí, bueno para los demás y bueno para la vida.

En el primer día, era necesario que ese papá llorara con su hija porque era bueno para él, bueno para su hija y era necesario para la vida, que los dos pudieran juntarse.

Pero el segundo día no; porque con ese llanto por su hijo, le arruinó la salida a su hija, entonces, este asunto de perder un hijo nos ha hecho replantear los viejos criterios de duelo convencional, haciendo que Renacer sea una alternativa y nos ha hecho replantear dos hombres.

Ese papá, el segundo día, debió callarse la boca, debió no llorar, debió sacrificarse, autorrenunciar a su propio dolor, porque esa renuncia y ese sacrificio lo hubiera hecho por la hija que quedaba.

Entonces, tenemos que cambiar, tenemos que saber que está bien todo aquello que yo haga, o deje de hacer, que tienda siempre a hacer algo por otra persona, algo de bien por otra persona.

El primer hombre es el hombre que responde a sus pasiones, a sus emociones y a sus sentimientos, el segundo hombre es un hombre que ha descubierto su dimensión espiritual y responde a su espíritu, responde al ser humano, al ser que sacrifica su dolor para que otra persona sufra menos.

Es el hombre que describe Víctor Frankl, cuando dice: “El hombre que se levanta por encima de su dolor, para ayudar a un hermano que sufre, trasciende como ser humano”.

¿Cuál de los dos hombres quieren ser ustedes?

El segundo, ¿No es cierto?

Entonces, tenemos que saberlo, tenemos que saber que no podemos ser juguetes de nuestros sentimientos, que no podemos, simplemente, decir: bueno, yo voy a llorar porque lo siento, porque estoy mal. ¡No! tenemos que decir: ¿a quien ayudo o a quien perjudico con esto que yo hago ahora?

Entonces, quiere decir que una vez más nosotros estamos siempre abiertos al mundo, somos trascendentes, NOS DEBEMOS A LOS DEMÁS.

Y así lo hacen los padres, al emerger más sabios, más amorosos, más receptivos hacia aquellos que los necesitan, preparados para extender una mano o prestar un hombro hermano, sabiendo que, frente a lo irreversible, frente a aquello que no puede ser cambiado, el hombre tiene aún la última de las libertades individuales: elegir la actitud conque lo enfrentará, si será como la débil hoja arrastrada por los primeros vientos de otoño, o como el árbol fuerte pero flexible que se inclina y estremece pero se yergue fortalecido cuando la tormenta pasa.

No será a partir de una mera elaboración de un duelo, de un proceso absolutamente individual y despojado de toda trascendencia, que puedan surgir individuos libres para elegir ser mejores, más compasivos y solidarios con el dolor ajeno.

Que a los corazones de cada padre de Renacer, llegue en el año que se inicia, nuestro deseo de paz y armonía, en homenaje nuestros hijos, a aquellos que están físicamente con nosotros y a los que lo están espiritualmente.

Alicia Schneider Berti- Gustavo Berti

lamorocha-diario_cronica

MI VIDA… Por Maria Cristina Yacono.



Mi Vida

Mil veces la vida nos pone frente a situaciones que vulneran tanto nuestra personalidad que casi no nos reconocemos.
A partir de las lágrimas y el miedo aterrador, creció en mi la esperanza y decidí pelearme con el odio, el rencor, con la ira con el ¿Por qué a mí?
Por qué ¡No! a mí. Así es la vida con todos sus misterios y sus dramas
No culpo a nadie de mis errores, los cometí yo, quizás mi eterna rebeldía, quizás la inexperiencia, quizás el destino.
Pero también ,cuando encuentro algo que escribí ,no recuerdo ni cuando ni donde y me sorprendo al leerlo ,me digo ¡Que bueno Cris !
Me amigue conmigo misma, ahora somos íntimas.
Digo solo lo que siento, si de algo estoy orgullosa es de no haber, ni haberme mentido.
Digo “Te amo” al que amo, y al que no, también se lo digo.
Nunca especulé con nada, ni con nadie.
Cambiaría mil cosas,¡Claro que las cambiaría !
Pero al no poder, regresar el tiempo, no me cabe otra que aceptar las cosas como están.
Pero realmente estoy “Orgullosa de mí”…No es pedantería.
Es estar contenta con la vida, es darle gracias a Dios, por sentirme tan querida, por saber que mi vida no será vana.
Por dejarle al mundo tres maravillas que son mis nietos, no necesito babero.
Lo digo con el corazón en las manos.
Lo digo por mi hija que es la luz de mis ojos, por mis amigas y amigos del alma.
Lo digo por mi hermana, mis sobrinos, mi padre, mis primos y primas.
Por esta maravilla de familia.
Por ese hijo que tengo en el cielo y que estoy segura que hace que las cosas sean así.
Lo digo… por mí .porque celebro la vida.
Maria Cristina Yacono
Mamá de Germán Ricart
hijo Germásn Ricart

Grupo de Ayuda Mutua de padres que enfrentan la muerte de hijos.

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