Momentos de tristeza, cuando llorar.


Alicia y Gustavo Berti – Encuentro en Renacer Congreso  (2006)

Gustavo: Fíjense ustedes, podemos tener momentos de tristeza.
Les voy a dar un ejemplo; yo he perdido un hijo y un día llego a casa y mi hija Luciana está llorando, yo le pregunto ¿por qué lloras? y me dice: porque estoy muy triste, entonces, es correcto que yo me siente a su lado, le ponga el brazo en el hombro y llore con ella.
Al día siguiente, voy a casa y Luciana está con su novio y me dice “vamos a salir” y en el momento que me dice “vamos a salir” yo me largo a llorar.
¿Es correcto eso? No.
Sin embargo, el llanto es por la misma razón, lloro porque perdí un hijo. ¿Por qué una vez el llanto es correcto y  la otra vez no?
La primera vez el llanto es correcto, porque sirve para ayudar  a una persona y la segunda vez no es correcto porque sirve para molestar a la misma persona.
Entonces, ¿se dan cuenta ustedes cómo se puede llorar o no llorar de acuerdo a las necesidades de otra persona?
¿Se dan cuenta del significado de eso?

Alicia: Pensar en el otro.

Gustavo: Tenemos otros hijos, tenemos que elegir bien cuando llorar, tenemos cónyuge, tenemos
que elegir bien cuando llorar, tenemos que elegir para no lastimar a los demás.
Ese es el mensaje que está escrito en el libro del Génesis cuando el Creador saca la costilla del hombre para hacer a la mujer, no es que la mujer sea inferior al hombre, significa que el otro es parte de mi carne, es carne de mi carne, o si ustedes quieren, no hay otro, el otro soy yo mismo; el otro es parte mía.
Entonces tengo que pensar en el otro, tengo que cuidarlo porque me estoy cuidando a mí mismo.
Ese mensaje tiene como 5.000 años y todavía no lo hemos aprendido.