La tarea de los padres en las reuniones


JORNADAS DE CAPACITACIÓN RÍO CUARTO 21 y 22 de Mayo de 1994

Son múltiples las tareas que los padres integrantes de los grupos pueden realizar: traer el café, llamar a los miembros por teléfono cuando se los extraña en una reunión, contestar correspondencia, visitar padres que lo necesiten, tener fotocopias listas con el material necesario para cada reunión etc., entre tantas otras. Cada una de ellas es importante y necesaria para el funcionamiento fluido de un grupo; por lo tanto es una responsabilidad que cada uno de estos padres asume para con el grupo y para con ellos mismos. Hemos comprobado una y otra vez la importancia que este tipo de compromiso tiene en la recuperación de los padres miembros. A mayor compromiso con el otro, mayor y más rápida trascendencia de lo propio.

El trabajo de coordinar una reunión es una de las tareas abiertas para los miembros de RENACER. Nuestra sugerencia es que no coordine solo una persona las reuniones, sino que tengan una participación activa dos o tres personas más, que actuarían como coordinadores asistentes. Si bien una de ellas llevarla el ritmo y orden de la reunión ésta se apoyaría en comentarios y respuestas puntuales que los otros padres que coordinan aportarían en diferentes momentos de la reunión, al darle la palabra la persona que  guía, o al pedirla ellos cuando lo consideren necesario.

Esto lleva implícito una serie de responsabilidades, que si bien todos los padres deben idealmente cumplimentar, se hace especialmente necesario para la tarea de coordinar.

1- Debemos tener en cuenta que el mensaje de RENACER es, por sobretodo un mensaje ETICO y este debe reflejarse en nuestra vida toda No debemos olvidar que cada uno de nosotros es un representante de ese mensaje; de una actitud frente al dolor y sobretodo a la vida, que habla de esperanza y de un crecimiento y transformación interior. Y es por todo esto que la sociedad de la que formamos parte nos considera referentes válidos. Esto implica una mayor responsabilidad y debemos asumirla en cada momento de nuestra vida, más allá de las reuniones de RENACER: en nuestro hogar, en una función social, en el trabajo, etc.

2 – Tenemos también el deber de capacitarnos continuamente (a través de la lectura, de escuchar atentamente a cada padre en cada reunión y anotar todo aquello que nos pueda ayudar en este proceso).

3 – Asistir a todas las reuniones posibles, tratando de conocer los miembros más regulares, su nombre y su testimonio o actitud frente a la vida y al dolor, lo que nos servirá para invitarlos a hablar en determinado momento en que justo ese testimonio es necesario en la reunión.

4-Los padres que coordinan deben estar preparados para dar algunas respuestas a preguntas puntuales de los padres, siempre y cuando no haya otro padre que desee y pueda hacerlo. Estas respuestas no necesariamente vendrán de la propia experiencia, pueden haberse leído y corroborado una y otra vez con la experiencia de otros padres. O simplemente algo que se leyó nos provee una respuesta que se puede dar al grupo a considerar. No olvidemos que la información que necesitarnos no vendrá solamente de una fuente, por el contrario éstas pueden ser múltiples y diversas.

5-Las madres o padres  que  coordinan deben trascender lo testimonial para elevarse a lo conceptual. (excepción hecha de determinadas situaciones donde justo su testimonio personal puede ayudar a esclarecer algunas ideas a un padre). El hablar conceptualmente nos ayuda a trascender el primer nivel de funcionamiento del grupo o Testimonial y a superar la etapa de catarsis, para acomodamos en el nivel Existencial y atravesar la etapa de esclarecimiento, perfilar un plan de Vida, desde donde se hace más fácil llegar al tercer nivel o Trascendental al volcar lo aprendido al otro que me necesita. Todo esto, como lo hemos expuesto anteriormente, es posible hacerlo en una sola reunión. Para clarificar este punto diremos que cuando es el momento en que la persona que coordina considera necesario participar, dejará de lado frases como: “en mi experiencia personal puedo decir, o en mi caso.” Etc., para tomar introducciones como: ” la experiencia de estos años nos dice” o “la vida nos pide…”. “El dolor puede ser.”, como dice Kubler Ross”, “en las palabras de Viktor Frankl…”etc.

6-Rescatar lo positivo de los diferentes testimonios o reflexiones vertidas en las reuniones por los padres y destacarlo para comenzar por ejemplo, a partir de allí la tarea de derreflexión; o para mostrar que de un comentario aparentemente negativo, siempre está la fuerza indomable del espíritu pugnando por surgir.

7-Saber cuan y cómo interrumpir a un padre que se extiende demasiado en su testimonio y encaminarlo para que concrete su mensaje.

8-De la misma manera no permitir que un padre se detenga en detalles dolorosos y/o hasta morbosos sobre la partida del hijo. Recordemos siempre que esto es parte del pasado, de lo que no podemos cambiar, y que ese hijo no está hoy, todavía, sufriendo la forma de su muerte. Esto quedó atrás, no seamos nosotros los que a través de nuestro pensamiento lo matemos nuevamente cada vez que lo traemos a la memoria.

9-Tener en cuenta que luego de un testimonio muy doloroso, quién  coordina debe tratar de alternar con el testimonio o reflexión de un padre con una actitud positiva. De esta manera se evitará el “efecto dominó” que muchas veces tienen este tipo de testimonios, donde otros se “enganchan “en la onda negativa comenzada por uno de ellos.

10-Tratar de mantener un cierto orden dentro de la reunión, no permitiendo el diálogo entre los padres ni entre quienes están hablando en ese momento – por ej. uno da un testimonio, otro le contesta y el primero vuelve a responder- como tampoco el cuchicheo de otros padres que no están participando en ese momento.

11-Enfatizar periódicamente que no debemos juzgar la conducta o actitud de un padre. Que debemos ser tolerantes y respetuosos, lo que no significa que no llamemos la atención de ese padre que puede estar dañándose a sí mismo y a otros con una determinada conducta o actitud.

12-Finalizar siempre la reunión con una nota positiva. Haciendo una apreciación global de lo que se aprendió en esa reunión, leyendo algún pensamiento lleno de esperanzas para que los padres queden reflexionando sobre él, o dejando para este momento, el testimonio o escrito creativo y positivo de algún padre que haya manifestado deseos de leerlo frente al grupo – entre tantos otros ejemplos.

13 – Es importante llevar un hilo conductor del o de los temas que surgen espontáneamente en cada reunión, (conectarlos entre sí tratar de que se profundicen y que el que lo desee pueda vertir su opinión sobre estos temas) de manera de ayudar a “zambullirnos” en la derreflexión muy pronto y dirigir la atención de los padres (aún los nuevos) a estos temas lo los saca de la hiperreflexión en la que generalmente los padres recién ingresados se encuentran, además de dar la posibilidad de enriquecer y profundizar cada reunión

Para aquellos que guardan papeles, puede ser un buen ejercicio releer sus archivos y hacernos llegar lo que vayan descubriendo, los temas que tratamos no pierden vigencia con el tiempo y pueden servir de base para ir profundizándolos.

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2 comentarios en “La tarea de los padres en las reuniones”

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