Apuntes del encuentro por el 18 aniversario del Grupo Santa Fe


Apuntes tomados de la charla de Alicia y Gustavo Berti en el encuentro por el

18 aniversario de Renacer Santa Fe.

24 de septiembre de 2011.
Alicia Toniatto


– ¿Qué es el Amor Incondicional?, el que sentimos por nuestros hijos, el que no necesita la presencia ni el contacto físico y puede seguir manifestándose a la vida y a los seres queridos.
– Cuando nace un hijo conocemos una nueva clase de amor, un amor que no conocíamos. Cuando muere también nos enfrentamos a algo desconocido, un dolor nuevo y también un amor nuevo.
– Si estamos de este lado de la vida es porque la vida aún espera mucho de nosotros.
– La muerte de un hijo es un hito fundamental en nuestra vida.
– Un hijo que parte es una pérdida atemporal.
– No puedo convertir a mi hijo que partió en mi verdugo, en alguien que mata mi alegría y mi capacidad de amar y vivir.
– No puede ser de ninguna manera que mi hijo sea mensajero de dolor.
– ¿Cómo puedo unir el amor por nuestros hijos con el dolor por su partida?
– Renacer no es un lugar donde sólo voy a explorar mi “mero” duelo
– Nos une la partida de un hijo y el sufrimiento por ello pero no vamos a explorar las culpas, los miedos, etc.
– Tenemos que encontrar un sentido, razones valiosas para continuar.
– Renacer nos muestra un horizonte pleno de esperanza, pleno de cosas por hacer.
– Somos personas que caímos al más profundo abismo y fuimos capaces de resurgir, de levantarnos, por Amor, por el Amor a esos hijos.
– Somos padres que buscamos razones valiosas para vivir y que esa vida valga la pena ser vivida.
– Renacer habla de vida, de una vida plena, de una vida de esperanza que esta más allá de lo mero y de lo aparente.
– ¿Cómo puedo demostrar cuánto he amado a mi hijo? ¿sufriendo? ¿así de grande es el amor por mi hijo? El dolor nunca debe prevalecer al amor.
– Nadie se había atrevido a la muerte de un hijo como lo hizo Renacer.
– Renacer nos llama a modificar nuestra existencia.
– Renacer se traslada a toda nuestra vida, a todas nuestras actitudes, nuestra actitud toda debe reflejar que nosotros hemos perdido un hijo y que hemos modificado nuestra vida, nuestra existencia.
– Yo decido hasta dónde sufro y cuál es mi manera de sufrir.
– Hay un mensaje , un sentido que nos deja la partida de un hijo, hay algo más allá del dolor que sentimos cuando lo perdemos y Renacer nos enseña a descubrir ese mensaje, ese sentido.
– La vida cobra un sentido incondicional y se vuelve mucho más valiosa.
– Ese abismo en el que me encontré cuando perdí a mi hijo, en realidad tenía mucha luz y un espejo donde mirarme.
– EN VEZ DE HACER DUELO, HAY QUE MODIFICAR NUESTRA EXISTENCIA.
– Ser hombre es ser la suma de las decisiones que toma, es ser responsable de asumir lo que uno elige.
– ¿Me volví necio por haber perdido un hijo?, la muerte de un hijo no nos da derecho a ser necios.
– Si no queremos que la vida nos vea de rodillas, lo único que nos queda es pararme, levantar la cabeza y caminar hacia adelante.
– Los POR QUÉ no tienen respuesta, si queremos encontrarle respuestas nos convertimos en prisioneros de un destino que no podemos cambiar.
– Cambiar el POR QUÉ por el PARA QUÉ. El POR QUÉ me lleva al pasado, el PARA QUÉ al futuro.
– Si yo me atengo al POR QUÉ voy a trabajar en la categoría del antes y del después: soy prisionero.
– Si me pregunto PARA QUÉ estoy diciendo: -Soy libre para elegir.
– Si yo estoy bien me hago responsable de mi bienestar.
– Ser moral implica dar a los demás el doble de lo que uno esperade ellos: dar sin pretender nada a cambio.
– El duelo no tiene nada que ver con lo moral.
– Renacer es un mensaje que viene de nuestros hijos, hace escala en nosotros y regresa a la vida.
– No necesito un cargo para ayudar a una persona, somos todos iguales y todos transmitimos el mismo mensaje.
– Enfrentarme a la muerte de un hijo significa hacerme cargo, hacerme responsable de lo que implica su pérdida.
– Cuando voy a un grupo tengo que cuidar al otro más que a mí porque si ese otro (ese papá o mamá) no viene más me quedo sin grupo. Eso es TRASCENDER. Si salgo de mi mismo para preocuparme por otro papá que sufre, salgo de mi dolor. TRASCIENDO.
– Cuando me preocupo por otro papá que sufre, tengo que elegir que actitud tomo ante él.
– Libertad, moral, responsabilidad: son los ámbitos de Renacer.
– Un hijo que muere merece algo distinto a un duelo, merece TRANSFORMACIÓN INTERIOR nuestra, una MODIFICACIÓN RADICAL DE NUESTRA EXISTENCIA. Después de perder un hijo nunca volvemos a la vida anterior, nunca volvemos a ser los mismos.
– Renacer es una REVOLUCIÓN CULTURAL , no es un grupo de duelo.
– No me quedo sufriendo por lo que perdí, transformo mi vida, produzco en mí una modificación radical de mi existencia.
– Nuestros hijos no están atrás, están adelante nuestro. Y si ellos están vivos donde están han seguido creciendo espiritualmente. Y yo debo crecer espiritualmente para poder reencontrarme con él, ya tuve que separarme una vez de él, no quiero volver a hacerlo.
– Yo soy radicalmente diferente a cuando mi hijo vivía.
– Renacer no es un regalo, es un préstamo que debo devolver, es una obligación moral. No es gratuito, no es nada gratuita la muerte de un hijo.
– Que esa marca que nos dejó nuestro hijo no sea una marca de dolor, sea una marca de Amor.
– Ellos tenían que hacer algo muy breve en esta vida pero nosotros aún tenemos mucho por hacer.
– ¿Qué cosas hago que me hacen mal? Hay que dejar de hacerlas
– ¿Qué cosas hago que me hacen bien? Hay que hacerlas.
– Hay que oponer el pensamiento positivo al negativo.
– Hay que rescatar a ese hijo con Amor y no con dolor.
– La muerte de un hijo no nos priva de la paternidad y debemos actuar con la responsabilidad que eso implica.
– El hombre es el único ser capaz de aceptar todo en la vida.
– A duras penas controlamos nuestra vida, mucho menos intentemos controlar la de nuestros hijos.
– A nuestros hijos ya no les importan sus cosas materiales (su ropa, sus juguetes, su auto, etc.) es a nosotros a quienes nos importan.
– Si yo elijo quedarme sólo en el dolor que siento puedo quedarme así eternamente, es mi elección.
– La máxima renuncia que un padre puede hacer en beneficio a los hijos que quedan es renunciar al dolor, siempre renunciamos a muchas cosas cuando nuestro hijo estaba vivo, entonces… cuando un hijo muere ¿no renunciamos a nada más?
– Los padres tenemos que hacer todo el esfuerzo para que nuestros hijos que quedaron estén bien.
– Los padres que perdimos hijos somos socios de un club al que nadie quiere entrar pero que nadie puede salir.
– Hay que elegir un actitud adecuada para ayudar a otro papá, no puedo ir a ayudarlo llorando. La compasión se adquiere ejercitándola.
– El servicio mantiene al hombre en un estado de paz interior y los papás que perdimos hijos queremos vivir en ese estado de paz.

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