Nuestras primeras fiestas luego de la partida de Luis, nuestro hijo…


El primero de enero del año 2002, nos despertamos con la terrible noticia de que nuestro hijo Luis Alberto había muerto.

Pasó casi un año, y llegó el tiempo de las fiestas…

Para navidad un matrimonio muy amigo de toda la vida, con sus dos hijos, se ofrecieron a acompañarnos la nochebuena, aceptamos de buen grado, ya que ellos vieron nacer a nuestros hijos, y lamentaban muchísimo la pérdida, por lo que nos íbamos a sentir cómodos con su compañía. Así fue durante las siguientes ocho navidades… Su hijo Lucas se casó y ahí me di cuenta de que tal vez ellos quisieran celebrar esa fiesta con la familia de su nuera… se lo pregunté a mi amiga y le dije que se sintieran libres de hacer un cambio, que ya nos habían acompañado los primeros y más difíciles tiempos en nuestro dolor… Fue así que parece que ellos querían hacerlo y no se animaban a decírnoslo… no se de dónde me vino esa luz, para poder hablar con sinceridad y amor con ella… no se… Y desde ahí, ya lo venimos viviendo en familia, con nuestra hija que formó también su hermosa familia, con la familia de nuestro yerno… Las primeras navidades fueron serenas y emotivas, extrañando, sí, pero el permitirnos aceptar la invitación de nuestros amigos, tal vez los hicimos sentir a ellos también útiles, y que nos estaban ayudando…

Con respecto a fin de año, y ahí sí que la cosa se puso más complicada, ya que el primero de enero teníamos el aniversario de su partida. Mi esposo Dardo, se quería ir, a cualquier lado, no sabía dónde, pero quería irse… logré convencerlo (en base a lo aprendido en Renacer) de que nos quedáramos y aceptáramos la compañía de nuestros familiares que tanto nos aman y no saben cómo ayudarnos. Por eso fuimos a la casa de mi hermana, que amorosamente nos invitó, sabiendo que ella y su familia, iban a tener que “soportar” (y utilizo esta palabra, como soporte, no como “aguante”, aunque ahora se puede decir que nos hicieron el aguante, también). Cuando llegó el horario en que todos nos deseamos “feliz año nuevo”, simplemente nos abrazamos y si decir palabras nos permitimos dejar salir el llanto… fue un momento en el que sentimos mucho el amor de todos ellos, y las lágrimas compartidas con todos los integrantes de la familia ayudaron con su gran amor a comenzar a diluir el dolor…

Los siguientes fines de años fuimos aceptando también invitaciones de amigos, familiares, en grupos no muy grandes… nunca fuimos de fiestas multitudinarias, pero siempre con personas con las que compartimos el amor, y que conocen nuestra situación, por lo que no los escandalizaría vernos emocionarnos, o si en algún momento nos alejamos buscando un instante de soledad, podrían comprendernos y apoyarnos, sin preguntas indiscretas.

Creo que son momentos en los que tenemos que permitirnos esa dulce nostalgia por nuestro hijo que se nos adelantó en el camino mucho antes de lo esperado.

 

Silvia Dobler.

Renacer Esperanza.

Santa Fé.

Argentina.

6 comentarios en “Nuestras primeras fiestas luego de la partida de Luis, nuestro hijo…”

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s