¿Por qué estamos en Renacer?


 “Buceando en nuestro aljibe” – Reflexiones de Enrique y Ana Doris Conde sobre Renacer


    “Renacer es para todos, no todos son para Renacer”, este concepto tantas veces expresado, da pie a una reflexión para quienes estamos en Renacer, hoy, impregnados de gratitud hacia sus iniciadores, por el bien recibido, y siempre con el recuerdo a nuestra dulce y querida Ana, compartimos nuestro pensamiento, tratando de respondernos la pregunta ¿por qué estamos en Renacer?

      Seguramente, que habrá incidido en cada uno, el anhelo de un cambio, no de un cambio material sino de una transformación interior, el deseo de que las cosas no sigan siendo como eran inmediatamente después de la pérdida de un ser tan querido.

      Puede ser producto de una intuición en cuyo caso, no es necesario que nos hagamos la pregunta, pues la respuesta puede resultar inexpresable, en el sentido dado a la intuición por el filósofo Bergson para quien “intuición es la empatía a través de la cual nos transportamos dentro de lo más íntimo del otro para coincidir con lo que es único y por lo tanto inexpresable.”

     Hay estados interiores para los que no existen las palabras.

     También puede ser inexpresable el sentir “esperanza” y ver que las cosas no son solo como “parecen ser”, presintiendo que en ese “parecer ser” no se agota todo lo que esas cosas son, ante lo cual, uno puede estar convencido que un ser tan querido no puede irse de nuestra vida y dejarnos como legado solo dolor.

     O ser el producto de la fe, no aferrándose al “ver para creer” de Santo Tomás, como lo dijo la mamá Susana en Huerta Grande 2008: “Yo me manejaba antes, con el concepto, si no lo veo no lo creo, era una frase que a veces me repetía.”

     Tenía que “ver para creer”, y ahora, viendo el trabajo que hizo en sus años en Renacer, nos dijo “¡cuánto hube de creer, para que hoy pudiera vivir mi realidad actual en Renacer ¡”

     También puede ser obra de una serie de circunstancias concatenadas entre sí, por las que se dé como resultado, encontrar en Renacer aquello que estábamos buscando.

     En todos los casos es muy importante el concepto de los grados de significación, de acuerdo con los cuales una cosa dada puede tener diferente significado o  grados de  importancia, para diferentes personas, dependiendo no sólo del nivel cultural, social o intelectual, sino, por sobre todo, del estado de conciencia a través del cual el acto de percepción se lleva a cabo ya sea de  fe, esperanza, intuición, búsqueda etc.

     Esto tiene extrema importancia en los grupos Renacer, en los cuales los padres entran con una crisis existencial tan abrupta y violenta, con estados de conciencia tan alterados y confusos que dificultan aún el “simple vivir” en la realidad cotidiana, la que parece tan lejana y ajena, como si estuviese siendo observada desde afuera en una perspectiva atemporal como  dice Elisabeth Kûbler Ross “el mundo parece detenerse, no sentimos ningún interés por lo que ocurre a nuestro alrededor. Lo que queremos es que el tiempo retroceda”.

     Es evidente que el grupo tiene diferente significado para aquellos padres que llegan en estados de conciencia alterados, que para los que han alcanzado algún grado de paz interior.

     De cualquier manera, tenemos la posibilidad de elegir lo que queremos ser, y eso no solamente es un desafío, sino que es una aventura, como Renacer fue una aventura.

     A través del mensaje de Renacer podemos captar que la conmoción existencial producida en nuestras vidas por la partida de nuestro hijo, o hermano, es la puerta de acceso a la espiritualidad, es decir, que a través de un cambio existencial el hombre, si lo desea, si es corajudo, si continúa en este viaje, puede tener acceso a la dimensión espiritual, cuyo resultado es estar en la verdad.

     El altruismo inserto en la esencia de Renacer, es la forma de llevarlo a la práctica, para quienes lo intuimos como la esencia de nuestra presencia en la tierra, constituyéndose, en el mejor homenaje que le podemos hacer  a los seres queridos que han partido prematuramente.

     Es la vida la que nos pone en este camino.

.                                                                   Viernes 27 de febrero de 2015

Con el recuerdo más dulce que pueda existir para nuestra querida dulce Ana, eiségesis del mensaje de Renacer por Enrique, Ana Doris  y Ulises.

De Renacer Congreso – Montevideo, Uruguay

“Por la esencia de Renacer”

Anuncios

LA MUÑECA…


Cuenta la historia, que Franz Kafka, se encontró con una niña en el parque al que iba a caminar todos los días.
Ella estaba llorando, había perdido a su muñeca y estaba desolada.
Kafka se ofreció a ayudar a buscar a la muñeca y se dispuso a reunirse con ella al día siguiente en el mismo lugar.
Incapaz de encontrar a la muñeca compuso una carta “escrita” por la muñeca y se la leyó cuando se reencontraron:
– “Por favor no me llores, he salido de viaje para ver el mundo. Te voy a escribir sobre mis aventuras …“- Este fue el comienzo de muchas cartas.
Cuando él y la niña se reunían, él le leía estas cartas cuidadosamente compuestas de aventuras imaginarias sobre la querida muñeca . La niña fue consolada. Cuando las reuniones llegaron a su fin, Kafka le regaló una muñeca. Ella obviamente se veía diferente de la muñeca original . Una carta adjunta explicó:
-” ‘mis viajes me han cambiado … “ –
Muchos años más tarde, la chica ahora crecida, encontró una carta metida en una grieta desapercibida dentro de la muñeca .
En resumen, decía: -” Cada cosa que amas, es muy probable que la pierdas, pero al final, el AMOR volverá de una forma diferente“- .

 

Colaboración: Mariposas de chile.

LO QUE SALVA ES EL AMOR …


 

Este querer ser la razón del bienestar del otro es moneda corriente en los grupos de ayuda mutua y se refleja en la profunda satisfacción que experimentan los integrantes cuando una nueva persona que se ha acercado a un grupo se retira del mismo con una sonrisa en los labios.
Es más fácil, ahora, entender porqué los seres sufrientes se quedan en los grupos; porque en ellos adquieren su verdadera dimensión como personas, sin máscara alguna y se dan cuenta, algunos por vez primera, que es posible el amor entre los seres humanos.
Si creemos que lo que salva es el amor, se hace evidente que ningún modelo psicológico puede reclamarpaternidad sobre él.
El amor es un fenómeno humano que supera cuanto modelo psicológico existe, más aún, es el fenómeno humano por excelencia, es el ámbito en el que existe el ser humano.
Ese amor que surge de la vida y nos elige a nosotros como portadores, con toda nuestra tristeza pero también con toda nuestra alegría; amor que, con sólo no rechazarlo, con sólo dejar que nos una para salir hacia otros TU, nos permite curar, educar, ayudar, liberar.
Frente a todo esto, ¿Queremos, aún reducir a RENACER a un mero lugar de análisis de emociones y sentimientos, no importa que modelo lo estudie?
Pero, ¿cómo hacer para que cada padre pueda libremente, como ser único e irrepetible que es, hacer su propio RENACER de forma tal que, verdaderamente, podamos decir que allí donde dos padres se junten a ayudarse, allí estará RENACER?
En nuestra opinión, la única manera en que esto puede suceder, es si estamos convencidos que RENACER es por encima de todas las cosas, el lugar donde vamos a dar algo de nosotros en homenaje a nuestros hijos.
A partir de ese conocimiento depende de cada uno de nosotros decidir cual es el homenaje que nuestros hijos merecen. Cada padre, cada madre, cada hermana o hermano, cada abuela o abuelo puede entonces hacer su único e irrepetible homenaje a ese ser tan querido, homenaje que ya no puede, entonces, ser indicado o tan siquiera sugerido por coordinador o conductor de grupo alguno.

Berti Alicia Gustavo

Tributo a los 23 años de Renacer.

10919023_327720114096132_6978302447519028275_n

¿Cómo puedo lograr el desapego ? ¿Cómo puedo ayudar a una hermana a calmar su dolor?


25 Aniversario de Renacer – 8, 9 y 10 de noviembre de 2013 -Huerta Grande – Córdoba – República Argentina

Transcripción: Enrique Conde, Sara Orellano, Karina Auil

Gustavo: – Las dos preguntas las voy a responder de la misma manera. Para mi Renacer es extremadamente simple: Tengo que salir de mi dolor para ayudar a otro hermano que sufre, ahí está la respuesta. Pero generalmente las cosas simples son las que pasan desapercibidas porque son las más cercanas, por eso muchas veces no las vemos. No me mal interpreten, Renacer es un grupo ecuménico que no adhiere a ninguna religión, pero yo rescato las palabras de Jesús, cuando uno de sus discípulos le pregunta: Maestro, cómo llevamos el mensaje y Él responde visiten a los pobres, visiten a los enfermos y visiten a los que sufren. Cuál es la respuesta? El servicio, y eso es Renacer, es el servicio que yo hago a otros padres, a través de ese servicio. Yo me levanto y estoy bien, por eso es ayuda mutua, ven en realidad es muy simple, si vamos a los grupos a ayudar a los demás, si vamos a los grupos a decir: si todo mi dolor sirve para que otro papá u otra mamá, sufra menos, entonces todo ese dolor habrá merecido ser vivido. Eso es Renacer y para mí es muy simple, por qué? Porque yo lo puse en práctica y cuando los papás en los grupos me decían: Cómo hago para estar bien? Les decía: Anda a visitar un papá que ha perdido un hijo, vayan y visiten a alguien que sufre, díganle que se puede salir adelante, porque eso es Renacer, es servicio. Lo que dice Moñi de abrirse con el corazón y el Amor es servicio y los papás, muchísimos de los papás sirven, van a comedores, juntan recursos, acompañan a personas que tienen carencias a donde el estado no llega, de mil maneras distintas, los papás sirven, y eso es lo que hace bien.

 

 

EL HOMENAJE AL HIJO, NO LO HACEMOS SOLAMENTE EN RENACER…


El homenaje al hijo no lo hacemos solamente en Renacer, lo hacemos con nuestra vida diaria, entonces, si yo voy a salir a la calle, y todos los días de mi vida, voy a dar odio, voy a tener un comportamiento erróneo con la gente, si alguien me pide una mano yo se la niego, ese también es el homenaje a mi hijo.

Nadie puede deslindar responsabilidades en otras personas; tenemos que asumir la responsabilidad por nuestra vida y tenemos que asumirla y si lo que hacemos no sirve, no es culpa de nuestros hijos, es decisión nuestra, yo he decidido actuar de esta manera, no mi hijo.

No actuamos de esta manera porque haya perdido un hijo, actúo de esta manera, porque habiendo perdido un hijo, elijo actuar de esta manera.

Los homenajes son absolutamente únicos, absolutamente individuales, que pueden y deben ser hechos sin ser impuestos por ninguna otra persona.

Podemos elegir, tenemos muchas opciones para elegir, no solamente la pena, la tristeza o la tragedia.

Alicia y Gustavo Berti.

 

renacer torta