21 Aniversario del Grupo Renacer de Villa María


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Un sufrimiento vivido con dignidad


Renacer esencia
Texto del Vídeo realizado por Germán y Lucas Calvi.
Transcripción: Adriana Coca, mamá de Luciana.


Alicia: Salir de mi mismo, el salirse de uno porque el sufrimiento en general nos encierra y de alguna manera nos sentimos los únicos que sufrimos y nadie más sufre como nosotros. Pero resulta que lo que yo tengo que hacer es tan simple, es abrirme. Tengo que abrir mi corazón, abrir mi cabeza, estar atento a las señales que la vida me envía y mi vida se enriquece de una manera que jamás hubiera imaginado. Y los seres que pueden surgir de una experiencia límite como la experiencia de perder un hijo, los seres que podemos surgir de esa experiencia son seres absolutamente más compasivos, generosos, más fuertes, quizás más sabios que los que alguna vez pensamos que podemos ser y la vida necesita, eso lo decimos siempre, lo dice Gustavo, la vida necesita seres compasivos. ¿Y cómo se hacen los seres compasivos? A través de un sufrimiento vivido con dignidad y de un sufrimiento que nos ha enseñado una elección tan poderosa de humildad y de amor.

Gustavo: Mirá, nosotros utilizamos algunas frases, aforismos que tienen mucha fuerza. Una de ellas es la de Kierkegaard que es un filósofo existencial, que dice: “comprendemos nuestra vida mirando hacia atrás pero solo podemos vivirla mirando hacia adelante”. Entonces le preguntamos a los papás: ¿qué quieren hacer, comprender su vida, o vivirla? Si queremos vivir la vida tenemos que seguir camino hacia adelante.

Responsabilidad de como vivir la propia vida.


Renacer esencia
Texto del Vídeo realizado por Germán y Lucas Calvi.
Transcripción: Adriana Coca, mamá de Luciana.


Alicia: El padre, desde la primera vez que se acerca al grupo, se le hace saber que él todavía es responsable. Cuando un padre recién se arrima a un grupo, piensa que ya no le cabe ninguna responsabilidad porque ahora todos le deben a él el contenerlo, el amarlo, el no exigirle nada, el no pedirle nada porque él está sufriendo tanto. Y nosotros le hacemos saber desde el comienzo que él es responsable de cómo elige vivir su vida, cómo elige llevar esa pérdida, esa partida, esa ausencia, que a la vez, es una presencia, cómo él va a llevar adelante, como dijo recién Gustavo, el recuerdo, la memoria, el nombre de ese hijo. A la vez, estamos todavía de este lado de la vida, entre comillas, todavía podemos quizás, tener otros hijos. Hay muchas cosas que aún la vida espera de nosotros y por eso es que estamos aquí. Por lo tanto la tarea de Renacer está, como dice Gustavo, en esa libertad en que no se van a imponer valores, no se van a imponer opciones, pero sí se le va a mostrar al padre un amplio espectro de posibilidades de las cuales él puede elegir. E inmediatamente, apenas el padre entró a la reunión, él sabe que ya tiene que elegir. Porque una cosa es lo que nos pasa y otra cosa muy distinta es lo que hacemos con esto que nos pasa. Si nosotros, como dijo Gustavo, convertimos a nuestro hijo en nuestro verdugo, en ese ser que llegó a su vida y con su partida nos deja sumidos en la tristeza más profunda o si eso es un disparador de algo maravilloso en cuyo umbral estamos parados, esta nueva puerta se abre y frente a esta nueva luz comenzamos a transitar un nuevo camino. Y ese padre es responsable de qué camino él transita. Elige transitar.

Gustavo: En el fondo, sobre esos valores que, repito, son: lo moral, la libertad, la responsabilidad, la paridad y la justicia, se ha constituido Renacer, y forma parte de la esencia de los grupos.