Lo que sentí y aprendí en Renacer (papá agradecido)


Primer enfoque

 

Todos tenemos una historia de vida (antes de la muerte de nuestro hijo). Vivíamos en este mundo materialmente, fantasiosamente, egoístamente y si se quiere banalmente, ocupando un espacio físico en la tierra, sin entender o no querer entender otras formas de vida.-

Las fiestas, todas las que nos pasan en nuestra existencia, cumpleaños, día de…, Navidad, año nuevo, etc. etc., eran fiestas de regalos, comilonas, sin entender el verdadero significado de esas fechas, muchas de ellas comerciales, aunque otras de meditación, de reflexión, pero claro, nuestra actitud banal que teníamos hasta ese momento no nos hacía ver la otra cara y las cosas que sí nos podían suceder, a pesar de nuestra negación y soberbia como para decir  ¿por qué a mí?. Teníamos el corazón endurecido porque nuestra parte solidaria no existía en la forma que debería ser y nuestro amor era selectivo y muchas veces no era real.-

Va pasando el tiempo, crecemos, nos pasan cosas, pero las peores le pasan al que esta en la vereda del frente, a nosotros no nos pueden pasar, porque no lo merecemos (es lo que pensamos), porque no vemos más allá de donde queremos ver.-

Pero hoy es el día que nos toca la peor tragedia, la muerte de un hijo, se nos termina el mundo, no sabemos qué hacer con nuestra vida, todos mis sentimientos y emociones son negativas, y lo más grave es que me quiero dejar morir, Todo esto es natural en este estado y sentimos mucha angustia, dolor, sufrimiento, una parte nuestra no está más, ¿cómo sigo adelante?, ¿o no sigo? Estos son los caminos que tenemos: o lucho para seguir o me dejo estar para que me muera de depresión.,

Nuestra vida debe continuar, porque somos seres necesarios para nuestra familia, hay quienes nos necesitan porque nos aman y lógicamente nosotros los amamos a ellos, y así empezamos a hablar de amor, que es lo que nos va dar fuerza para continuar la vida, porque ese amor que teníamos a nuestro hijo lo tenemos que llevar con tanta dignidad que nos va convertir en una persona útil, porque me ayudo, ayudando y esto es lo que nos ayuda  a reencontrar los valores de la vida, que habíamos perdidos o olvidados.-

Sí, todo es difícil al comienzo, pero recordemos que a nuestro alrededor hay personas que nos quieren y van a estar con nosotros en estas primeras fiestas y debemos estar ahí, porque nos van a contener y también para decir que A PESAR DE TODO, SÍ A LA VIDA!  Para que reflexionemos que es lo que quiero de aquí en adelante, un ser negativo, desganado, frustrado, confundido, en soledad, angustiado, etc., o un ser que desea volver a sentir amor propio y a los demás, con un sentido de vida que  nos lleve a crear  un nuevo y propio estilo de vida solidario para el mejor de los homenajes que hacemos a nuestros hijos y a nosotros mismos, por lo que podemos hacer hoy.-

Papá, Mamá ¡se puede si tu quieres!, no es fácil pero seguro que lo harás por vos y los que están a tu alrededor, tienes una buena lucha de aquí en más pero siempre recuerda que los papás de Renacer (que somos muchos), ya  pasamos por esta terrible experiencia y hemos trascendido y aprendido. Por ese motivo estamos dispuestos a darte una mano cuando la necesites y no dudes de hacerlo porque nos pasó lo mismo y hemos seguido adelante para homenajear a los hijos y sentirnos útil.-

 

Segundo enfoque

 

Hola papás, mi objetivo es tratar de hacer comprender la riqueza interior que cada uno de nosotros tiene, el aprendizaje que hoy tenemos  en el trajinar por el grupo en cada reunión, en contener a un papá y a ayudarte  ayudando.

Renacer va mucho más allá de la mera reunión que es lo principal, es cambiar y recuperar valores, donde  lo transmitimos a los más cercanos y de esa forma les ayudamos a replantearse su vida sin haber pasado por esta situación y es la forma de que se pueda desparramar el mensaje y el amor que tenemos para homenajear a nuestros hijos.

La muerte de un hijo, no es un problema, es una situación para enfrentar y trascender, si lo llevamos como problema, tenemos que buscar una solución  y si no la encontramos, nos demoramos, y más  se va agudizando, más nos encerramos  en esa única situación, que es la muerte y me quedo en eso y no salgo y me deprimo.-

Por eso a veces no tomamos conciencia real de que  debemos comprometernos con nosotros mismos y con el grupo, como un médico que se compromete con tratar de curar a su paciente y este se compromete a seguir las indicaciones del médico y tomar la medicación, como se compromete un padre con su hijo a  cuidarlo a darle educación, comestible, vivienda, vestimenta, amor, etc. y  el hijo se compromete a estudiar, respetar, colaborar, amarlo, etc., y así lo podemos llevar a cualquier profesión, oficio de la vida  donde está el compromiso con lo que le corresponde de acuerdo a lo que hace.

A donde quiero llegar es a un punto que a veces nos preguntamos, ¿Por qué los padres que pasaron y hoy están bien no vuelven? ¿Quién no se lo preguntó? ¿Ese compromiso es tan débil o el amor es débil?, ¿nos sentimos liberados o no soportamos escuchar de nuevo toda la historia narrada por los padres que llegan?, ¿nos olvidamos de que cuando llegamos había muchos padres escuchándonos, conteniéndonos, abrazando?, y de repente no ver a ese o esos padres que tomamos como referente, no van más,  que mal te hace sentir el no tener a quien te apoyó en el primer momento, la primera palabra que te hizo bien.

Si hablamos de amor tenemos que tener claro que es el amor:, es nada y es todo.; Nada de envidia, celos, ego, soberbia, nada de miseria humana, etc. pero es todo; entrega total, compromiso, no esperar nada a cambio, total humildad, honestidad, sinceridad, y dar y dar y dar incansablemente que  definitivamente es lo que le damos y le dimos a los hijos que quedan y los que no están, ese es el homenaje:, el tiempo, la obra que hacemos en su nombre  y es la forma de trascender ayudando a ese papá nuevo que llega, y es el espacio y tiempo que dedicamos a ser útil, en homenaje a nuestro hijo, ese es el valor que le damos cuando realmente hemos trascendido y entendimos el verdadero Amor del que hablamos.-

A muchos el grupo nos salvó la vida y de qué modo muestro mi gratitud cuando estoy bien, ¿no yendo más?, ¿volviendo a ser como antes con envidia, egoísta, soberbio, etc.?, sí lo sé, cada ser humano tiene la libertad de elegir su propio camino de vida, pero me duele, porque ellos se lo pierden.

Una de las cosas que tenemos que saber y entender es que la muerte de un hijo no tiene nombre o un calificativo, por tal motivo esto nos hace ver que no debemos calificar a nadie porque así  es la trascendencia. Solamente somos seres humanos que por la muerte de uno o más hijos hemos aprendido a enfrentar y trascender lo más importante de la vida, entrar en un camino más espiritual, a ser solidario, a encontrarse con uno mismo, a saber lo que es el amor, a ver los colores hermosos que tiene la vida, reencontrarse con los valores perdidos, disfrutar de lo que tenemos, a ser más auténticos, y tener en claro el porqué y el para qué estamos en este mundo.

Muchas veces nos preguntan porque los padres que hace mucho tiempo que están, ¿por qué siguen, no están bien, no tienen otra cosa que hacer, o quieren ser representativo (dueño) del grupo? En este caso creo que la gente que se queda es porque se compromete, porque encontró un sentido de vida, el sentirse útil, porque todo esto lo encontró, en un lugar al que concurrimos para poder enfrentar la muerte, y aprender un sin número de cosas tan importantes, que es como que mi hijo me puso en ese camino para ser un ser humano con muchos valores y con  mucho cariño a la vida para tratar de mejorarla poniendo una gota en el mar.

Renacer es esto y mucho más, es la nueva familia, la vida diferente, la solidaridad, el gran amor que se crea entre los padres, el haber aprendido a dar y recibir ese abrazo de oso, esa ganas de recibir a un papá  nuevo y tratar de ayudarlo, el sentir que a pesar de que sigo aprendiendo con los padres cada día tengo la necesidad de buscar más sobre espiritualidad, para mejorar la actitud, la conciencia, la paciencia, y tener buenos sentimientos y emociones, que eso me da un estado permanente de felicidad de esta vida que es bella, a  pesar de todo lo que nos pueda seguir pasando.

Disfrutemos de todo el tiempo que nos queda,  disfrutemos del hoy, que estamos aquí y hagamos y digamos lo mejor para nosotros, para el que está enfrente y que deje un buen mensaje a la vida.

Gracias Renacer, Gracias Alicia y Gustavo, gracias a todos los papas que conocí de todos los grupos, de todos ellos aprendí este hermoso camino de la vida.-

Todo esto no es otra cosa que consolidar un mensaje, esencia, de este grupo.

Definición de consolidación: Acción y efecto de consolidar.

Definición de consolidar: 1- Dar o adquirir firmeza o solidez. 2- Asegurar del todo la amistad, la alianza, etc.

Si logramos consolidar Renacer con todos los padres de todos los grupos existentes, seguro que seriamos más que referentes para ayudar a cambiar la sociedad y seriamos un río alimentando el mar.

Esta gran amistad que conseguimos en Renacer es la nueva familia que puede generar grandes cambios.-

 

Para Compartir con todos los padres de Renacer.

 

José María                                                                23 de Octubre de 2015

Renacer Córdoba Centro

 

Anuncios

Un pensamiento en “Lo que sentí y aprendí en Renacer (papá agradecido)”

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s