La importancia de participar de las reuniones presenciales de los grupos.


Por Pilar Tavarone, mamá de Daniel, Grupo Renacer Córdoba Centro


Hace más de 23 años participo de las reuniones de Renacer Córdoba Centro. Cuando comencé este camino la única manera de encontrarme con todos los papás de Renacer era salir de mi encierro y participar en los lugares de reunión.

Ahora hay muchas maneras, formas y espacios donde nos podemos comunicar (éste es uno de ellos) pero insisto en la importancia del encuentro personal, que no sólo comienza a la hora establecida sino desde el momento en que nos preparamos con antelación para la reunión. A veces no es fácil llegar, por la distancia, el horario, otras prioridades, a veces nuestros propios estados de ánimo que momentáneamente nos aquejan. Pero cada uno de nosotros, que después de sortear estos pequeños obstáculos, sabe que lo que recibe al llegar al lugar de la reunión es todo superador.

El abrazo de bienvenida nos da la posibilidad de enfrentar la realidad que vivimos pero de una manera amorosa y al retirarnos nos vamos de una manera diferente, ya no somos los mismos.

El intercambio de experiencias, lecturas, acontecimientos compartidos, van vaciando nuestra mente de pensamientos arraigados; esto nos permite cambiar nuestra forma de enfrentar el sufrimiento, aprender del encuentro entre pares y trascender el sufrimiento logrando una mejora de nuestra forma de vivir, una manera nueva de ver por la situación que estamos pasando. Todo esto está corroborado en el mensaje de Renacer que no sólo vamos a recibir ayuda sino que entendemos que primero debemos dar, a pesar de la confusión y la oscuridad del alma.

Vamos a dar el amor incondicional que nos dejaron nuestros hijos con su partida y en su homenaje veremos que cualquier sacrificio o esfuerzo será para brindar algo muy superior que el mero y lastimoso lamento porque entendemos que somos más que ese dolor. Comprendemos que sólo está en nosotros cambiar de actitud al enfrentar este desafío o pregunta que nos presenta la vida.

Si bien la tecnología puede acercarnos sigo apostando (cuando es posible) al encuentro físico, personal, al esfuerzo de movilizarme, salir de mí mismo, a la alegría del abrazo y el mirar al otro papá a los ojos que son las ventanas del alma. Allí mostramos la angustia, el dolor pero también la alegría que están plasmadas en nuestras miradas. Y para todos es una alegría ver que quien llegó con un rictus de tristeza de a poquito ese gesto se torna en sonrisa, porque el cambio se vivió personalmente compartiendo con pares esos sentimientos. Ojalá se pueda entender que nos salva el acercamiento al otro en forma sincera, amorosa, en cualquier ocasión de nuestra vida pero especialmente a los papás que pasamos por esta experiencia.

Pipina

 

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s