Encontrarle significado a la vida después de la tristeza más profunda.


Publicado en “La voz de la región Web” de la ciudad de Santa Fe el día 27 de noviembre de 2016.

Diego y “Keka” son un matrimonio sancarlino que integra Renacer, un grupo de ayuda a padres que perdieron a un hijo.

Cuando decimos que hacer periodismo se trata de contar historias parecería algo sencillo. Sin embargo, no lo es. La vida misma nos lleva por diferentes caminos cuando se trata de contar la realidad, que puede ser linda, otras veces no tanto, lo importante es que siempre nos deja un mensaje.

Hoy la historia de Angélica y Diego nos deja un mensaje de admiración y a través de ellos saber que ante la situación más triste y terrible que debe afrontar un padre ante la muerte de un hijo, siempre se puede recibir ayuda y continuar con una vida plena, digna, a pesar del dolor.

Diego tiene 42 años y “Keka” 39, sus hijos se llaman Augusto, Antonio y Álvaro. El 23 de abril de 2014 Antonio falleció en un trágico accidente. La ciudad enmudeció, la tristeza invadió todos los corazones. Antonio tenía 3 años y se fue al cielo junto a Dios.

En aquel momento nadie sabíamos muy bien cómo reaccionar. Conocidos y desconocidos de este matrimonio se acercaban a darles un abrazo, un beso, un mensaje de texto, un llamado, algo que intentase hacerles saber que el dolor de ellos nos apenaba profundamente y no nos imaginábamos (ni ayer, ni hoy, ni nunca) que nuestros hijos partan antes que nosotros.

Con el tiempo ellos intentaron buscar muchos caminos para que esa situación, que los dejó sin aire, sin vida, pudiera soportarse de otra manera y encontraron al grupo Renacer.

Renacer es un grupo de ayuda mutua de padres que enfrentan la muerte de sus hijos. Lleva una vigencia de 23 años en la ciudad de Santa Fe y fue una pareja de mensajeros sancarlinos, como se los llama a otros matrimonios que concurren al grupo, los que se acercaron a Angélica y Diego cuando ocurrió la partida de Antonio.

“En ese momento esta pareja de sancarlinos se acercó a nosotros y nos ofrecieron venir al grupo, nosotros dijimos enseguida que sí…” relató “Keka”.

Renacer brinda ayuda para mamás, papás y familiares que han perdido un hijo, o más de uno. Son un grupo que no comparte ideología política ni religiosa y tampoco ofrecen ayuda médica ni psicológica. Simplemente son mamás y papás a los que les ha tocado pasar por una experiencia trágica y se reúnen para ver cómo hacer para salir adelante con una vida digna, plena, cortar los tiempos de tantos sufrimientos y el objetivo principal es transformar el dolor en algo enriquecedor para sus vidas.

“…Se acercan fechas importantes y el grupo siempre sirve para acompañar y ponernos otra vez en la carrera de la vida. Cuando a uno le pasa esto pierde todo sentido, pierde toda importancia, no queres saber más nada de nadie y ellos en el grupo te ayudan a aceptar lo que te pasa y te ayudan a volver a la vida. Es un volver a empezar…”

Diego agregó “El grupo fue creado por padres que perdieron a sus hijos pero siempre acompañan abuelos, hermanos, otros hijos, primos, es un grupo de ayuda mutua para todos, lo principal es para los padres…”

“Keka” recordó una frase muy breve que los impulsó a ingresar al grupo “…En ese momento uno no tiene ganas de nada, pero ellos nos dijeron una frase que es justo lo que a uno le pasa y siente en ese momento “El primer paso no te lleva a donde queres ir, pero te saca de donde

estas”. Entonces con esa frase y las revoluciones a mil, dijimos bueno, nosotros teníamos que probar salir adelante porque queda familia, te quedan otros hijos, después uno lo hace por uno mismo, pero al principio uno se va agarrando de soguitas, dijimos de probar con esto, como lo hicimos con muchas otras cosas y nos dio buen resultado…”

“…Hace 2 años y medio que vamos Renacer, un mes después de la partida de nuestro hijo comenzamos a frecuentar el grupo y a buscar herramientas para tratar de salir de donde uno está, como sea…”

“…Renacer nos brindó todo eso porque la contención y el entendimiento de los padres que están en ese lugar es lo único que nos daba un poquito de aire para respirar, porque es un tema muy difícil, muy duro, muy cruel, no se puede hablar con nadie y en ese lugar todos los papás que concurren les pasó lo mismo que a nosotros, entonces ellos tienen las palabras justas…”

“…En un primer momento uno no está mejor, pero siente un cambio en la palabra de un referente como ellos, y a medida que empieza a pasar el tiempo, sabiendo utilizarlo, no dejándolo pasar porque en ese momento nada te hace bien, hagas lo que hagas, acá o en la China nada te hace bien, pero a medida que va pasando el tiempo, concurriendo a las reuniones y sabiendo utilizar las herramientas que nos brindan uno empieza a sentir un pequeño alivio, se comienza a ver una luz a lo lejos y depende de uno ir acercándose a ella…”

“…En el grupo se aprende que hay cosas que tenemos que seguir haciendo, aunque no queramos, por ejemplo sonreír, hay cosas que hay que seguir haciendo, nunca hay un tiempo para empezar a sonreír. Creo que Renacer escarba hasta lo más profundo y de ahí para arriba, te hace florecer todos los sentimientos y ahí son todos papás que les pasó lo mismo…”

“…Uno ve ahora llegar a papás nuevos y realmente uno no dimensiona cómo uno estaba cuando llegó al grupo, es fuerte pero es bueno poder transmitir este mensaje de esperanza, que se puede, pero desde lo sincero, de volver a nacer, es eso, un volver a nacer…”

“…Cuando se acercaron estos papás de San Carlos que integran Renacer nosotros pensamos que si ellos sintieron lo que yo estoy sintiendo hoy y pudieron seguir con sus vidas, entonces ese es el secreto que tiene Renacer, es algo mágico, siempre hay que trabajarlo, pero tiene la magia de que realmente se puede…”

“Keka” y Diego fueron papás de Álvaro hace muy poquito tiempo y ya tenían a Augusto, que es el hijo mayor del matrimonio. “Álvaro también es fruto de Renacer, cuando uno encuentra un poco de alivio, un poco más de ganas de vivir y acepta lo que pasó, que es muy difícil aceptarlo, porque en un comienzo uno está muy enojado con la vida, con el mundo, con la religión, en un principio está todo mal, se viene el mundo abajo y después cuando uno empieza a aceptar lo que pasó y que no hay vuelta atrás; nosotros después de un tiempo empezamos a mirar para adelante y decidimos traer a la vida a Álvaro que tiene 5 meses y medio …”

“… Dentro del grupo se los llama bebés arco iris, porque son fruto de padres que han pasado por esta situación y vienen con otro molde espiritual, por eso se los llama así y están hechos pura y exclusivamente con amor porque de lo contrario no se hubiese podido…”

Ante la pregunta de cómo obramos como sociedad ante estas situaciones y cómo específicamente accionó la sociedad sancarlina con su situación particular respondieron:

“…Nosotros creemos que no es la sociedad, sino que somos nosotros, la gente por ahí no sabe cómo actuar, que decirte, que hacer. El problema no está en la sociedad sino en uno, porque es uno el que se aísla de la sociedad porque es un golpe tan duro, yo todavía no encontré la palabra para definir el sentimiento que uno tiene en ese momento. Es uno el que se aísla hasta empezar a sentir ganas de vivir o respirar. A mí me hizo bien en su momento recibir el apoyo de la gente incondicional, gente que conozco, gente que no conozco, mensajes, correos, en algún momento los abrí, los leí y es un poyo que a mí me hizo bien. Lo principal en todo esto es encontrar, como creo que nosotros lo hicimos, un lugar donde apoyarnos, que es este grupo…”

“…Muchos padres que pasaron por esto no hacen nada porque ya pasó mucho tiempo y tienen miedo de reavivar todo esto y no es así. Es justamente hablar de esto lo que a uno lo libera del dolor. Hay padres que no se acercan porque no quieren hablar o remover el tema, creo que lo que hacen esos padres es reprimir, ponerse un escudo, hay que enfrentar lo que viene…”

“…La gente o los padres que pasan por esto no tienen que tener miedo de acercarse ni al grupo, ni a nosotros, ni a ningún referente de los que hay en San Carlos que los van a recibir con los brazos abiertos”.

Como comunicadores nos planteamos como objetivo al momento de realizar esta entrevista, no revivir o contar con detalles el momento más triste en la vida de esta familia. Lo que intentamos es mostrar cómo hay diferentes formas de salir adelante luego de conocer la oscuridad más absoluta.

“Keka” y Diego deben servir de ejemplo sobre el deseo de superación de padres que siguen adelante pensando en el amor que deben brindar y que van a recibir de sus otros hijos, el resto de la familia y toda la gente que los quiere. Tal vez el grupo Renacer sea una alternativa para mitigar un poco la enorme herida que significa el fallecimiento de un hijo. Lamentablemente en nuestra ciudad hay decenas de papás que les tocó perder hijos y transitan la vida con un sufrimiento del cual no pueden salir, probar con asistir a este grupo tal vez sea el puntapié inicial de una vida distinta.

EL DATO///

* Las reuniones de Renacer se realizan los 1° y 3° sábados de cada mes a la hora 17:30, en Hipólito Yrigoyen 2440 de la ciudad de Santa Fe. El número de teléfono para contactos es 342- 156157328.

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