Atesorar los mejores recuerdos.


 

 

Por Juan Francolino

 

 

 

Daniel Kahleman, autor del libro “Pensar rápido, pensar despacio”, en una conferencia TED explicó las diferencias entre las experiencias y la memoria con respecto a ellas. Una hermosa situación vivida con un detalle que resulta desagradable al final hace que nuestra memoria quede enfocada en este último.

Esto llevado a nuestra situación de vida frente a la muerte de hijos, por lo general, podemos observar que los padres llegan a los grupos enfocados en los momentos finales de la vida de su hijo.

Una de las frases que escuche en los primeros tiempos en el grupo es:

“Debemos cambiar la última fotografía por la mejor”.

La vida de nuestro hijo, aunque haya durado minutos, no es ese último momento sino que empezó con su concepción, en los que se conjugaron tiempos de alegrías, tristezas, incertidumbres, proyectos, esperanza y de miedos entre tantas cosas mas.

Debemos trabajar para que la memoria se enfoque en toda la “experiencia” y no solo en el desagradable momento final.