Las comparaciones que son inconducentes


Por Juan Francolino

 

Cuando muere un hijo, los padres creemos que somos los que mas sufrimos.

Llegamos al grupo y nuestro protagonismo se pierde, ya que no somos los únicos que hemos pasado por la tragedia de la muerte de un hijo.

Los padres en las primeras reuniones pueden creer que hay muertes mas penosas que otras e inconscientemente entran en comparaciones, ya sea por la edad, por la forma en que murieron o si era hijo único.

Esas comparaciones no conducen a nada y no ayudan a ninguno de los padres. Por el contrario pueden haber padres que han llegado recientemente que puedan resultar heridos por los comentarios.

Quienes estamos hace mas tiempo con cariño debemos explicar estas consideraciones y hacer que la reunión fluya de una manera amena a situaciones positivas de modo que todos se vayan mejor de lo que han llegado.

Recordemos que ser comprensivos y poner una mano en el hombro, es necesario pero no suficiente.

Los padres que llegan deben irse contenidos y con esperanzas de que van a poder estar bien para brindar un gran homenaje a sus hijos.

En cada una de nuestras actitudes esta ese homenaje, el cual resultará bueno o malo de acuerdo a nuestras acciones.

Recordar que en Renacer estamos unidos por el amor a nuestros hijos.