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¿CUÁL ES EL MEJOR CAMINO?


Por Alicia y Gustavo

EL CAMINO DEL DOLOR :

¿Es acaso el mejor camino? ¿Es el
camino que hubieran elegido nuestros hijos?

Ustedes dirán ¡Renunciar a mi dolor! No solo es imposible sino que no queremos hacerlo; a veces es todo lo que me queda de mi hijo.

Pues bien, recuerden por un lado que somos portadores de una memoria individual que debe integrarse a una memoria colectiva y debemos decidir qué aportar a esa memoria.

Por otro lado, en esos momentos en que pareciera que ya nada tiene o puede tener sentido, cuando experimentamos nuestra vida como vacía, es justamente entonces que estos grupos presentan la particularidad de ofrecer una posibilidad de sentido colectivo, es decir trabajo, afecto, creación y capacitación para el grupo y esto puede ser igual para todos los miembros y mantenerse hasta que cada uno de ellos encuentre ese sentido único e irrepetible en su propia vida.

Renacer representa ese espacio de lo inefable de manera colectiva: ahí está para quien quiera asumir el desafío. Esto no significa que este sea el único camino que Renacer muestra, sino que, por el contrario, es un camino que no se le puede negar a quien quiera asumir ese desafío que es,  a la vez, expresión de ese habitar en el amor del que habla Buber y,  por extensión,  del mensaje de nuestros hijos,  quienes han atravesado la puerta del amor y la compasión total.

Es por esto que los grupos deben hacer un esfuerzo para mostrar a los padres que hay un camino distinto del camino del dolor pues este el que primero convoca, el más aparente y que menos riesgos conlleva, pero… ¿Es acaso el mejor camino? ¿Es elcamino que hubieran elegido nuestros hijos?

 

RENACER ES UNA ESCUELA DE VIDA


Palabras de  Norberto Raviolo (siempre en nuestro recuerdo)

Renacer significa “volver a nacer”.

Es volver a empezar, desde otro lugar tratando de no cometer los errores que cometimos en el pasado.

Es el empeño y el esfuerzo por estar bien.

Renacer es para todos, pero no todos son para Renacer.

Esta crisis que se nos presentó al partir nuestros hijos no la arregla nadie que no sea nosotros mismos, ni el médico, ni el sacerdote, ni el psicólogo ( por supuesto que todo apoyo de ellos es útil, pueden ayudar y acompañar al igual que los amigos y la familia) pero somos nosotros los que tenemos que poner la fuerza para resolverlo.  Es una decisión personal.

Es difícil enfrentarse con uno mismo. Para esto se necesita honestidad y muchísima humildad porque todo es nuevo, absolutamente todo es nuevo.

Nadie sabe como va a reaccionar y si uno quiere imaginar como ir más adelante no se sabe porque todos los días vivimos experiencias nuevas.

Se necesita Humildad para acercarme a otro que le pasó lo mismo que a mí.

Vamos a Renacer a brindar nuestra experiencia de lo que hicimos bien o mal en este camino.

De lo que hicimos bien para dar testimonio de las cosas que nos hicieron sentir mejor, con lo que hicimos mal para dar testimonio de lo que no es conveniente hacer.

Si uno esta decidido a salir del pozo, este es un instrumento válido, es el único que hay, no hay otra, acercarse al otro como cuando una mujer va a ser mamá y se acerca y le pregunta a otra que ya fue mamá ¿cómo es el parto?.

Esto es complicado pero tiene su recompensa,  ¿cuál es la recompensa?  Se acorta el tiempo de sufrimiento.

Todos sabemos lo que pasamos que es la noche larga y acortarla no es poco.

Es lo que hacemos en la escuela, uno va a aprender. Renacer es una “Escuela de vida”.

 

¿ CUAL ES EL PRIMER PASO EN ESE LARGO Y DIFICIL CAMINO, QUE LOS GRUPOS DE AYUDA MUTUA OFRECEN ?


Por Alicia y Gustavo Berti

¿Cómo hacer para sacar a los integrantes de estados de profunda concentración en sí mismos y preocuparse por el otro?

Se debe comenzar por aprender nuevas maneras de comunicación que partan desde lo mejor de cada uno hacia lo mejor del otro, aprender, en ese proceso, a ver al otro como aquel para quien yo soy el otro.

Y lo mejor de cada uno es ese amor que aún tenemos por nuestros hijos, por la vida, por Dios o por uno mismo, puesto que si los corazones estuviesen secos, sin nada de amor nadie estaría en grupo alguno.”

“Elisabeth Lukas nos deja la convicción de que: “toda persona, aunque
psíquicamente sea sumamente contrahecha y acorralada, podrá salvar su alma por la entrega de un poco de amor.”

“Es, entonces, a través de ese amor por el hermano que sufre y que está frente a mí que podemos darnos cuenta que, en homenaje a nuestros hijos, hemos comenzado a reemplazar el sentimiento de dolor y desesperación por un sentimiento de amor.”

LA ESPIRITUALIDAD


Por Roxana Benítez – Mamá de Martín

Para nosotros es esencial hablar de espiritualidad (no es religión), porque venimos de pasar el momento más difícil de un ser humano y sólo a través de ello podemos conseguir un cambio existencial, de reveer cual es el camino a seguir.

Siempre tengamos en cuenta que cada uno tiene su propio tiempo para trascender y ser en este camino empedrado, tarea no fácil pero tampoco imposible.

La intuición nos muestra el camino, que aún en los momentos difíciles existe la posibilidad del cambio, transformación.

Entonces,  si nosotros seguimos mirando para atrás no podremos mirar lo que nos hay adelante de : hijos, padres, hermanos, nuestra propia familia, nuestro presente.

Es el hoy,   es ahora que hay que disfrutar los momentos,  el minuto a minuto y cada instante.

Para mí es importante que en Renacer haya:

  • Comunicación.
  • El saber que todos somos diferentes, únicos e irrepetibles en nuestra forma de pensar y sentir.
  • Que atravesar el sufrimiento va en camino a la aceptación,  la cual nos va llevar a la trascendencia espiritual.

La espiritualidad,  entendida como el mirarse hacia adentro, buscar lo mejor de nosotros mismo y darle sentido a la vida.

Es eso que nos impulsa, que nos sale de adentro, como si fuera un viento que sale de nuestro corazón para seguir viviendo.

Es espiritualidad entendida como la tercera dimensión propia (seguida de la mente y nuestro sentido),  una madre explicó está división muy hermosa.

Para reflexionar dejo este texto:
“NO LLOREMOS POR LAS NOCHES LA AUSENCIA DEL SOL PORQUE LAS LÁGRIMAS NOS IMPEDIRÁN VER LAS ESTRELLAS”

Nuestros hijos son estrellas fugaces que pasaron por nuestras vidas, quienes al concebirlos fueron causa de la dulce espera y con sus partidas son la causa de nuestra dulce nostalgia.

EN NUESTRAS ACCIONES ESTÁ VIVO EL RECUERDO DE NUESTROS HIJOS


Por Paula Galassi –  Mamá de Micaela

Cuando vamos a las reuniones de Renacer nos encontramos con una realidad:  no somos los únicos que perdimos físicamente un hijo.

En cada silla hay un papá o una mamá que le pasó lo mismo que a mí.  Nos vamos nutriendo de las experiencias de los que están más adelantados, nos llevamos muchas respuestas ante alguna pregunta o inquietud.

Cuando comencé Renacer lo primero que se me vino a la mente es:  ¿se puede seguir viviendo sin sufrir? .

Sentí que tenía una esperanza de vida,  que se podía salir adelante,  SI OTRO PAPA PUDO ,  ¿PORQUE YO NO VOY A PODER?.

Aprendemos que se puede seguir viviendo de pie y dignamente después de la muerte de un hijo.

Renacer nos ACORTA ese camino de tanto sufrimiento y desorientación de los primeros tiempos y nos enseña una nueva manera de ver las cosas.

También nos enseña a encontrarle un sentido a nuestra existencia después de semejante tragedia.

Nuestra vida no será la misma que antes, ya no somos los mismos, esto nos marca un antes y un después, pero como queremos ser,  eso dependerá sólo de nosotro.

¿Queremos arrastrarnos por la vida?  ¿o queremos transitarla de pie viviendo lo que todavía nos queda por recorrer?.

Yo me quedo con la última opción y estoy segura que mi hija de esa manera estará orgullosa de mí  y que el día que nos encontremos nuevamente,  podamos abrazarnos sin culpas y disfrutar de la vida eterna.

¿Qué nos dejo ese hijo que partió? ¿sólo dolor?  Yo no lo creo… entonces,  una vez que entendemos este MENSAJE ,  todo lo que hagamos a partir de ahora será con amor,  PORQUE EN NUESTRAS ACCIONES ESTARÁ VIVO EL RECUERDO DE NUESTROS HIJOS

Somos responsables de nuestra vida y si tenemos otro hijo o hija, pensemos también en eso, que no tengan una mamá a medias, sino una mamá entera.  Ellos no tienen la culpa de nada, pero nosotros sí ,  tenemos la responsabilidad de todo lo que nos queda por vivir.

Se preguntarán si es difícil, ¡sí!  requiere de un gran esfuerzo personal, pero ¿acaso no es más difícil vivir amargados, desilusionados, llenos de pena, angustia y desesperanza?

Entre dos cosas difíciles podemos elegir aquella que sea mejor,  todo depende de cada uno y de nadie más.

Ese es mi deseo para todas las mamás y papás que están transitando por el principio de este camino que no es fácil, ni corto, pero si posible  recorrerlo con todo lo mejor de nosotros .

Esto dependerá de la decisión de cada uno. Nadie lo puede hacer por otro .

Dedicado a mi hijo Luca que esta de este lado de la vida, otro de mis motores.

 

EL SENTIDO ES AQUELLO QUE ES BUENO PARA MÍ, BUENO PARA LOS DEMÁS Y BUENO PARA LA VIDA


Por Gustavo Berti

Yo recuerdo que una vez vino un papá y me dice: “Gustavo, ¡qué cosa difícil es perder un hijo! yo no lo entiendo”

¿Qué es lo que usted no entiende? le dije.

Yo no entiendo esto: ¿por qué un día una cosa que hago está bien y por qué, al otro día la misma cosa que yo hago está mal?

Y le digo, haber explíqueme.

Me dice, el otro día yo entro al living de mi casa y está mi hija llorando, entonces yo me acerco a ella y me pongo a llorar con ella, y dice: “los dos compartimos nuestro dolor”.

Y me pregunta ¿está bien eso?

Sí, está bien porque dos personas han compartido sus sentimientos, sus emociones.

¿Cuál es la emoción que ese hombre ha compartido con su hija? La de perder un hijo, el dolor que tiene por haber perdido un hijo.

Entonces, al día siguiente, yo entro, estaba muy triste porque había perdido mi hijo, veo que mi hija estaba saliendo con el novio, yo me pongo a llorar delante de ellos y se armó un lio bárbaro.

Pero, fíjense ustedes que cosa, ese hombre los dos días lloró por lo mismo y ¿por qué un día está bien y el otro día no está bien? si el sentimiento es el mismo, si la
emoción es la misma ¿por qué un día está bien y otro día está mal?

Porque los sentimientos solos no sirven, no los podemos manejar ni nos guían hacia el sentido.

El sentido es aquello que es bueno para mí, bueno para los demás y bueno para la vida.

En el primer día era necesario que ese papá llorara con su hija porque era bueno para él, bueno para su hija y era necesario para la vida, que los dos pudieran juntarse, pero el segundo día no.

Porque con ese llanto por su hijo, le arruinó la salida a su hija, entonces, este asunto de perder un hijo nos ha hecho replantear los viejos criterios de duelo y nos ha
hecho replantear dos hombres.

Ese papá, el segundo día, debió callarse la boca, debió no llorar, debió sacrificarse, auto renunciar a su propio dolor, porque toda esa renuncia y ese sacrificio
lo hubiera hecho por la hija que quedaba.

Entonces tenemos que cambiar, tenemos que decir que está bien todo aquello que yo haga, o deje de hacer, pero que siempre tienda a hacer algo por otra persona, algo de bien por otra persona.

El primer hombre es el hombre que responde a sus pasiones, a sus emociones y a sus sentimientos, el segundo hombre es un hombre que ha descubierto su dimensión espiritual y responde a su espíritu, responde al ser humano, al ser que sacrifica su dolor para que otra persona sufra menos.

¿Cuál de ellos quieren ser ustedes? El segundo, ¿No es cierto?
Entonces tenemos que saberlo, tenemos que saber que no podemos ser juguetes de nuestros sentimientos, que no podemos simplemente decir: bueno, yo voy a llorar
porque lo siento, porque estoy mal. ¡No! tenemos que decir: ¿a quién ayudo o a quien perjudico con esto que yo hago ahora?

Entonces quiere decir que una vez más nosotros estamos siempre abiertos al mundo, somos trascendentes nos debemos a los demás, NOS DEBEMOS A LOS DEMÁS!!!.
El pensar en nosotros nos hace dar vueltas sobre nosotros mismos y no vemos el mundo que nos rodea.

Una cosa es una emoción, una pasión, algo inherente, la otra cosa es lo que se abre al amor, lo que florece, es el espíritu y es la lucha nuestra, la lucha de los padres
que perdemos hijos, pero es la lucha de todo hombre, la lucha del hombre con el destino y la lucha del hombre si es capaz o no es capaz de pararse y enfrentar y desafiar a su destino.

 

 

EN ESTE DÍA DEL PADRE


Por Gustavo Emeri –  Papá de Lucas

¿Qué les parece si cambiamos la fotografia y ponemos la de nuestra mejor versión en homenaje a nuestro hijo?.

¿Qué les parece si en este día ponemos lo mejor de nosotros mismos?  la foto de estar bien, la de la esperanza de un futuro mejor, porque lo que nos sucedió no lo podemos cambiar,  pero sí podemos elegir cambiar como vamos a estar a partir de la muerte de nuestro hijo.

Es nuestra responsabilidad, porque aún seguimos siendo padres de esos hijos que no estan fisicamente con nosotros y es nuestro deber seguir mostrándole los valores que siempre les inculcamos, entre ellos el de la dignidad.

Entonces, ¡ vivamos una vida digna!

¿Y si esta vez eligo ser yo quien le haga un homenaje a mi hijo?  ¿Elijo hacerle el regalo de mostrarle que estoy de pie?

La vida espera aún mucho de nosotros,  espera seres compasivos,  solidarios,  receptivos del dolor ajeno.

Sí,  hoy mi corazon late con el de mi hijo y sonrío porque él está bien, muy bien y yo también y el amor, ese amor incondicional que no necesita de su presencia fisica ,  crece,  se eleva,  se expande a la vida y lo doy,  lo comparto con quien lo necesite,  con otro papá.

Es el amor y el camino que nos dejaron nuestros hijos.

Porque el amor todo lo puede,  porque el amor vence a la muerte.  Y nunca es demasiado temprano para ponerse de pie y decirle ¡sí a la vida a pesar de todo!

Los abrazo con el alma y deseo que tengan un día con mucha paz en su corazón.

SOBRE EL LAGO, EL DUELO Y LA RESILIENCIA


Por Gustavo Berti

1- El lago

Seguro que este título da para pensar que quien lo escribe puede no estar muy bien de la cabeza, en fin, ustedes han de juzgar.

Cuando Renacer recién nacía era un bebé que había que cuidar, alimentar, protegerlo de caídas y tropezones y como sucede con todo niño hoy, había que evitar que lo raptaran y se lo apropiaran quienes no debían. Era necesario protegerlo de injerencias nocivas que pretendían llevar al joven por caminos peligrosos.

Con el tiempo quienes lo rodeaban fueron protegiéndolo de malas influencias pero llegó un momento en que el ahora adolescente, se independizó y se hizo de muchos grupos de amigos en distintos lugares y países puesto que era muy solidario, lo que hizo que también fuese algo ingenuo y abriera las puertas de su corazón a todos, incluyendo a seres que se acercaron con intereses otros que compartir su solidaridad.

Para ese entonces el adolescente, ya adulto, era conocido en muchos lugares y su nombre había alcanzado cierta notoriedad y su imagen y su nombre eran usados por muchos amigos verdaderos para continuar su labor de manera siempre gratuita.

Un día, algunos integrantes comprendieron que no todos cinchaban para el mismo lado y se dieron cuenta que el adulto, de muchos cuerpos, era como un lago en que muchas personas iban, con gran esfuerzo y dedicación a sembrar alevinos para que siempre hubiera peces, para alegría de estas y de las próximas generaciones.  pero también había otros que solo iban a pescar, tiraban el anzuelo y subrepticiamente trataban de lucrar con el esfuerzo de tantos otros.

Este cuento no tiene final pues esta situación ha de perpetuarse por mucho tiempo hasta que la mayoría de quienes cultivan laboriosamente para todos se den cuenta que no se debe dejar entrar a los pescadores oportunistas en ese lago.

2- El duelo y la resiliencia

El lago que les he descripto resultó ser tan agradable, tan apetecible, que muchos que se acercaron fueron tirando carnadas que variaron con el tiempo y los cambios en las cañas de pescar.

Primero quisieron seducir a los peces que iban quedando, tratando de enseñarles, inicialmente muy cerca del lago mismo, casi mojándose en sus aguas cristalinas, a elaborar la tristeza y el dolor, el duelo en fin, que sentían los padres de los mismos pececillos que habían desparecido, pero con el tiempo la mayoría de quienes permanecían en el lago se dieron cuenta que eso no solucionaba su dolor y decidieron unirse a otros lagos en los que quienes sufrían se ayudaban unos a otros a encontrar sentido en sus pérdidas.

Pasado un tiempo otros pescadores se acercaron y les dijeron a los peces que ellos les enseñarían a darse cuenta que eran fuertes como el metal, cuyo color plateado compartían, y que jamás se quebrarían, que no serían corroídos por las aguas del lago y que eso sería suficiente para que dejaran de sufrir.

En todos los casos los pescadores en algún momento dijeron que muchos peces necesitaban algo de ayuda adicional ya sea para elaborar su duelo o para salir verdaderamente fuertes como el metal, y que para ello debían mudarse temporalmente a otros lagos (de los pescadores), donde su problema sería resuelto mejor y en un agua más confortable, todo por un pequeño e insignificante precio que se justificaría por esa mejor atención.

Y así seguirá la historia hasta que todos los seres que habitan los lagos decidan que esos lagos merecen ser protegidos de pescadores oportunistas.

 

HAY DOS MANERAS DE VER A RENACER.


Por  Gustavo Berti

Hemos dicho casi desde el inicio que hay dos maneras de ver a Renacer.

Una es como un lugar donde pueden ponernos una mano en el hombro y abrazarnos y decirnos que saben lo que es esto, que nos comprenden,  y eso sirve pero no alcanza,  como suponemos que ustedes lo habrán experimentado.

La otra manera de verlo es como un lugar al que vamos a dar algo nuestro para mantener latente el recuerdo y la memoria de nuestros hijos, y si ustedes eligen, como lo ha hecho la inmensa mayoría de padres a quienes le hemos hecho este planteo, la segunda opción, entonces es cuando se plantea una pregunta crucial, tan importante que puede cambiar por completo la vida de quienes aceptan el desafío.

Si vienes al grupo a dar algo tuyo en memoria de tu hijo ¿Qué vas a dar?  Todos los padres, sin excepción, expresaron “lo mejor” ¿y qué es lo mejor?  “Amor” fue la respuesta.

En ese instante se dan cuenta que las emociones intensas características de los primeros tiempos, tales como la tristeza, pena, lamentos, culpas, odio, desesperanza, etc., empalidecen, pierden razón de ser, ante la profundidad del amor.

APUNTES DE UNA CHARLA DE GUSTAVO BERTI


         Apuntes de una charla de Gustavo Berti en un                         Encuentro en Ave Fenix (07/12/14).                                      Por Alicia Toniatto – Mamá de Cristian

Renacer es una institución moral de dos personas que se dieron cuenta que no  era necesario que los padres debían morir primero.

Ser moral es dar al otro más de lo que uno espera de él, sin importarme lo que yo reciba de ese papá, es el deseo de que esos papás sufran menos de lo que sufrimos nosotros cuando perdimos a nuestros hijos.

Preguntarse ¿por qué? es absurdo. Preguntarse preguntas sin respuesta es cosa de necios y lo menos que tenemos que hacer como padres es la necedad.  En cambio preguntarse ¿para qué? representa la libertad de cada padre para tomar su decisión de continuar.

No entramos a este grupo por mérito propio, entramos porque perdimos un hijo.

Si yo quiero ser mejor que otro papá es como decir que mi hijo era mejor que otro.

La muerte de un hijo me dá libertad y una falta de miedo que antes no teníamos. Una vida en libertad y sin miedo no tiene precio y eso nos lo otorgaron nuestros hijos con su muerte.

¿Qué significa vivir después de perder un hijo? Es como sacarse un guante de goma, todo lo que esta adentro queda afuera y todo lo que estaba afuera queda adentro.

Ya no somos las mismas personas entonces, ¿qué personas vamos a ser? Toda la vida se dá vueltas y me veo obligado a elegir y esa es la libertad que tenemos.

Por eso hablamos de transformación porque los conceptos de libertad y moral se oponen al concepto de duelo o elaboración del duelo.

Renacer es el otro, cuando llega otro papá lo tengo que proteger, tengo que dejar de lado mi dolor para que ese papá este mejor. Así le doy sentido a mi propio dolor y así la desesperación va desapareciendo. El resultado se dá por vía inversa.

El dolor se transforma en una “dulce nostalgia” porque ese dolor lo atravesamos, lo vivimos, lo enfrentamos, lo padecimos. Renacer tiene poder para cambiar la sociedad ¿qué cosas podemos hacer?

Renacer esta consolidado como grupo de padres que enfrentan la muerte de hijos, esta consolidado como factor de transformación social y nuestro país es un país de pioneros , todo lo que uno quiera comenzar a hacer lo puede hacer.

El duelo limita, restringe la trascendencia del ser humano. El duelo hace que le de cada vez más importancia a mi dolor, a mis culpas, mirándome el pupo sin mirar al papá que tengo al lado que también sufre. Permanecer en duelo significa mirar sólo mi dolor.

Renacer es una alternativa al duelo (No es un grupo de duelo).

Si yo miro mi propio duelo y no te ayudo no estoy siendo una persona moral.

La moral y el duelo son paralelas que no se tocan nunca, son dos cosas distintas.

La alternativa es ayudar al otro para salir de mi dolor.

Duelo es responder emocionalmente a la pérdida de un ser querido.

Moral y trascendencia en cambio es responder activamente a la pérdida de un ser querido.

No fomentamos que un papá llore (no es que no se lo permitimos) pero no lo alentamos a continuar llorando.

No le preguntamos cómo esta, le preguntamos qué hizo o que opina que debe hacer para estar bien o mejor.

Hay que sacar a una persona de su concentración en sí mismo para concentrarse en el otro, darle herramientas para enfrentar y salir del dolor, y no fomentar una y mil veces lo que le pasó.

 

APUNTES DE UNA CHARLA DE ALICIA SCHNEIDER


        Apuntes de una charla de Alicia Schneider en un                         Encuentro en Ave Fenix (07/12/14).                    Por Alicia Toniatto – Mamá de Cristian

Renacer es vida, es celebración de la vida. Es elegir como el ave fénix resurgir de las cenizas.

Transitemos la vida con dignidad, porque los hijos lo merecen, los que están y los que ya no.

Renacer es un semillero de la nueva humanidad.

Seamos mejores personas, transformémonos.  No nos quedemos en el mero lamento.

Tenemos mucho para dar y ofrecer a la vida.

El amor sana todas las heridas, traspasa todas las fronteras.

Tenemos para ofrecer a la vida nuestra propia vida, vida vivida con dignidad.

Estamos más allá de todos los problemas, nos pasó lopeor que le puede pasar a un ser humano, estuvimos en elfondo del abismo más oscuro y profundo.

Dejo ir todo lo negativo, se diluyen en la luz del pasado y rescato lo que hoy me hace mejor persona, lo que me deja en paz conmigo mismo.

Renacer es una actitud frente a la vida, no se limita sólo a las reuniones.

El poder sanador del amor es lo que nos permite dejar ir lo que no merece la pena, rescatemos todas las posibilidades que nos ofrece la vida.

Renacer no es fruto del dolor, es fruto del Amor por nuestros hijos.

Sobre el amor es que construímos Renacer.

El amor por nuestro hijo debe priorizar en nuestra vida siempre.

No hablamos de lo que nos pasó, hablamos de lo que vamos a ofrecer a la vida en nombre de nuestros hijos y tiene que ser algo tan valioso como ellos.

El hombre es capaz de transformarse a sí mismo y por ello capaz de transformar a toda la comunidad..

No se trata de llorar lo perdido, se trata de encontrar razones para seguir viviendo con amor y compasión.

Que lo que le demos a la vida sea lo mejor de nosotros mismos.

Por amor a nuestros hijos le decimos Sí a la Vida y establecemos un compromiso solidario hacia nuestra comunidad en homenaje a ese ser de luz que nos abrió nuevos caminos.

Nos levantamos cada día preguntándonos que es lo que le voy a dar a la vida.

El dolor se va transformando en nostalgia, cuando me voy poniendo de pie, lo que creo que es el dolor “acomodadito” que tengo es “Dulce Nostalgia”.

De ninguna manera nuestros hijos tienen que significar dolor en nuestras vidas.

Papás… “El cielo es el límite”.

 

RECORDANDO A NUESTRO QUERIDO RICARDO


A UN AÑO DE SU PARTIDA RECORDAMOS A NUESTRO QUERIDO RICARDO MARIO GONZÁLEZ, PAPÁ DE MARIELA

En un cielo abierto te veré

Como fluyen tantas cosas

Deshaciendo mariposas para encontrar un por qué

Y entonces comprenderé qué tan cerca está tu vuelo.

Nuestro eterno compañero hoy tu luz abrazaré.

Verás que aquí nos quedamos

Resurgiendo cada vez

Ya no hay tiempos, no hay misterios

Hoy, Ricardo, sos perpetuo en este Grupo Renacer

Por Ely Pistony y Javier Visuara – Papás de Cielo

¿QUÉ SIGNIFICA “DAR EL SALTO CUÁNTICO”?


                                        Por Alicia Toniatto                                          Mamá de Cristian

Cuando hablamos de dar el “salto cuántico” Lo comparamos con las leyes de la física cuántica,  que hasta el momento pensábamos que eran inamovibles pero se está descubriendo que no lo son.

Cuando decimos en Renacer que tenemos que dar el “salto cuántico” significa que todo lo que conocíamos de la vida hasta el momento de la partida de nuestros hijos no nos sirve para enfrentar esto que nos toca vivir y debemos desafiar con todo lo establecido.

Cuando perdemos un hijo, un padre  se  puede condenar  a la tristeza de por vida,  en un duelo eterno y perpetuo o elige dar ese salto a lo desconocido aún, se propone desafiar lo que conocía hasta ese momento, se propone ir más allá de los límites que regían su vida porque todo lo que sabíamos y conocíamos no nos sirvió de nada, no nos sirvió para comprender, trascender y darle sentido a esta experiencia que vivimos.

Dar el salto cuántico es atravesar fronteras, ir más allá, ir más allá del límite, es atreverse a abrir puertas desconocidas, ir alto,  muy alto… HACIA EL AMOR INCONDICIONAL…  allí donde habitan nuestros hijos.

 

 

NUESTROS HIJOS QUE PARTIERON MERECEN MUCHO MÁS QUE UN “MERO” DUELO


POR ALICIA Y GUSTAVO

RENACER NO ES UN GRUPO DE DUELO, ES UNA ALTERNATIVA AL DUELO. NUESTROS HIJOS QUE PARTIERON MERECEN MUCHO MÁS QUE UN “MERO” DUELO

No confundamos a los padres nuevos que buscan ayuda con un mensaje distinto al de RENACER.

”Un lenguaje común va a preservar nuestro mensaje y a no confundir a todos aquellos que se acercan a los Grupos.

Debemos ser cuidadosos con el lenguaje, pues usado impropiamente tiene la capacidad de desvirtuar aquello que hacemos.  Así, por ejemplo,  decimos que Renacer es una alternativa al duelo,  y estamos de acuerdo con ello pero prontamente pasamos a hablar del duelo por la muerte de un hijo.

Entonces quienes nos escuchan,  habituados también al termino “duelo”,  concluyen que se trata de un mero grupo de duelo,  con lo que la tarea innovadora de Renacer pasa totalmente desapercibida y luego nos preguntamos porque no se difunde la tarea del grupo.

Renacer plantea,  ofrece a la sociedad,  una nueva e innovadora manera de enfrentar la muerte de hijos, por lo que es necesario estar atentos al lenguaje que usamos para describir lo que hacemos,  para lo cual hay que dejar definitivamente de lado viejos conceptos que,  cuando aplicados,  sólo pueden conducir a frustrar toda posibilidad de crecimiento interior.

Por estas razones insistimos en que se deje de hablar de “duelo” en lo referente a la muerte de un hijo y se lo reemplace por la palabra “sufrimiento” con lo cual al referirnos a Renacer y su tarea podremos decir que:
“La muerte de un hijo produce un sufrimiento tan intenso, tan devastador, que requiere para trascenderlo de un proceso de transformación interior tan profundo como el propio sufrimiento”

UNA PUERTA A LA ESPERANZA


Por José L. Divizia (Papá de Pipi)

Sólo un padre que ha perdido un hijo, llega a saber cuánto dolor puede albergar el corazón humano.

No sólo dolor, sino también la sensación que su vida no tendrá arreglo, que le toca soportar una pesada carga hasta el final de sus días.

¿Qué puede ofrecerle Renacer?  Si es imposible retornarle su hijo,  ni hacer el camino que le toca hacer al padre doliente,  ni tiene una receta mágica que cure tanta desolación.

Renacer es un camino de esperanza,  indica que la oscuridad del túnel tiene fin si uno quiere y que puede ser tan rápido que sorprenda,  sin que sientas que traicionas el amor por tu hijo,  por el contrario,  hace de esa recuperación un homenaje de amor.

Permite recordar desde el amor, no desde el dolor.

La pregunta es:  ¿cómo se hace?.

La respuesta es personal, la lámpara que cada papá  de Renacer lleva en sus manos, no puede transferirse, pero es prueba contundente que el camino puede hacerse, que cada uno debe construir su propia lámpara y encontrar su propia luz.

Renacer pone al alcance de la mano los elementos que permitirán que cada padre traiga la luz a su vida, no desde afuera, sino desde adentro, desde sus propios dormidos y desconocidos recursos, los que todos tenemos, los de la fuerza indomable del espíritu humano.

El testimonio de que es posible,  son los padres recuperados, no lo que se dice,  son ellos con su ejemplo los que transmiten el mudo mensaje.

¡Sí a la vida a pesar de todo!