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El respeto a los demás, la tolerancia a opiniones disimiles, el trato amable y cordial.



El día 11 de noviembre de 2019, Alicia Schneider y Gustavo Berti escribieron en su muro de Facebook una misiva para los padres a causa de inconvenientes en algunos grupos, dando gran importancia para la resolución de conflictos a la lectura y la capacitación.  

Queridos padres de Renacer,

Periódicamente recibimos en nuestro muro quejas sobre personas, personalismos, maneras de funcionamiento de los grupos, personería sí o personería no, etc., etc. En la medida en que nosotros no nos involucramos en los problemas de cada grupo, problemas que con una correcta comprensión de lo que es Renacer no deberían ocurrir, nos dirigimos ahora a todos quienes forman parte de los grupos con el deseo de refrescar algunos conceptos simples que hacen al correcto funcionamiento de los mismos..

Renacer es un microcosmos, es decir una mínima fracción de nuestra sociedad, a la que cabe cumplir con las mismas reglas y normas de conducta que atañen a la sociedad en la que vivimos y en la cual debemos desarrollar nuestras vidas, Estas reglas, normas y conductas no son complejas, si comprendemos su necesidad para el correcto funcionamiento de los grupos. El respeto a los demás, la tolerancia a opiniones disimiles, el trato amable y cordial (cordial viene referido a siendo desde el corazón) y el respeto a la institución o comunidad a la que decidimos incorporarnos en distintos momentos de nuestra vida.

La vida compartida en los grupos Renacer presenta, a su vez, algunas características adicionales pero que, no obstante, siguen emparentadas éticamente con el resto de las normas mencionadas. Si bien Renacer no tiene personería jurídica y jamás debería tenerla, y eso indica que se trata de una comunidad sin jerarquías, es decir de pares, en nuestro caso unidos por compartir idéntico destino, hay que tener en cuenta que al momento de ingresar a la misma ya existían normas y reglas de conducta ya establecidas y vigentes en cada grupo, por lo tanto quienes ingresan deben estar dispuestos a aceptar esas conductas no escritas pero vigentes. Ya habrá tiempo para adaptarse y ver si hay cambios “imprescindibles” que llevar a cabo.

Entre las características propias, y únicas, de los grupos Renacer está el inusual cariño y atención que se les brinda a quienes recién se suman al grupo, reflejando la necesidad innata de quienes hemos atravesado la noche más oscura del alma de hacer lo posible por aliviar el sufrimiento de quienes, cariñosamente, nombramos como “padres nuevos”. Estos nuevos ingresos no crean derechos sino más responsabilidades, tanto a los que ingresan como a los más antiguos. Estos deben cuidarse de no hacer uso de su antigüedad como motivo para hacer ostentación de poder o personalismo alguno: el “yo tengo tantos años de duelo” para refutar o desmerecer una opinión de un integrante más joven es una verdadera aberración.

Por otro lado, los integrantes más nuevos deben respetar no solo a los otros padres sino también a la comunidad que los recibe con los brazos abiertos y aceptar su modo de funcionamiento hasta haberse compenetrado totalmente del mismo y recién ahí objetar, si es necesario, su metodología. Deben recordar que no han debido hacer ningún esfuerzo para recibir esa ayuda que tanto necesitan, pero siempre habrá padres en ese grupo que han trabajado para él durante muchos años y han sacrificado tiempo y parte de sus vidas para que quienes recién llegan tuviesen ese lugar donde buscar refugio.

Quienes recién ingresan deben tener en cuenta que, generalmente, llegan con un inmenso sufrimiento que muchas veces se expresa emocionalmente sin los debidos filtros y eso puede dar lugar a interpretaciones erróneas que fácilmente conducen a conflictos interpersonales que terminan afectando al grupo en su totalidad.

Quisiéramos, ahora, para terminar, reproducir unas palabras de un filósofo cordobés, publicadas en la edición de hoy, lunes 11, en La voz del Interior: “Uno de los costos (y de las posibilidades) se identifica, una y otra vez, en la propia acción y decisión acerca de cuanto del pasado permanece latente, dañando el presente, separando el destino personal del comunitario y haciéndonos repetir patrones destructivos”

Muchas veces los conflictos personales se dan pues alguno de los integrantes no ha podido dejar de lado la frustración por su destino personal y la descarga esa sobre otro u otros integrantes del grupo.


Un párrafo especial para el tema de la personería. Para aquellos que la consideran necesaria, dado que lo hemos explicado mil veces de distintas maneras en escritos, charlas, encuentros y jornadas, salvo, y por decoro, la siguiente, pero creo que a esta altura ya no hay más remedio que apelar a una imagen cuasi burda:

¿alguna vez se preguntaron por qué quienes iniciaron el grupo en 1988 no consideraron prudente tener personería?

¿Acaso fueron lo suficientemente inteligentes para crear los grupos pero tan ignorantes que no se dieron cuenta de la personería?

¿Por eso ustedes de inteligentes que son lo descubren ahora?

Sepan que las razones están expuestas en escritos desde hace muchos años, casi como 30 años; por favor capacítense, lean y comprendan las razones.

Mamás y papás: dejemos de lado pequeñeces individuales en aras del bienestar de los grupos, seamos conscientes de los peligros y trabajemos para lograr un Renacer más fuerte y más auténtico, nuestros hijos y la vida lo merecen.

¿Qué estás dispuesto a regalarle a tu hijo en estas fiestas ?


Cuando llegan las fiestas :
¡NUESTRA PROPIA CONCIENCIA NOS VA A DECIR CUAL ES EL HOMENAJE CORRECTO !

Cuando llega la Navidad o el año nuevo, un lamento frecuente es “no tengo a mi hijo que me haga un regalo” o me trasmita un augurio de felicidad.

Entonces, hay que ponerse en el lugar que se ha dado vuelta la vida, porque ahora nosotros tenemos que regalarle a nuestro hijo y lo único que tenemos para regalarle es nuestra vida y la manera como vivimos ese día.

Antes, cuando los chicos estaban, nosotros veíamos la vida a través de sus ojos, ahora ellos ven la vida a través de nuestros ojos y la obligación que tenemos es qué es lo que les vamos a dejar ver a través de nuestros ojos.

¿Les vamos a dejar ver todas las miserias, todas las penas, todo lo feo o vamos a dejarles ver la belleza que todavía tiene la vida?

Seguimos siendo responsables y el papel se dio vuelta y ahora soy yo el que tengo que hacerle un regalo a mi hijo, con la manera como vivo.

Apelamos al poder de transformación inherente del ser humano, que muchas veces yace dormido en su interior que es la forma más rápida y segura de arrancar a un papá del círculo de dolor, de culpa, de bronca y de tanta emoción encontrada y dañina de los primeros tiempos o durante años de mal vivir sin encontrar el camino. Es ayudarlo a ver o intuir la luz del sentido más allá de las lágrimas asumiendo responsabilidad por su vida y lo que le toca vivir.

Apelamos a la responsabilidad del padre frente a su hijo, a lo que se espera de él frente a la vida misma y, en un acto supremo de amor y autorrenuncia, los invitamos a levantarse por encima de su dolor, a saltar sobre la barrera de sus emociones, a elevar la mirada hacia el horizonte, para poder descubrir el sentido de su vida, aquel que sólo él puede realizar.

¿Qué podemos dar por ellos?

Sólo lo mejor de sí mismo, cualquier otra cosa no sería digna.

Lo mejor de nosotros mismos.

¿Quién quiere dar llanto, quién dar pena en homenaje a un hijo?
¿quién quiere dar miseria en homenaje a un hijo?
¿quién quiere dar odio en homenaje a un hijo?
¿quién quiere dar bronca en homenaje a un hijo?

Nadie.

Nuestra propia conciencia nos va ha decir cual es el homenaje correcto.
Que nuestros hijos, estrellas fugaces que pasaron por nuestras vidas, nos ayuden a transformarnos, cambiando nuestras vidas en un renacer vivido en su homenaje.

Alicia Schneider _ Gustavo Berti.

Iniciadores del Grupo Renacer.

En el mes de su cumpleaños n° 28.

 

No todo termina con la muerte de un hijo…


Podemos ver a personas que podrían estar destruidas porque han sufrido la tragedia de haber perdido un hijo y, sin embargo, se levantan, se hacen solidarias, compasivas, ayudan a otro papá o a otra mamá que ha pasado por la misma experiencia de vida tan dolorosa, mostrándoles que hay un camino más allá del dolor y colaboran para que la comunidad en la que viven sea un mejor lugar para vivir.
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La vida necesita seres compasivos y solidarios…


LA VIDA NECESITA SERES COMPASIVOS
GENEROSOS Y SOLIDARIOS ;

“El descubrimiento de la dimensión espiritual del yo trascendental, llega durante
esa noche oscura del ser que se manifiesta en los rostros transidos de dolor y en una apatía
suprema; pero así también, cuando amanece, se nota en la actitud del ser, el despertar de la
trascendencia.”
“Siempre, de un sufrimiento, hay una lección que aprender, y esa lección tiene que ver
con el crecimiento interior, tiene que ver con darnos y brindarnos a manos llenas a la vida,
porque la vida nos necesita, necesita seres compasivos, necesita seres generosos y
solidarios.”
“Renacer ofrece la posibilidad de hacer una transformación interior, un crecimiento
interior si tú así lo eliges hacer, pues, como siempre, depende de tu elección y es tu
responsabilidad.”
“Cuando, merced al sufrimiento, la persona es arrojada a lo más profundo de su ser,
en ese momento se accede, paradójicamente, a un estado que provoca una transformación
personal que puede compararse con una conversión religiosa, estado que permite al
hombre ver como es verdaderamente el mundo existente, no ya para su conciencia de ser
sufriente, sino de ser humano.”
“El presente, es como la puerta que separa el pasado de donde ya nada puede ser
borrado, y el futuro donde se abren posibilidades a descubrir, que es, quizás, la manera
más esperanzadora de ver el fluir del tiempo; por el contrario, de igual manera, puede
ocurrir que ese hombre tiemble y ceda ante tamaño desafío y se consuma en la hoguera de
sus emociones.”
“El hombre es un ser libre para elegir otra cosa, para ver y decidir que las cosas
siempre pueden ser distintas y, por sobre todo, mejores a como son, pues hay algo a lo que
los humanos nunca podemos renunciar: no podemos renunciar a ser libres.”
“El “crecimiento interior”, tan buscado por tantos padres, consiste en la cada vez más
cercana aproximación a la compasión vivida, no reflexionada; al decir esto, tomamos en
cuenta que no se llega a ser compasivos a través de la lectura o reflexión, sino merced al
amor compartido con aquellos con quienes el destino común nos ha hermanado.”
“Es muy común escuchar, y ustedes lo habrán escuchado, de papás que dicen:
nosotros llevamos un tiempo acá, ahora queremos crecer, queremos que nos den material,
que nos den literatura, que nos digan cómo crecer.”
“Cuando un papá hace esa pregunta, nosotros le tenemos que decir: no importa lo
que tú esperes de Renacer, lo que importa es lo que Renacer espera de ti.”
Esencia de Renacer.

Alicia y Gustavo Berti.

Como vivo mi vida,para que sirve tanto dolor , que hago con el ???


 

La vida, dice Víctor Frankl, no es un pergamino que deba ser leído, sino un libro que debe ser escrito, entonces hay que escribir el libro, hay que dejar de entretenerse en leer el pergamino, hay que decir: ¡Basta! no puedo cambiar lo que pasó, no puedo traer a mi hijo de vuelta.

Tengo que aprender qué es lo que puedo hacer de valioso todavía por delante, qué es lo que puedo aprender de tanto dolor.

En el fondo, la tragedia no es perder un hijo, la tragedia es perder un hijo y no aprender nada de eso, porque entonces su muerte fue en vano, una muerte sin sentido, una muerte absurda.

Como padre tengo la obligación de que no sea de esa manera y solamente cada uno lo puede cambiar, solamente cada uno puede decidir qué es lo que va a aprender de esto, si voy a llorar, que pueda regar las plantas del jardín, es decir, que el dolor nuestro y nuestra tragedia sea en vano y no tenga sentido seguir mirando hacia atrás, eso no conduce a ningún lado, vas a quedar cristalizado como la mujer de Lot, hecha un montón de sal.

El resultado final es que vamos a haber muerto con nuestro hijo y así habremos hecho de nuestro hijo nuestro verdugo.

Ese mensaje, repito, yo no quiero darlo y el único elemento para no darlo es mi vida y la manera en que la vivo, no tengo otra cosa, no hay otra manera.

¿Cómo vivo mi vida? ¿qué es lo que hago con tanto dolor? ¿para qué sirve este dolor?

Que yo sepa para una sola cosa, para hacerte más solidario y ayudar a otra persona a que sufra menos.

Pero si quieres ayudar a otra persona a que sufra menos, no puedes acercarte a ayudarla y decirle ¿cómo estás? yo también perdí un hijo, ¡Ah! y tengo tantas culpas y todavía no puedo tal y cual otra cosa…

¿Qué clase de ayuda es esa?

Cuando uno está dispuesto a ayudar a otra persona, se tiene que olvidar de su propio dolor, se tiene que olvidar del dolor, tiene que decirle yo también perdí un hijo y sé que se puede salir adelante.

Alicia y Gustavo Berti.

Las fechas. Esos momentos fuertes,dificiles, especiales…


Les proponemos algo, se animan ???

Para todos los padres para quienes fechas especiales se acercan. Cumpleaños, día de la madre, fecha de la partida del amado hijo… Navidad, año nuevo, reyes y ñtantas otras…….les sugerimos con todo cariño, que planeen hacer algo significativo para ese día. Que sea una jornada de amor, dedicada a ellos, no de dolor.
Piénsenlo, queridos padres…………. y les damos algunos ejemplos.
Una familia entera, teje ajuares para bebés que llegan a hogares carecientes, el que no teje, envuelve primorosamente los paquetes, o escribe un mensaje de bienvenida y cariño para la familia y el bebé, y los llevan y entregan en nombre del hijo.
Un papá chofer de ómnibus, preparó con anticipación con su familia, paquetitos de golosinas que al día siguiente él entregó a los chicos que subían en su ómnibus para ir a la escuela, y con cada paquetito, deseaba, en su corazón, un feliz cumpleaños a su hijo.
En las redes sociales tenemos numerosas oportunidades de ayudar, de dar esperanzas a tantos otros, cuando pienso en el otro, y al hacerlo, lo mío se desvanece, porque lo hago por esos hijos amados, en su nombre, por el amor que a ellos nos une.
¡y así hay tantos ejemplos! De esta manera convertimos a nuestros hijos
en mensajeros de amor y seguramente, que, a pesar de la dulcísima nostalgia que nos embarga, el amor puede más. Y ellos se lo merecen.
Les proponemos algo: en sus comentarios, cuenten qué han hecho o están planeando hacer para la próxima fecha especial en su familia. ¿De acuerdo?

Alicia Gustavo Berti

La vida, el transcurrir del tiempo, los cambios y nosotros.


Por Alicia Schneider y Gustavo Berti, 28 de abril de 2016.


Suele ocurrir, que, al cambiar las estaciones del año, cambie con ellas nuestro estado de ánimo, tratando de responder varias inquietudes que nos han llegado al respecto, desearíamos compartir con ustedes nuestro punto de vista frente a este fenómeno que describen a veces, con tanta desesperanza. Esta reacción frente a los cambios en la naturaleza, es normal, es humana. Hemos aprendido que la vida es cambio, aunque tantas veces desearíamos que el tiempo permaneciera quieto, inmóvil reteniendo así aquello que vivimos con tanta alegría, pero sabemos que es imposible, es inevitable.

Aceptar el cambio como parte de lo que significa vivir es aceptar que somos parte del devenir del universo, así, la vida es amor, es alegría y es también nostalgia.

A veces confundimos este último sentimiento con dolor, que en un momento pudo haber sido eso, dolor, pero una vez que encontramos un sentido, más allá de la tragedia, un sentido valioso en nuestra vida que hemos comprobado que somos capaces de elevarnos por encima de lo que nos pasa en homenaje justamente a esos seres tan amados, entonces ya el dolor deja de ser tal para convertirse en una “dulce, amorosa nostalgia”.  

La que nos hace detener un instante en el camino emprendido con tanto esfuerzo, luego de la partida de nuestros seres amados, para sentir momentáneamente tristeza, que parece acrecentar la ausencia, pero sepamos que son solo momentos, no significa que hemos retrocedido en nuestro empeño en vivir la vida de la mejor manera, solo nos recuerda que somos humanos, y que es lícito añorar y recordar…siempre y cuando sepamos que ese sentido valioso, luminoso que hemos, o estamos descubriendo no se pierde, no se esfuma no quedamos en absoluta soledad,contemplando nuestras heridas en el desierto, simplemente tomamos aliento,respiramos profundo, recordamos el inmenso amor que nos une a esos hijos y fortalecidos, retomamos el camino, el que nos propone Renacer, el de la compasión y el bendito amor incondicional, el que no cambia, el que siempre ES y todo estará bien.

¿ Qué podemos hacer nosotros por los grupos ?


RENACER : ” UN PRESTAMO QUE DEBE SER DEVUELTO ”

Bueno, los grupos son abiertos, las personas entran y se van cuando quieren de los grupos, por eso nosotros insistimos con un Renacer a los 50 años, porque también la pregunta que uno debe hacerse y que no lo hemos dicho hoy es que: No es lo que los grupos pueden hacer por nosotros, sino también, qué es lo que nosotros podemos hacer por los grupos, y eso es tan importante, las dos cosas tienen que ser un ida y vuelta, el grupo da algo, pero los padres deben dar algo al grupo y ese algo que deben dar es compromiso. Esto lo hemos dicho muchas veces, no es un regalo, es un préstamo que cada uno de nosotros ha recibido, y un préstamo que debe ser devuelto, no a nosotros, que no lo necesitamos ya, sino a los que vienen. Yo llegué al grupo alguna vez para recibir la ayuda de alguien, y debo estar allí porque alguna vez vendrá algún padre a quién yo podré ayudar. Si los padres no comprenden eso, o no les interesa, ya no habrá nada que se pueda hacer. Pero creo que hay que mostrarles eso a los padres.

Berti Alicia Gustavo
25 Aniversario de Renacer –

8, 9 y 10 de noviembre de 2013 –

Huerta Grande – Córdoba – República Argentina.

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Para mí, RENACER, es extremadamente simple…


RENACER ES SERVICIO HACIA EL HERMANO QUE SUFRE :

Para mi Renacer es extremadamente simple: Tengo que salir de mi dolor para ayudar a otro hermano que sufre, ahí está la respuesta. Pero generalmente las cosas simples son las que pasan desapercibidas porque son las más cercanas, por eso muchas veces no las vemos. No me mal interpreten, Renacer es un grupo ecuménico que no adhiere a ninguna religión, pero yo rescato las palabras de Jesús, cuando uno de sus discípulos le pregunta: Maestro, cómo llevamos el mensaje y Él responde visiten a los pobres, visiten a los enfermos y visiten a los que sufren. Cuál es la respuesta? El servicio, y eso es Renacer, es el servicio que yo hago a otros padres, a través de ese servicio. Yo me levanto y estoy bien, por eso es ayuda mutua, ven en realidad es muy simple, si vamos a los grupos a ayudar a los demás, si vamos a los grupos a decir: si todo mi dolor sirve para que otro papá u otra mamá, sufra menos, entonces todo ese dolor habrá merecido ser vivido. Eso es Renacer y para mí es muy simple, por qué? Porque yo lo puse en práctica y cuando los papás en los grupos me decían: Cómo hago para estar bien? Les decía: Anda a visitar un papá que ha perdido un hijo, vayan y visiten a alguien que sufre, díganle que se puede salir adelante, porque eso es Renacer, es servicio. Lo que dice Moñi de abrirse con el corazón y el Amor es servicio y los papás, muchísimos de los papás sirven, van a comedores, juntan recursos, acompañan a personas que tienen carencias a donde el estado no llega, de mil maneras distintas, los papás sirven, y eso es lo que hace bien.

Berti Alicia Gustavo
25 Aniversario de Renacer –

8, 9 y 10 de noviembre de 2013 –

Huerta Grande – Córdoba – República Argentina.

gustavo solo

CONSTRUIR NUEVOS PUENTES EN MI VIDA


CONSTRUIR NUEVOS PUENTES :

“A los papás nuevos ¿no les parece que es como imposible? Pensar que, realmente, quiera uno estar otra vez bien, querer sonreír, querer ser feliz, pero ¿cómo serlo si no tengo a mi hijo?
Nosotros siempre lo repetimos, como dice Víctor Frankl, la única manera de resolver el sufrimiento inevitable, aquel que no podemos evitar, es a través del servicio.
Construyo ese puente cuando me allego al otro, cuando renuncio a algo que es propio de mi yo, cuando renuncio a lo que yo siento, cuando renuncio a como estoy, por los demás.
Cuando renuncio a mi yo, por algo que no soy yo, estoy renunciando a algo menos elevado, por algo más elevado y lo hago por aquellos que me necesitan y en última instancia lo hago por ese hijo que me está mirando y me está diciendo “Ma, Pa, ¿eso es todo lo que puedo esperar de ustedes?
Yo sé que eso no es todo lo que mi hijo espera de mí y sé, igualmente, que ninguno de sus hijos esperaría de ustedes la línea del menor esfuerzo.
La tristeza viene sola, la podemos cultivar como una manera de ser en el mundo, el vivir a medias, también podemos vivir así toda la vida, pero ¿Quieren, realmente, vivir así?
Yo quiero renunciar a esa manera de vivir, por una mejor manera y lo hago por todos, lo hago por ellos, lo hago por los que me rodean y lo hacemos cada día de nuestra vida por todos.”

HACER QUE EL RECUERDO DE NUESTROS HIJOS PERDUREN EN LA VIDA


 

“Porque en el fondo, si la pérdida de un hijo, la pérdida de un hermano, o la pérdida de un ser muy querido, sirve para que nosotros seamos personas más solidarias, más compasivas, más receptivas al dolor de los demás, entonces esa pérdida habrá adquirido sentido, no será más una pérdida en vano, esa es la clave.

Los caminos que se abren y las opciones que nosotros tenemos para dar cosas valiosas por la vida y tenemos en nombre de quien darlas porque podemos darlas en nombre de nuestro hijo o nuestro hermano y hacer que el recuerdo de nuestro hijo o de nuestro hermano perdure en la vida.”

Berti Alicia Gustavo

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EL ESPÍRITU DE RENACER ES COMPASIVO


 

Nuestros amados hijos están en el reino del amor y la compasión total, donde el sufrimiento no les llega….pero sí lo hace nuestro amor.

Y este es el gran desafío: cambiar el dolor por amor. Cada uno de nosotros elige cómo vivir su vida cada día, porque a través de la actitud con la que vivimos, ese es el homenaje que le hago a mi hijo.

El dolor pasa…si elegimos priorizar el amor, y el amor todo lo puede………en cuanto a “los demás”, no olvidemos que nosotros formamos parte de ellos antes que nuestros queridos hijos partieran.

En Renacer decimos que somos referentes sociales, la gente nos mira porque sabe que hemos pasado por la experiencia más dolorosa, Somos nosotros los que les enseñamos, con respeto lo difícil que esto es, y cuánta valentía y amor se necesita para reintegrarnos a la vida. No los juzguemos mal, seguramente ellos desean verdaderamente que estemos bien.

Berti Alicia Gustavo

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PENSAR EN EL OTRO.


 

Dice Víctor Frankl que al hombre se le puede arrebatar todo en la vida menos la última de las libertades individuales: la actitud con que enfrentará lo que le toca vivir.
De acuerdo con su pensamiento, el hombre es un ser abierto al mundo, orientado a la búsqueda de sentido a las preguntas que la vida le plantea.
De esta manera, nos dice que no somos víctimas del destino, de aquello que la vida nos presenta sin consultarnos, ya que nos da a todos igual oportunidad de responder y es, precisamente, a través de las diversas respuestas que damos a lo largo de nuestra vida, que vamos modelando nuestra identidad.
A su vez, al tomar conciencia de esto, también nos damos cuenta de la importancia de utilizar responsablemente nuestra libertad de elección.
Analizándolo desde este punto de vista tenemos tres situaciones: La realidad preestablecida, es decir, el mundo en el que vivimos, como cada uno lo ve y es afectado por él; las posibilidades, entre las que hemos de elegir nuestra respuesta a esta realidad; y por último, una tercera situación que se desprende de las anteriores: la tarea de elegir entre las posibilidades dadas una y no otra, la tarea de hacer aquello que tenga sentido.

¿Y cuál es una elección plena de sentido?

Aquella que es buena para mí, buena para los que me rodean y buena para la vida.
Si nuestra elección cumple esa triple condicionalidad, sabremos que hemos elegido correctamente.
Hay además una intuición que nos muestra el camino, la que nos dice que aún en los momentos difíciles, de sufrimiento inevitable -aquéllos donde creemos perder la fe y la esperanza-, existe la posibilidad de cambio, de transformación interior.
Encontramos, así, valores en la medida que los percibimos interiormente, valores que dan testimonio de lo que debe ser realizado en este mundo.
Cada uno de nosotros puede marcar una diferencia de acuerdo a cómo viva su vida.
Según Víctor Frankl, el hombre es capaz de levantarse por encima de sus condicionamientos físicos psicológicos, aún más allá de su experiencia previa, en las alas indómitas del espíritu, y responder en libertad y responsablemente con su manera única e irrepetible, como ser único e irrepetible que es.
Porque el hombre no es lo que recibe, sino lo que da a la vida. Nadie puede quitarnos esto y es a través de:
1) Los valores afectivos, en el encuentro generoso con el otro 2) Los valores de creación, en la tarea realizada con amor, sólo porque debe ser realizada, sin pensar en recompensas.
3) Los valores de actitud, frente a lo que no puedo cambiar, aún puedo cambiar mi actitud, que el sentido de mi vida, difícil como pueda parecer, emerge fuerte y claro.
La toma de decisión frente a lo limitante es una postura espiritual, es el poder desafiante del espíritu como lo
denomina Frankl, como lo es también la intuición de lo pleno de sentido que tiene sus raíces profundas en la
conciencia, aquello que precede y preside todo lo personal y moral del ser humano, lo que nos hace ser realmente humanos.
Al asumir así la responsabilidad frente a lo que nos toca vivir, vamos modelando nuestra vida y vamos marcando la diferencia en el mundo.
Dice Krishnamurti que un ser humano que se transforme para bien, ayuda a elevar la humanidad un peldaño más en su evolución.
Y así, en el momento de la verdad, al hacer nuestro balance existencial sabremos, inequívocamente, si las respuestas que dimos fueron correctas.

El “Puntal” el 11 de marzo de 1996

Berti Alicia Gustavo.

 

abrazos

 

SALTO CUANTICO


Vamos a desafiar todo lo establecido porque no nos sirvió para enfrentar esto que nos tocó vivir ”

La física cuántica y la mecánica cuántica, que son siempre un misterio también para mí, no vayan a creer, pero si tenés un poquito de curiosidad y te pones a indagar, se está descubriendo que las leyes de física que nosotros hasta ahora creíamos que eran inamovibles, no lo son tal. Es como cuando alguien definió la ley de gravedad, es como si antes no hubiera existido la ley de gravedad, existió siempre, solo que un día le dieron el nombre, ¿se dan cuenta? Entonces dar el salto cuántico, significa ir mucho más allá de lo aprendido, más allá del límite que hasta ahora se nos ha impuesto. Un padre que pierde un hijo, se sume en la tristeza de por vida o vive como puede por el resto de su vida o va a estar de duelo toda su vida. Dar el salto cuántico significa, vamos a desafiar todo lo establecido, porque no nos sirvió para enfrentar esto que nos tocó vivir. Todo lo que sabíamos y conocíamos no nos sirvió, no fue suficiente para poder comprender, entender y trascender. Y hacer que dé frutos esta experiencia que vivimos ante la partida del hijo. Entonces dar el salto cuántico es: atravesemos la frontera, ese límite, eso que nos limita, que nos dice qué es lo que tenemos que hacer, y nos vamos mucho más allá y nos vamos muy alto, al Amor incondicional.

ALICIA Y GUSTAVO BERTI.

Foto de Ricardo Mario Gonzalez.

Al esforzarnos por ser mejores, lo que estamos haciendo es ofrendando a ese hijo nuestra propia vida.


!!! SON NUESTROS MAESTROS Y NUESTROS GUÍAS !!!

En la medida que vamos transitando ese camino de cambio, nuestro hijo ya no será aquel ser que nos arruinó la vida, sino el ser que nos está ayudando a cambiar, nos está ayudando a ser mejores personas.

A un precio muy elevado, ¡claro que sí!

Pero el precio ya lo pagamos, entonces disfrutemos de la vida, disfrutemos del amor de nuestros hijos, pues el precio ya está pagado.

En adelante podemos vivir en homenaje a ese hijo.

En la cultura, a la que pertenecemos, el homenaje que se le hace a los hijos que parten es en el cementerio, con flores, con misas, recordándolos en las fotos y está bien hacer eso, pero nosotros en Renacer le hacemos también un homenaje, permanente, con nuestra propia vida.

Al esforzarnos por ser mejores, lo que estamos haciendo es ofrendando a ese hijo nuestra propia vida.

Y no es que tengamos una conducta cuando estamos en Renacer, sino que esa misma conducta la tenemos que tener cuando salimos a la calle y si se nos cruza alguien en el camino cuando estamos manejando, no nos recordemos de la madre del otro conductor, sino que recordemos a nuestro hijo que es la mejor ofrenda que le podemos hacer a él en un momento difícil, pues así le demostramos que somos mejores personas, porque ese hecho que nos pasa en la calle también es un hecho del pasado que no podemos modificar y que según el mensaje de Renacer merece también, de parte nuestra, un cambio de actitud.

ARTIGAS – REPUBLICA ORIENTAL DEL URUGUAY 2001.

merlo aniversario 028