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Aprovechar cada día y cada hora, para realizar un sentido cuando se nos presenta.


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Fragmento extraído del libro de Viktor Frankl “En principio era el sentido”, respondiendo en una entrevista al tema de referencia.


Kreuzer: Es decir, que una píldora que nos hiciera olvidarnos de la muerte también eliminaría el sentido de nuestra vida.

Frankl: Nos desactivaría. Nos haría inútiles. Nos paralizaría, no tendríamos ningún estímulo para actuar. Perderíamos la capacidad de ser responsables, la conciencia de responsabilidad para aprovechar cada día y cada hora, es decir, para realizar un sentido cuando se nos presenta, cuando se nos ofrece momentáneamente. En el Antiguo Testamento hay una cita del sabio Hillel, que fue uno de los fundadores de las dos primeras escuelas del Talmud; también se cree que fue uno de los maestros de Jesús. Ese versículo, puede usted consultarlo en cualquier Biblia, dice lo siguiente: «Si no lo hago yo, ¿quién lo hará? Y si no lo hago ahora, ¿cuándo tendré que hacerlo? Y si lo hago sólo para mí, ¿qué soy yo?».


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Frankl Viktor, “En el principio era el sentido”, Ed. Paidós, Barcelona, 2000

La única forma de resistir los embates de la vida es teniendo siempre un deber que cumplir


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Fragmento extraído del libro de Viktor Frankl “En principio era el sentido”.

 


El neurocirujano Harvey Cushing dijo una vez que «la única forma de resistir los embates de la vida es teniendo siempre un deber que cumplir».

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Sobre la vida después de la muerte


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Fragmento extraído del libro de Viktor Frankl “En principio era el sentido”, respondiendo en una entrevista al tema de referencia.


Kreuzer: Supongo que esta cuestión incluye también la pregunta de si se puede imaginar un sentido en la vida sólo si esta continúa después de la muerte de una forma incomprensible para nosotros…

Frankl: También puedo imaginar el sentido de la vida de otra manera, y debo imaginármelo de otra manera, porque no considero legítima la pregunta sobre qué sucede después de la muerte, especialmente con nosotros como individuos. Aquí doy la razón a los positivistas, que dicen que esa pregunta es absurda. Por una razón muy sencilla que le voy a explicar: en el «instante» de la muerte, el concepto de tiempo desaparece automáticamente. Es absurdo que en el mismo segundo de la muerte se empiece a hablar de un «antes» o un «después». Por eso, para mí se eliminan también cuestiones como la reencarnación y, sobre todo, la vida después de la muerte. El concepto de tiempo muere con nosotros, nos lo llevamos a la tumba junto con el concepto de espacio. En nuestros ataúdes no hay lugar para el espacio y el tiempo.

Kreuzer : Entonces se podría decir que pasamos a la eternidad.

Frankl : Sí, se podría decir. Porque la eternidad no es un tiempo que se prolonga hacia el infinito, sino que está por encima del espacio y el tiempo.


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Frankl Viktor, “En el principio era el sentido”, Ed. Paidós, Barcelona, 2000