Archivo de la categoría: Buceando en nuestro aljibe

Renacer es una revolución cultural


Enrique Conde

Por Enrique Conde


(Una nueva filosofía de la vida)

 

          El mensaje de Renacer nació de la intuición anidada en el corazón de dos seres entrañables, que ha recorrido villas, pueblos, ciudades, provincias, estados, países y continentes, como un grito revolucionario, que hoy busca iluminar el camino por el cual el sufrimiento humano encuentre la paz, atributo supremo del espíritu humano, a través del amor implícito en la Ayuda Mutua.

          Se originó por una decisión moral, al descubrir que la vida y las cosas no necesariamente deben ser como se las ve que son y en ese “no, necesariamente, deben ser como se las ve que son”, pueden ser mejores.

          Por su origen intuitivo y la cristalinidad de sus principios, fundamento de su esencia, debidamente comprobados en una experiencia que cumplirá 30 años el 5 de diciembre de 2018, estos principios son aplicables a todo grupo de Ayuda Mutua, que se origine por la necesidad de resolver las situaciones provocadas por el sufrimiento humano, que acompaña, por diversas causas, al mero hecho de habitar en este planeta.

          Lo particular del sufrimiento reside en su carácter ineludible y por ser un fenómeno humano común a todos, sin distinción alguna.

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Ser capaces de encontrar una razón para vivir


Enrique Conde

Por Enrique Conde.


Nosotros, padres que enfrentamos la pérdida de hijos, hemos aprendido que, como seres humanos que somos, estamos siempre orientados hacia la búsqueda del sentido, que yace oculto en cada situación de nuestras vidas.

           Algunos podrán pensar que esto es una exageración… ¿Cómo pueden tener sentido el sufrimiento, el dolor y las pérdidas?

           Es, precisamente, el sufrimiento inevitable lo que le sirve al hombre de despertador, que lo desafía a caminar con dignidad el resto de su vida, lo que le impulsa a crecer, a madurar, a cambiarse a sí mismo, logrando el acceso a la dimensión espiritual de su ser, que es un proceso desconocido para el mundo emocional de nuestra psiquis.

           Cuando el ser humano se ve enfrentado a situaciones que no pueden ser cambiadas, cuando sólo queda la actitud a tomar como única respuesta al destino, entonces, en un acto que sólo puede ser de fe, de fe en Dios, en la vida o en sí mismo, el hombre, consciente de su libertad, decide existencialmente la actitud que va a tomar.

           Frente a esto, cualquier interpretación meramente psicológica del hombre, no sólo lo reduce, sino que al hacerlo, lo priva de su libertad, que es, precisamente, donde se apoya para dar el salto a la trascendencia y asumir una actitud que le permita convertir su tragedia en un triunfo humano.

           Víctor Frankl, creó un modelo de gran valía para ayudar al hombre en su lucha por encontrar sentido a los interrogantes existenciales que la vida le plantea, ayudándolo a encontrar sus valores y a ser consciente de su libertad y responsabilidad; es un modelo no determinista, que se asienta sobre tres pilares básicos que son: la libertad, el sentido de la vida y la percepción de la posibilidad de modificación del sentido de la propia vida.

           Ser libre significa libertad de opción, no libre de sus condicionamientos, emociones o sentimientos negativos, sino, precisamente, libre para enfrentarse a ellos y asumir una actitud positiva.

           Por sentido de la vida, se entiende aquello que el hombre más ansía, no riqueza o poder o aun felicidad que es el camino de la psicología, sino ser capaz de encontrar una razón para vivir, que sea capaz de orientar su destino frente a las posibilidades que esperan ser realizadas por él en esta tierra.

           La percepción de la posibilidad de modificación del sentido es poder descubrir, en el fondo de cada realidad individual, la posibilidad de modificar ésta, en la medida de lo necesario.

          Frankl afirma que la vida tiene un sentido incondicional que no se pierde en circunstancia alguna, ni aun cuando el hombre se enfrente con la tríada trágica de su existencia, como son el sufrimiento, la culpa y la muerte, que pueden ser enfrentados con la adecuada compostura y actitud.

           Cuando el hombre pregunta cuál es el sentido de la vida, el análisis existencial le hace consciente de que, en última instancia, no es él quien pregunta, sino que, en realidad, él es el interrogado; es la vida misma la que le plantea continuamente preguntas que él debe responder, y para ello sólo cuenta con  su propia existencia y la intuición de que, al hacerlo, asume plenamente su responsabilidad por la respuesta dada; responsabilidad derivada de la unicidad de su vida, que es la que, en esencia, determinará qué valores rescatará en cada situación de su existencia.

           Al respecto dice Frankl: la vida no es un pergamino que deba ser leído, sino un  libro que está esperando ser escrito.´”

 

                                                                     Viernes 26 de mayo 2017

             Eiségesis del mensaje de Renacer por Enrique, Ana Doris  y Ulises con el recuerdo más dulce que pueda existir para nuestra querida dulce Ana junto a Enriquito.

De Renacer Congreso – Montevideo, Uruguay

“Por la Esencia de Renacer”

 

Encendamos una antorcha…


Enrique Conde

La vida ha puesto en nuestras manos una antorcha que ha iluminado nuestro camino, para poder salir de la oscura noche en que habíamos caído luego de la pérdida de ese ser que había anunciado su llegada, llenándonos de una dulce espera, que luego se convirtió en la crisis más grande que puede sufrir un ser humano, como es la pérdida de un hijo.

Esa antorcha que ha iluminado nuestra vida, tiene un nombre. “El mensaje de Renacer” que ha transformado esa crisis existencial, en una dulce nostalgia, producto del amor, un amor incondicional, al hijo que partió, que hoy podemos hacer extensivo a todos los seres humanos sumidos en el sufrimiento, cualquiera sea su causa.

La luz de Renacer nació de la intuición anidada en el corazón de dos seres entrañables que ha recorrido villas, pueblos, ciudades, provincias, estados, países y continentes, como un grito revolucionario, que hoy busca iluminar el camino por el cual el sufrimiento humano encuentre la paz, atributo supremo del espíritu humano, a través del amor implícito en la Ayuda Mutua.

Es tan revolucionario como aquel grito de Libertad, Igualdad y Fraternidad, que sacudió al mundo.

No es el primer intento que en la humanidad, se haya buscado idéntico propósito, lo hizo Siddharta Gautama, que, proclamó que no le siguieran a él sino a sus enseñanzas, sin embargo le erigieron estatuas y templos en su veneración o más recientemente Jesucristo que proclamó el amor sin condición y han usado las armas para defender su prédica y llenaron de angustia con el infierno y el pecado mortal.

Renacer es un movimiento cultural… una verdadera revolución cultural, basada en el amor, que apunta muy alto, porque el amor es lo que la impulsa e inspira y lo que va marcando el camino, que lo va llevando a esa estrella hacia la cual nos dirigimos, una luz que ilumina cada acto de amor.

Renacer no necesita de permisos…de tutelaje…de dinero…es sólo el amor que se vierte a manos llenas a la vida y a todo quien lo necesite, porque ya no solo es a otros padres, sino también a todo el que sufre, cualquiera sea la causa.

Habla de solidaridad, de compasión y a cuantas otras formas, que el ser humano puede abrirse a dar.

La capacidad increíble del amor que cada uno posee, la que se descubre, al levantarse por encima de las cenizas, en alas indómitas del espíritu, inspirados por el amor que nos hace capaces de dar hasta la vida y sentir que no va a alcanzar la propia vida para dar, dar y dar.

Somos todos iguales, todos hermanos, y nos sentimos libres, como el grupo de franceses que cambió la historia con su lema: Libertad-Igualdad-Fraternidad.

¿Qué tiene Renacer de diferente a ese lema? ¿acaso nosotros no aplicamos ese lema?

Han pasado 150 años y Renacer viene a reafirmar los valores de la Revolución Francesa.

Renacer es una Revolución, que rompe con lo repetitivo, genera su propio espacio, un movimiento vivo que ha traspasado los límites de la reunión grupal.

Se puede ver o considerar a Renacer como un movimiento, de nuevos hombres y pensadores libres y comprometidos con valores éticos y morales.

Éste es el desafío de Renacer hoy.

¡Encendamos la antorcha! porque, si iluminamos el camino de otros, estaremos iluminado nuestro propio camino.

Viernes 28 de abril de 2017

Eiségesis del mensaje de Renacer por Enrique, Ana Doris y Ulises con el recuerdo más dulce que pueda existir para nuestra querida dulce Ana junto a Enriquito.

De Renacer Congreso – Montevideo, Uruguay

“Por la Esencia de Renacer”

Dejemos entrar la luz


Enrique Conde

           Si al enfrentarnos a circunstancias extremadamente negativas, asumimos una actitud positiva, encontramos un gran consuelo en el hecho de que no necesitamos perder autoestima; podemos, aún, con orgullo, llevar nuestro sufrimiento con dignidad y ser, así, un espejo para otros padres  en sus propias tragedias.

            Elisabeth Kübler Ross nos dice que las partidas prematuras son una lección de amor incondicional, y nuestros hijos son los maestros del verdadero y desinteresado amor, el que no tiene reclamos ni expectativas, ni siquiera necesita de su presencia física.

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RENACER ES ESPERANZA


“Buceando en nuestro aljibe” – Reflexiones de Enrique y Ana Doris Conde sobre Renacer


   Cuando nos enfrentamos a la partida de un hijo, que es la más grande conmoción existencial a la que se puede enfrentar un ser humano, perdemos la noción de todo lo que nos rodea.

     Es una conmoción tal como si hubiera caído una bomba a nuestro alrededor, como si  un volcán hubiera explotado en nuestro interior; no sabemos donde estamos y nos asaltan los ¿por qué?

    Porqué a mi hijo o mi hija, porque no  a mí, porque no hicimos esto o aquello y una nube de confusión nos envuelve y no vemos la puerta para salir de esa situación, es como si la vida ya no tuviera sentido para nosotros.

    Siempre pensábamos que si perdíamos un hijo, nosotros nos moríamos detrás de él, sin embargo, estamos vivos y las preguntas no encuentran respuestas y cuando venimos a Renacer nos dicen que  nunca nadie ha tenido respuestas a las preguntas que surgen, porque no somos nosotros los que tenemos que hacerle preguntas a la vida o a Dios, sino que es la vida la que nos hace una pregunta, tú padre o madre que has perdido un hijo ¿cómo vas a vivir de ahora en adelante?

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