Archivo de la categoría: 15 Aniversario de Renacer

Encuentro por el 15 aniversario de Renacer, Huerta Grande Córdoba, Octubre 2003

En el año del trigésimo aniversario recordamos el décimo quinto aniversario.


Encuentro por el décimo quinto aniversario de la creación de Renacer.
Huerta Grande, Córdoba, República. Argentina.
Sábado 4 de octubre de 2003

 

Reunión con padres nuevos

Tomemos las riendas de nuestra vida.
Mostrar valores
El matrimonio – La pareja
La libertad
Equilibrio entre las cosas dolorosas y las positivas de la vida
El caso de los abuelos – Ser faros en la familia.
Coraje – Aceptación – Compromiso
El destino
Proceso de duelo o situación límite
Sumergirse en el trabajo
Vivir con sentido
El perdón es una herramienta humana

Reunión con padres nuevos:
Respuesta a preguntas de los padres.

Las emociones y los sentimientos
No decidir es una manera de decidir
La partida de un hijo único
¿Qué vamos a dar?
¿Se puede volver a ser feliz?
Servir a los demás
Somos los únicos responsable del cambio
El mono y el pez
Los duelos patológicos
Saber que se puede vivir de nuevo
Historia y Fundamentos de Renacer
Primera parte
Historia y Fundamentos de Renacer – Introducción
La partida de un hijo lleva consigo un mensaje
Un puente que se rompe.
La muerte ese huésped no invitado.
Un puente que lentamente se reconstruye.
Un grupo de ayuda a padres que perdieron hijos.
Historia y Fundamentos de Renacer
Segunda parte
Un Tributo.
Una revolución cultural: del ¿por qué? al para qué.
Buscando respuestas con sentido.
Años duros y difíciles.
¿Se puede llegar a la verdad a través del conocimiento?
El modelo de Víctor Frankl de análisis existencial.
El origen de los preámbulos.
La expansión de Renacer, el personalismo y los grupos de bienvenida.
Los grupos no pueden imponer valores a los padres.
Sólo salva la verdad por la experiencia.
La estructura de un grupo es el principal enemigo para su evolución.
Renacer como nosotros lo vemos.

 

La desgrabación y transcripción es un aporte de:

Renacer Congreso – Montevideo – Uruguay

Los grupos no pueden imponer valores a los padres.


 Por Gustavo Berti – en Historia y Fundamentos de Renacer.
Huerta Grande, Córdoba, 4 de octubre de 2003.


“En 1995 dimos una charla en San Pedro, Provincia de Buenos Aires, cuando terminamos la  charla, un señor se acerca  a  nosotros y nos dice: “ustedes no han nombrado a Jesús en su charla, ustedes tienen que trabajar por Jesús y tienen que trabajar para Jesús” y nosotros le dijimos: no.

Ese hombre era un sacerdote y se llamaba Mateo Bautista, ustedes lo conocerán; nosotros dijimos no, porque los grupos son ecuménicos -universales, abiertos-, nosotros no somos religiosos  y no nos corresponde  a nosotros llevar la voz de la religión, la voz de la religión la lleva usted, nosotros llevamos la voz de los padres.

Y allí vino un conflicto.

Nosotros venimos diciendo desde hace mucho tiempo que los grupos no pueden imponer valores a los padres, pero ustedes hoy nos escucharon hablar de un valor fundamental para nosotros que es la RESPONSABILIDAD, la responsabilidad por nuestra propia vida.
Entonces ustedes podrán decirnos, ¿cómo? ustedes nos dicen que los grupos no imponen valores, pero ustedes hablan de la responsabilidad  en un tono tan enérgico que hasta parece impositivo.

Veamos, la responsabilidad tiene una característica, es un valor neutro porque todos los hombres somos responsables por nuestros actos, por lo que hacemos, pero después cada uno tiene que elegir ante quien es responsable, si es responsable ante Jesús, si es responsable ante Mahoma, si es responsable ante Buda, si es responsable ante su hijo, si es responsable ante la sociedad o si es responsable ante sí mismo, pero Renacer jamás le va a decir a un papá  ante quien tienen que ser responsable; hasta ahí llega, jamás hemos impuesto un valor.

Desde el primer día hemos respetado y fomentado la libertad de cada una de las personas que forman parte de Renacer y jamás hemos impuesto un valor.

Mateo Bautista nos pidió que impongamos un  valor a los padres, que impusiéramos a Jesús como valor;  nosotros no rechazamos a Jesús, pero no podemos imponerlo como valor, porque podría haber venido un budista y   decirnos bueno, nosotros queremos que pongan a Buda como valor y la respuesta hubiese sido la misma, como si hubiese venido un mahometano  y nos hubiese pedido que pusiéramos a Mahoma como valor, nuestra respuesta  hubiera sido la misma, no; nosotros acompañamos a los papás hasta su responsabilidad, ante quien sea el papá responsable es de cada uno, en absoluta libertad.
Ustedes saben que Renacer ha sido siempre así, ¿no es cierto?

Todos: Sí.

Todos ustedes lo han experimentado sin embargo han venido las críticas. (Yo escuché decir en Tacuarembó por Radio Zorrilla de San Martín, al Sr. cura Mateo Bautista que éramos “espiritistas” -nota de quien transcribe esta versión grabada, Enrique Conde- ).
Durante mucho tiempo los papás nos  preguntaban ¿qué pasa con Mateo Bautista?  y nosotros no teníamos una respuesta concreta para darles y entonces les decíamos, bueno, cada uno de ustedes saque su propia conclusión.
La lucha vino porque nosotros nos resistimos a  imponer valores a las personas en los grupos y este hombre quería que nosotros le impusiéramos un valor.
Al mismo tiempo que sucedía esto,  se desprendió de Renacer el grupo de Mar del Plata, porque Mar del Plata nos pedía a nosotros que en todos los grupos se enseñara, se dieran clases de Logoterapia, y nosotros les dijimos: no, porque hacer eso sería imponer un valor, por un lado  y por otro lado, ustedes escucharon hoy a  Moñi, que cuando ella le dio gracias a Frankl, Frankl le dijo: “no; gracias a ustedes, porque  ustedes son la Logoterapia”.

Si ustedes leen los libros de Frankl,  él dice  que la Logoterapia no es nada más que el leguaje del hombre común y corriente que lucha por encontrar sentido a su  existencia, traducido al idioma médico.

“Que les vamos a enseñar a los papás, nos dijo Frankl, si ellos nos están enseñando a nosotros, si ustedes son la Logoterapia,  ustedes son quienes nos enseñan con  su coraje, con su actitud, con su voluntad de vivir y con su decirle sí a la vida, ¿cómo les voy a enseñar yo a ustedes”

¿Se dan cuenta?

Entonces, como les decía, en Mar del Plata nos pidieron de nuevo que impusiéramos un valor, pero ese valor ya no era Jesucristo, ese valor era la Logoterapia, entonces ante la negativa de imponer  valores, otro grupo se separó.

Los ataques vinieron de afuera y de adentro,  vinieron al mismo tiempo y por la misma razón.

Y recién ahora nosotros podemos decirles  a ustedes por qué sucedió eso, nos faltaban piezas del rompecabezas.”

Los grupos no pueden imponer valores a los padres.


 Por Gustavo Berti – en Historia y Fundamentos de Renacer.
Huerta Grande, Córdoba, 4 de octubre de 2003.


“En 1995 dimos una charla en San Pedro, Provincia de Buenos Aires, cuando terminamos la  charla, un señor se acerca  a  nosotros y nos dice: “ustedes no han nombrado a Jesús en su charla, ustedes tienen que trabajar por Jesús y tienen que trabajar para Jesús” y nosotros le dijimos: no.

Ese hombre era un sacerdote y se llamaba Mateo Bautista, ustedes lo conocerán; nosotros dijimos no, porque los grupos son ecuménicos -universales, abiertos-, nosotros no somos religiosos  y no nos corresponde  a nosotros llevar la voz de la religión, la voz de la religión la lleva usted, nosotros llevamos la voz de los padres.

Y allí vino un conflicto.

Nosotros venimos diciendo desde hace mucho tiempo que los grupos no pueden imponer valores a los padres, pero ustedes hoy nos escucharon hablar de un valor fundamental para nosotros que es la RESPONSABILIDAD, la responsabilidad por nuestra propia vida.
Entonces ustedes podrán decirnos, ¿cómo? ustedes nos dicen que los grupos no imponen valores, pero ustedes hablan de la responsabilidad  en un tono tan enérgico que hasta parece impositivo.

Veamos, la responsabilidad tiene una característica, es un valor neutro porque todos los hombres somos responsables por nuestros actos, por lo que hacemos, pero después cada uno tiene que elegir ante quien es responsable, si es responsable ante Jesús, si es responsable ante Mahoma, si es responsable ante Buda, si es responsable ante su hijo, si es responsable ante la sociedad o si es responsable ante sí mismo, pero Renacer jamás le va a decir a un papá  ante quien tienen que ser responsable; hasta ahí llega, jamás hemos impuesto un valor.

Desde el primer día hemos respetado y fomentado la libertad de cada una de las personas que forman parte de Renacer y jamás hemos impuesto un valor.

Mateo Bautista nos pidió que impongamos un  valor a los padres, que impusiéramos a Jesús como valor;  nosotros no rechazamos a Jesús, pero no podemos imponerlo como valor, porque podría haber venido un budista y   decirnos bueno, nosotros queremos que pongan a Buda como valor y la respuesta hubiese sido la misma, como si hubiese venido un mahometano  y nos hubiese pedido que pusiéramos a Mahoma como valor, nuestra respuesta  hubiera sido la misma, no; nosotros acompañamos a los papás hasta su responsabilidad, ante quien sea el papá responsable es de cada uno, en absoluta libertad.
Ustedes saben que Renacer ha sido siempre así, ¿no es cierto?

Todos: Sí.

Todos ustedes lo han experimentado sin embargo han venido las críticas. (Yo escuché decir en Tacuarembó por Radio Zorrilla de San Martín, al Sr. cura Mateo Bautista que éramos “espiritistas” -nota de quien transcribe esta versión grabada, Enrique Conde- ).
Durante mucho tiempo los papás nos  preguntaban ¿qué pasa con Mateo Bautista?  y nosotros no teníamos una respuesta concreta para darles y entonces les decíamos, bueno, cada uno de ustedes saque su propia conclusión.
La lucha vino porque nosotros nos resistimos a  imponer valores a las personas en los grupos y este hombre quería que nosotros le impusiéramos un valor.
Al mismo tiempo que sucedía esto,  se desprendió de Renacer el grupo de Mar del Plata, porque Mar del Plata nos pedía a nosotros que en todos los grupos se enseñara, se dieran clases de Logoterapia, y nosotros les dijimos: no, porque hacer eso sería imponer un valor, por un lado  y por otro lado, ustedes escucharon hoy a  Moñi, que cuando ella le dio gracias a Frankl, Frankl le dijo: “no; gracias a ustedes, porque  ustedes son la Logoterapia”.

Si ustedes leen los libros de Frankl,  él dice  que la Logoterapia no es nada más que el leguaje del hombre común y corriente que lucha por encontrar sentido a su  existencia, traducido al idioma médico.

“Que les vamos a enseñar a los papás, nos dijo Frankl, si ellos nos están enseñando a nosotros, si ustedes son la Logoterapia,  ustedes son quienes nos enseñan con  su coraje, con su actitud, con su voluntad de vivir y con su decirle sí a la vida, ¿cómo les voy a enseñar yo a ustedes”

¿Se dan cuenta?

Entonces, como les decía, en Mar del Plata nos pidieron de nuevo que impusiéramos un valor, pero ese valor ya no era Jesucristo, ese valor era la Logoterapia, entonces ante la negativa de imponer  valores, otro grupo se separó.

Los ataques vinieron de afuera y de adentro,  vinieron al mismo tiempo y por la misma razón.

Y recién ahora nosotros podemos decirles  a ustedes por qué sucedió eso, nos faltaban piezas del rompecabezas.”

Los conceptos sobre “duelo”


Los conceptos sobre “duelo” carecen de sentido, aplicados a los padres que han perdido hijos

En nuestra cultura es conocido que la muerte cuando llega de visita a un hogar da un nombre a los deudos de la persona que ha fallecido, así es de uso corriente, que de un momento para otro, alguien se transforme en viuda, viudo o huérfano, quienes prontamente pasan a estar en duelo, pero hay un caso puntual en el que la muerte no ha sabido aún como nombrar a quienes permanecen de este lado de la vida, es el caso cuando muere un hijo y cuando esto sucede todos se estremecen y recuerdan entonces que la muerte de un hijo no tiene nombre.
En la medida en que aún no existe palabra ni lenguaje que nombre a los padres que pierden hijos, todos los conceptos vertidos hasta ahora sobre el duelo por una muerte que, al sobrevenir, da nombre a los deudos, tales como viudez u orfandad, carecen de vigencia, carecen de sentido cuando se los aplica a los padres que pierden hijos; son sólo meras apariencias.
Cuando no hay nombre es necesario pensar lo no pensado, en el sentido de un proceso de creación auténtico, yendo más allá de un mero desocultar algo que ha permanecido oculto, hay que ir más allá de los límites, más allá de los paradigmas vigentes.
Renacer es la historia de ese transcurrir, pero de una manera distinta de la hasta entonces considerada como “clásica”, a saber, alejada de todo tutelaje del ser sufriente, sea éste químico, psicológico, religioso o social, descubriendo, en el proceso de hacer camino al andar, la dimensión espiritual, donde tienen su origen aquellos fenómenos específicamente humanos, aquellos que han de permitir la búsqueda señalada.
Nosotros estamos cada vez más convencidos que cuando un hijo muere no hay, en realidad, algo como un duelo que sea posible transitar sin morirnos en el intento.
Por eso estamos convencidos que hay que mirar más allá del duelo, hay que clavar la mirada, el corazón y el sentido en aquello que está más allá de nuestra realidad tal como hasta ahora hemos podido verla.
Es en la dimensión espiritual, donde el hombre se “eleva”, para buscar los recursos que le permitan superar las conmociones existenciales y encontrar un sentido a las preguntas que la vida le plantea

Es necesario trabajar con una nueva realidad, una realidad que hasta ahora ha estado oculta, pero que comienza a dejarse ver a través del camino de espiritualidad al que la muerte de un hijo nos abre las puertas. Toda otra visión, todo otro proyecto, enfrentado a éste queda disminuido.
(Del Mensaje de Renacer: En “El duelo no se elabora, el duelo se trasciende”, Huerta Grande 2003 y“La ayuda mutua como factor de renovación cultural, moral y social)

15 Aniversario de Renacer: Índice


Encuentro por el décimo quinto aniversario de la creación de Renacer.
Huerta Grande, Córdoba, República. Argentina.
Sábado 4 de octubre de 2003

 

Reunión con padres nuevos

Tomemos las riendas de nuestra vida.
Mostrar valores
El matrimonio – La pareja
La libertad
Equilibrio entre las cosas dolorosas y las positivas de la vida
El caso de los abuelos – Ser faros en la familia.
Coraje – Aceptación – Compromiso
El destino
Proceso de duelo o situación límite
Sumergirse en el trabajo
Vivir con sentido
El perdón es una herramienta humana

Reunión con padres nuevos:
Respuesta a preguntas de los padres.

Las emociones y los sentimientos
No decidir es una manera de decidir
La partida de un hijo único
¿Qué vamos a dar?
¿Se puede volver a ser feliz?
Servir a los demás
Somos los únicos responsable del cambio
El mono y el pez
Los duelos patológicos
Saber que se puede vivir de nuevo
 
Historia y Fundamentos de Renacer
Primera parte
Historia y Fundamentos de Renacer – Introducción
La partida de un hijo lleva consigo un mensaje
Un puente que se rompe.
La muerte ese huésped no invitado.
Un puente que lentamente se reconstruye.
Un grupo de ayuda a padres que perdieron hijos.
 
Historia y Fundamentos de Renacer
Segunda parte
Un Tributo.
Una revolución cultural: del ¿por qué? al para qué.
Buscando respuestas con sentido.
Años duros y difíciles.
¿Se puede llegar a la verdad a través del conocimiento?
El modelo de Víctor Frankl de análisis existencial.
El origen de los preámbulos.
La expansión de Renacer, el personalismo y los grupos de bienvenida.
Los grupos no pueden imponer valores a los padres.
Sólo salva la verdad por la experiencia.
La estructura de un grupo es el principal enemigo para su evolución.
Renacer como nosotros lo vemos.

 

La desgrabación y transcripción es un aporte de:

 Renacer Congreso – Montevideo – Uruguay

Renacer como nosotros lo vemos.


 Por Gustavo Berti – en Historia y Fundamentos de Renacer.
Huerta Grande, Córdoba, 4 de octubre de 2003.


Durante mucho tiempo lo intuimos pero ahora, a los 15 años, por alguna razón el rompecabezas se armó y hoy tenemos con Moñi conceptos  claros, por lo menos para nosotros, para poder decirles como debe ser Renacer para nosotros.
Para decirles por qué ustedes llevan tanto tiempo, por qué Renacer debe ser una actitud moral, por qué Renacer debe respetar la libertad de los padres; ese es el Renacer como nosotros lo vemos, costó mucho, cuesta mucho todavía.
Al decir estas cosas yo estoy seguro que voy a lastimar a alguien  y yo lo lamento, lo lamento profundamente, porque no deseo lastimar a nadie, no quisiera que nadie se enoje conmigo, pero tengo que decirlo, tengo que decirlo porque hace quince años que venimos trabajando en esa forma y porque ustedes saben  que nosotros jamás le hemos dicho a nadie, a ningún grupo, qué tienen que hacer, cómo tienen que hacerlo y ningún grupo ha necesitado  autorización de Río Cuarto para crearse.
Eso lo saben ustedes de manera que esa ha sido nuestra actitud, pero la diferencia es que hoy tenemos los conceptos y eso es lo que hoy nosotros venimos a decirles, queremos pedirles que se animen  a seguir trabajando en libertad, seguir trabajando con libertad, a darse cuenta que no puede haber ningún coordinador, ninguna persona que sea dueña de un grupo y que si no podemos eventualmente hacer que esa persona  no siga siendo como es, tenemos que darnos cuenta que podemos hacer nuestro propio homenaje  sin que nadie nos diga como.
Utilicemos esas armas, utilicémoslas para ser libres, para ser conscientes, para ser responsables, para ser personas morales  por sobre todas las cosas.
Esperamos de todo corazón que estas palabras hayan llegado a ustedes, que hayan llegado con claridad, para que ustedes puedan después retransmitirlas  y cuando se presente la oportunidad de que haya alguna dificultad en los grupos puedan decir, esto ya pasó y pasó por tal causa y no tenemos que preocuparnos.”
Muchas gracias.

 

Este es un aporte de “Renacer Congreso – Montevideo Uruguay”.

La estructura de un grupo es el principal enemigo para su evolución.


 Por Gustavo Berti – en Historia y Fundamentos de Renacer.
Huerta Grande, Córdoba, 4 de octubre de 2003.


“Dijimos que Renacer es una revolución cultural. Y la cultura es la capacidad de hacer las cosas en forma distinta a como son hoy, hacer el futuro distinto a como es el pasado.
¿Saben ustedes cuál es  el principal enemigo de la cultura?
La estructura. La estructura representa el “statu quo”, el quietismo y la voluntad de no cambiar nada.
Si les cuesta entender esto, piensen en nuestro pobre y querido país en el que treinta y tres millones de ciudadanos reclamamos un cambio en la cultura democrática, queremos una mejor democracia, queremos una democracia más representativa, queremos políticos más honestos ¿no es así?
En el público: Sí.
¿Y quién se opone  a esos treinta y tres millones? Las estructuras partidarias.
Entonces, ¿por qué estructurar a Renacer? Cuando creamos una estructura, nos hacemos resistentes al cambio y la cultura es cambio permanente.
Hoy lo dijo Moñi, hemos cambiado a través de los años el concepto que la sociedad y la cultura tiene de los padres que pierden hijos, es un cambio cultural y hemos tenido que vencer a las estructuras, las estructuras médicas que no creían, las estructuras de las obras sociales que no confiaban en nosotros, las estructuras religiosas que decían ¿cómo esas personas  que no son religiosos van a hablar de la vida?  y ¿cómo van a hablar de la muerte? ese es un tema que nos corresponde a nosotros.
Tuvimos que desafiar a todas las estructuras para que ustedes estén hoy acá y, sin embargo, en algunos lugares Renacer tiene estructura, eso lo hemos protestado, hemos dicho que eso no debe ser así y creemos que para los grupos que se formen en el futuro, el peor enemigo de los grupos va a ser  la estructuración.
Nosotros, precisamente, estamos hoy acá porque hemos sido libres para venir.
Estas cosas las hemos dicho durante muchos años y muchas personas se han enojado, yo lo sé y yo lo lamento, pero estas críticas que yo hago no es para desvalorizar el trabajo  que se ha hecho, no es con ánimo peyorativo, sino que tiene que ser hecha en algún momento porque esto es parte de la historia de Renacer y como dije al principio la historia se repite.
A los grupos nuevos que empiecen, les va a pasar; van a tener problemas con el personalismo, va a haber personas que digan yo no quiero funcionar sin estructura, yo necesito una estructura para funcionar y es necesario tener argumentos para decirles  que la estructura de un grupo es el enemigo principal  de la evolución cultural de ese grupo.
Pero resulta que muchos papás están en esos grupos y quieren evolucionar, entonces muchos papás que están en grupos estructurados nos decían nosotros queremos seguir creciendo, nosotros queremos evolucionar, ¿cómo hacerle entender a ese papá que precisamente el impedimento para la evolución  es el hecho que se hubieran estructurado?
Para eso nos faltaban conceptos.
La moral es lo personal, es el conocimiento de la persona de que existe algo bueno  y que existe algo malo, es la toma de decisión, es la voluntad de  hacer algo  y la responsabilidad por sus actos.
La ética, en cambio, es una construcción social; cada sociedad construye, elabora, escribe, dicta las normas que van a constituir su ética.
Una persona moral no puede ser no ética, pero una persona ética, puede no ser moral.
Les voy a dar un ejemplo, en el año 1993 con Moñi llevamos la experiencia de Renacer a Toronto, de Toronto bajamos a Nueva York y una tarde, levanto el teléfono y  disco “Amigos Compasivos” y  me atiende un contestador  que dice: “Amigos Compasivos  estará gustoso de  responder su llamado  de lunes a viernes de  9 a 5 de la tarde, deje su número que  lo llamaremos.”
No hay nada de malo, es una norma ética, ahora mi pregunta es ¿cuándo viene un papá a casa de ustedes, cuando un papá toca timbre,  cuando un papá o una mamá los llama por teléfono, ¿ustedes pueden decirle, mira yo te puedo atender de 8 a 5 de la tarde?
Los papás: No.
¿Es moral eso?
No, ¿es cierto? Eso sería una inmoralidad, pero, sin embargo, si yo estructuro un grupo tengo que dictar las normas por las cuales el grupo va a funcionar, si tengo personería jurídica tengo que decir quien es presidente, quien es el secretario,  quien el tesorero, a donde funciona, cual es el domicilio y cuales son las horas de atención.
Puede suceder que un papá llame a las nueve de la noche  y nadie lo atienda, pero eso está dentro de la ética de ese grupo, pero no es moral.
Cuando un papá me ha reclamado, siempre he estado disponible; y Moñi ha estado disponible a cualquier hora, y cuando alguien ha venido a casa  no se ha ido de casa  hasta que esa persona se halla levantado, nunca me levanté yo primero, siempre nos levantamos después  que los otros papás se hubieran levantado.
Nos hemos dado cuenta de la diferencia que hay entre una actitud moral y una actitud ética.
La estructuración de los grupos  crea una ética del grupo, pero la ética no siempre es lo moral y la ayuda mutua  es un acto moral, si una persona que viene  y en su rostro me dice “estoy sufriendo, te necesito, ayúdame”  ¿cómo le podemos decir, mira, llámame mañana a las nueve?
Cuando nosotros decimos las cosas que hemos dicho, cuando decimos que Renacer tiene que ser un movimiento libre, tiene que ser fluido, Renacer no puede imponer valores, Renacer tiene que respetar absolutamente la libertad de todos y cada uno de los padres, no lo decimos porque lo queramos.”

Sólo salva la verdad por la experiencia.


 Por Gustavo Berti – en Historia y Fundamentos de Renacer.
Huerta Grande, Córdoba, 4 de octubre de 2003.


“La persona que accede a la verdad por el conocimiento, puede acceder a la verdad, pero paga un precio, pues la verdad por el conocimiento no salva a las personas, solamente salva la verdad por la experiencia.
Entonces se nos dijo con medias verdades, que se transformaron en mentiras enteras, se dijo que éramos un grupo de esotéricos
Y sí, pues todos los papás que han llegado a la verdad, a través de haber perdido un hijo, ¿qué han hecho? Han hecho su proceso espiritual.; quienes han llegado  a la verdad, quienes han llegado a la paz interior,  han alcanzado la salvación, lo que en griego se llama “soteria”  y ¿que hay de malo en eso?
No hay nada malo, es el camino que muchos de nosotros hemos hecho y es la razón por la cual los papás de 10 años  o más, todavía están en el grupo.
Entonces se utilizó la verdad para decir una mentira.
Nosotros dijimos no tenemos nada que ocultar, están los escritos, los grupos son abiertos, que cada grupo saque sus conclusiones y nosotros no tenemos que defendernos y no nos defendimos y los grupos siguieron.
Si yo traigo hoy esto a colación es porque, como dije anteriormente, en la medida que hoy se forman nuevos grupos, en distintos lugares, esta experiencia, puede repetirse y es necesario que los papás sepan que puede pasar, pero también es necesario que sepan por qué pasa, no pasa porque sí, pasa porque en Renacer  nos resistimos tenazmente a que se le impongan valores a un papá, a que se restrinja la libertad de un papá, a que ese bien más preciado que es la libertad de cada uno de nosotros, quede en manos de un coordinador general o quede en manos de un coordinador de grupos de bienvenida.
Nos resistimos a que alguien le diga a un papá este libro no se puede leer, porque no estamos de acuerdo con ese libro y no lo vamos a decir nunca, porque, como dije, Renacer acompaña a los papás  y a las mamás hasta que cada uno comprenda  que vivir su vida tal como le es dada es su propia responsabilidad.
Y ahí nos paramos, hasta ahí llegamos y  somos fieles y somos consecuentes  con el pensamiento de Frankl, porque Frankl  dice que los médicos no podemos imponerle valores a nuestros  pacientes, la figura del intermediario todopoderoso todavía perdura hoy  en la figura del analista de la psiquis; la persona enferma que necesita  encontrar su verdad interior necesita un intermediario que la guíe, que la oriente,  que le encuentre la verdad por ella, pero por sobre todas la cosas, que en un momento le dé de alta,  y sobre todas las cosas que no le imponga ni le transfiera valores. Esa persona adquiere poder sobre la persona que está ayudando; piensen ¿qué pasa si viene un paciente a mi consultorio y  yo no le doy el alta, se va a ir pero va a quedar siempre  en su mente  la posibilidad de que se fue  no estando bien.”

La expansión de Renacer, el personalismo y los grupos de bienvenida.


 Por Gustavo Berti – en Historia y Fundamentos de Renacer.
Huerta Grande, Córdoba, 4 de octubre de 2003.


“En 1992 se hace el primer encuentro nacional de los grupos Renacer en Río Cuarto, entonces éramos 14 grupos: Río Cuarto, Moldes, Villa Mercedes, Mar del Plata y 10 grupos de la Provincia de Buenos Aires.
En 1993 estuvimos en el programa de Mirtha Legrand y a partir de ahí empezó a haber llamados de gente que quería formar grupos y nosotros viajamos en cuatro años de 1993 a 1997 haciendo más de 120.000 kilómetros.
Dos fines de semana al mes íbamos a algún lugar y muchos de ustedes se deben acordar de irnos el sábado a la mañana, el sábado a la tarde teníamos una charla,  el sábado a la noche una cena, el domingo a la mañana un desayuno de trabajo donde hablábamos de los problemas de los grupos, el domingo a la tarde volvíamos y el lunes a la mañana a trabajar.
Allí vimos aparecer el problema del personalismo.
Y empezamos a buscar como cancelar ese problema, porque durante esos años empezó a aparecer la figura de lo que se llamaban coordinadores generales; hacían una nota y la mandaban y al pie decía, por ejemplo, “Coordinador General grupo Villa Juliana”.
Pero nosotros siempre hemos tenido la idea de un grupo horizontal porque la ayuda mutua tiene dos requisitos el de pares y es gratuita.
El patrón no es par del peón; lo que el patrón tiene con el peón es condescendencia y la ayuda mutua tiene que ser entre pares.
Nosotros no estamos en el grupo por capacidad propia o por la capacidad de cada uno de nosotros, estamos porque hemos perdido un hijo, entonces yo no puedo pretender ser mejor que mi compañero de al lado, ¿acaso  mi hijo era mejor?
Entonces, y esto lo consultamos con Elizabeth Lukas que es la discípula heredera de Víctor Frankl, y dijimos como lo escucharon esta mañana, que ustedes pueden ver a Renacer de dos maneras: pueden ver a Renacer como un lugar a donde va a que les pongan el brazo en el hombro y que le digan: “Pobrecito”, y ahí está la figura del intermediario, latente; está latente el intermediario que va tener poder sobre ese papá, porque los papás doloridos y sufrientes muy recientes, son muy susceptibles al control por otras personas, entonces  va a aparecer el enanito, el maldito enanito del poder y le va a decir tú tienes que hacer esto  o tú tienes que hacer esto otro; o pueden ver a Renacer como el lugar a donde van a dar algo en homenaje a esos hijos y lo deciden ustedes, entonces no hay intermediarios, no hay poder sobre los papás, ningún coordinador les va a decir que para estar bien tienen que hacer tal cosa; no, cada papá va a elegir el propio homenaje y lo va a elegir en libertad.
Como dijimos al principio, a través de la muerte de un hijo tuvimos la oportunidad de llegar a la verdad, y la verdad nos hace libres.
A través de la muerte de un hijo tuvimos  la oportunidad de llegar a la  verdad y la verdad nos hace libres, lo dicen los evangelios, lo dice Jesús: la verdad os hará libres,  entonces, cuando hemos llegado a la libertad, a través de la muerte de un hijo, ¿vamos a resignar esa libertad al poder de un coordinador?
Renacer debe respetar la libertad de los padres; ese es el Renacer como nosotros lo vemos.
Como dijimos al principio, a través de la muerte de un hijo tuvimos la oportunidad de llegar a la verdad, y la verdad nos hace libres, queremos pedirles que se animen a seguir trabajando en libertad, seguir trabajando con libertad, tenemos que darnos cuenta que podemos hacer nuestro propio homenaje sin que nadie nos diga como.
Siempre nos hemos opuesto, entre otras cosas, a los grupos de bienvenida, porque en los grupos de bienvenida una persona le dice a un papá cuando puede pasar al otro grupo, ejerciendo poder sobre otro papá.
No puede ser; por esa razón, entre otras, nos hemos opuesto a los grupos de bienvenida, porque en los grupos de bienvenida hay una persona     que le dice a un papá cuando está en condiciones de  pasar al grupo principal.
¿Se entiende?, esa persona que le dice a otro papá cuando puede pasar a otro grupo está ejerciendo poder sobre otro papá.
La idea de ver a Renacer como un lugar a donde cada papá va a hacer un homenaje no fue entendida, porque esa idea fue elaborada, precisamente, para garantizar y preservar la libertad de cada uno de los papás.
Entonces dijimos que aquel papá que quiere levantar su nariz sobre la cabeza de otro papá, cuando mire para abajo, se va a dar cuenta que está parado sobre el cadáver de su hijo.
Fue duro, a muchos no les gustó, pero muchos lo entendieron, pero tampoco se pudo terminar con el personalismo.
En el año 1995, en Rosario, éramos muchos grupos y veíamos que la expansión era demasiado rápida.”

El origen de los preámbulos.


 Por Gustavo Berti – en Historia y Fundamentos de Renacer.
Huerta Grande, Córdoba, 4 de octubre de 2003.


“Sucedió que en Capital Federal a una de las primeras reuniones que tuvimos había muchos papás que asistían a alcohólicos Anónimos.
Ese el origen de los preámbulos, de los grupos de bienvenida y de los intergrupos y eso causó muchas dificultades porque el mensaje de Renacer siempre ha sido de un solo grupo.
Cuando un hijo muere, uno anda como un barco a la deriva, recuerden que yo dije esta mañana que para que ese barco no encalle es necesario un faro que marque donde está la costa y ese faro es un papá que ya ha trascendido su dolor, un papá que tenga un rostro sereno, nosotros les llamamos un padre veterano que puede tener veinte años y un padre de 70 años puede ser nuevo.
Es importante que el padre nuevo  vea un faro,  vea que otro papá que ha pasado por lo mismo que él, está bien, porque si no, no tendrá idea de donde está plantado.
Los grupos de bienvenida son originarios de Alcohólicos Anónimos pero Renacer no tiene preámbulos porque es muy difícil preambulizar la vida y la muerte.
¿Cómo vamos a decir que la vida debe ser así, así o así?; en uno de los párrafos de un preámbulo dice: “Para acceder a la espiritualidad.”
¿Cómo vamos a acceder a la espiritualidad, si no es a través de una transformación existencial? Así se deja de lado el hecho de que nos hemos transformado existencialmente, para limitarnos y encadenarnos dentro de una pequeña estructura y una vez que estamos ahí dentro, querer buscar aquello que hemos abandonado para entra ahí dentro.
No cierra de ninguna manera.
Esto dificultó mucho nuestra tarea, al punto que nosotros llevábamos un mensaje y alguien nos decía: “pero el preámbulo dice esto otro” y nosotros replicábamos que Renacer no tiene preámbulos; “cómo que no tiene preámbulos, acá está”, nos decían.
Resultaba que un grupo que había nacido 3 o 4 años después del nuestro, tenía un preámbulo y con eso se cancelaba nuestra tarea de cuatro años y teníamos que empezar a remar de nuevo.”

El modelo de Víctor Frankl de análisis existencial.


 Por Gustavo Berti – en Historia y Fundamentos de Renacer.
Huerta Grande, Córdoba, 4 de octubre de 2003.


“Entonces cuando aparece la necesidad de un modelo, ese modelo se llama Víctor Frankl y su pensamiento, la logoterapia y el análisis existencial.
Este es tanto un modelo para ayudar a personas enfermas, como también para personas que buscan un sentido al sufrimiento o a una tragedia que le toque vivir.
Como lo mencionó Moñi, Víctor Frankl dijo: “Ustedes son la logoterapia” y esto también es importante para uno de los problemas que apareció más tarde, por personalismos en Renacer.
En 1990 vino Víctor Frankl a la Argentina, nosotros fuimos y Moñi tiene oportunidad de conversar con él y Víctor Frankl le autografió un libro y entonces nos vinculamos con gente de la Logoterapia  que nos invitaron a dar una charla sobre lo que estábamos haciendo en un congreso en San Luis.
Unos papás de Mar del Plata que estaban allí, Paco y Ana Bretones, deciden que la idea era lo suficientemente interesante como para reproducirla en Mar del Plata y hasta allí fuimos un par de veces y se formó lo que fue el cuarto grupo de Renacer.
Dos meses después se inauguró el primer grupo en  Buenos Aires, en setiembre de 1990 se forma en San Luis, en noviembre en Mar del plata, y en diciembre del 90 en el lugar que hoy es Puerto Madero, que entonces no existía,  en una salita con 800 grados de calor un 15 de diciembre, un  ventilador en una salita de tres por tres  vidriada con un calor espantoso éramos seis personas y nosotros dos, allí damos una charla sobre Renacer y ahí empieza Renacer en Capital Federal.
Al año siguiente viajamos cinco veces a Capital Federal para apoyar el grupo.”

¿Se puede llegar a la verdad a través del conocimiento?


 Por Gustavo Berti – en Historia y Fundamentos de Renacer.
Huerta Grande, Córdoba, 4 de octubre de 2003.

“Existe una corriente de pensamiento que dice que se llega a la verdad a través del conocimiento, que no es necesario transformarse, que alcanza con estudiar, alcanza con conocer y ese es el concepto que todavía hoy predomina: el concepto de la verdad por el conocimiento.
Acá hay una pequeña vuelta de tuerca, que es que en esta teoría se accede al conocimiento a través de un intermediario; aparece la figura del intermediario.
El intermediario ejerce poder sobre la persona que va a conocer, porque puede tanto mostrarle como no mostrarle, puede tanto enseñarle como no enseñarle, puede tanto enseñarle una parte, como enseñarle todo y ahí aparece el control de un sujeto por otro sujeto.
En otras palabras, con la teoría de la verdad a través del conocimiento, aparecen las escuelas de medicina, aparecen las escuelas de abogacía, aparecen en todos los lugares donde la sociedad nos enseña a nosotros, pero nos enseña con el permiso de alguien.
Aparece así el poder del hombre sobre el hombre y esto es algo que tiene que ver con la historia de Renacer, porque tuvo que ver con  los personalismos que han sido tan difíciles y son tan perjudiciales para los grupos y todavía lo siguen siendo.
Lo que sucede con las personas que hemos levantado la mano diciendo que hace muchos años que estamos en Renacer y nos mantenemos, es porque estando en Renacer estamos en la verdad.
Y cuando estamos en la verdad, estamos con paz interior.
Renacer es un ámbito de paz, un ámbito de paz interior, donde cesan todas las turbulencias.
Sino ¿qué le vamos a decir a un papá cuando uno dice que hace más de 10 años que vienen a Renacer’
Ese papá nos puede decir, ustedes son adictos.
No somos adictos, si a algo podemos decir que somos adictos es, como dice Moñi, adictos al amor.
Estas dos cosas han sido muy importantes, el concepto de la salvación interior y  el concepto del poder y la dominación del hombre por el hombre, fueron muy importantes y siguen siendo importantes.”
Cuando, como dijo Moñi, aparecieron los grupos de Moldes y de San Luis, nosotros ya sabíamos que Renacer iba a expandirse, pero todavía no estábamos preparados porque lo que sabíamos nosotros era que el grupo trabajaba y tenía una tarea muy esperanzadora una acción muy poderosa y terminábamos siempre cada reunión con un mensaje de alegría y esperanza.
Eso lo podíamos hacer nosotros, pero de allí a que pudiera hacerlo otra persona no lo sabíamos.
Cuando apareció la necesidad de que Renacer creciera, aparece la necesidad de un modelo, un modelo que sustentara filosóficamente, existencialmente, esta tarea de ayuda mutua, para  que otras personas y otros grupos pudieran utilizar en otros lugares sin nuestra presencia, para que Renacer no fuera un grupo de dos personas iluminadas.”

 

Años duros y difíciles.


 Por Gustavo Berti – en Historia y Fundamentos de Renacer.
Huerta Grande, Córdoba, 4 de octubre de 2003.

“A través de estos 15 años que fueron años duros y difíciles, tuvimos muchas dificultades y tuvimos problemas y tuvimos enemigos; tuvimos problemas de afuera y tuvimos  problemas de a dentro y como la historia tiende a repetirse y se están formando muchos grupos en otros lugares, es posible que esto les pase también a otras personas por eso queremos contarlo, porque para muchos de ustedes Renacer era una cosa ya hecha que estaba cuando vinieron, entraron, los ayudaron, los abrazaron, pero se preguntaron ¿cómo nació Renacer? ¿cómo se originó? ¿qué dificultades tuvo que pasar? ¿cómo creció? ¿cómo llegó a ser o que es ahora?
Esto es lo que voy a tratar un poco de decirles
Renacer es un fenómeno muy, pero muy curioso, es muy poderoso y muy curioso.
Yo les voy a pedir que levanten la mano los papás que hace más de tres años que están en el grupo.
Son muchos ¿no? Es importante que veamos la cantidad que somos
Yo les voy a pedir ahora que a aquellos papás que hace más de cinco años están en Renacer, que levanten la mano… miren ¡cuántos somos!
Ahora les voy a pedir que levanten la mano a los papás que llevan más de diez años en el grupo… ¡miren cuántos somos!
Entonces cuando un papá nuevo viene y otro papá dice: “yo estoy en el grupo hace 10 años” tenemos que decirles a esos papás nuevos que ellos no necesitan 10 años en el grupo para encontrar sentido a su dolor, pero tenemos que poder decirles también por qué nosotros que llevamos muchos años en Renacer, nos quedamos en el grupo.
¿Han pensado en ello?
Yo sé por qué nos quedamos.
Ustedes saben que es muy difícil explicar por qué estamos, pero muy adentro nuestro lo sabemos, sin embargo cuando nos preguntan no lo podemos explicar.
La definición de espiritualidad la encontramos cuando llegó a nuestras manos un libro de un filósofo francés llamado Foucault.
Foucault dice: “La espiritualidad es el conjunto de prácticas, métodos y disciplinas que utiliza un sujeto para transformarse a sí mismo en busca de la verdad.”
Agrega que sin una transformación, la persona no puede acceder a la espiritualidad y con ello a la verdad.
Y explica que esas prácticas o métodos consisten, entre otros, en el ascetismo, en la meditación profunda y en los cambios de existencia.
Esto último, los cambios de existencia, es lo que nos atañe a nosotros porque nuestra existencia cambió en el mismo momento que murió un hijo.
Entonces Foucault dice que los cambios de existencia son la puerta de acceso a la espiritualidad; en otras palabras, que a través de un cambio existencial el hombre, si lo desea, si es corajudo, si continúa en este viaje, puede tener acceso a la dimensión espiritual, cuyo resultado es estar en la verdad.
Es decir que las transformaciones existenciales en situaciones límites son una puerta de acceso a la espiritualidad y a la  verdad.
Concordantemente, hoy Moñi leyó una frase de Víctor Frankl que dice: “El sufrimiento hace al hombre lúcido y al mundo transparente.”
Estar en la verdad significa estar lúcido, estar despierto, estar consciente y ver al mundo como realmente es, sin ningún velo que lo cubra.
Pero Foucault va más allá y dice que cuando llegamos a la verdad, a través de esas conmociones, ese contragolpe existencial que resulta de ver de cara a la verdad bruscamente, a través de un cambio existencial, como contrapartida ofrece algo a las personas y lo que ofrece como contrapartida es la salvación.
Entonces la verdad nos hará libres, la verdad nos salva, pero ¿qué significa la salvación?
La salvación significa para nosotros conseguir la iluminación y la paz interior, el cese de todas la tormentas de las emociones, eso es la salvación.
¿Se entiende la  secuencia?
En esencia, la muerte de un hijo produce una situación límite, produce un cambio de existencia, es una puerta de acceso a la espiritualidad y como resultado de eso llegar a la verdad y la verdad tiene una contrapartida que es la paz interior o salvación.
El nombre de salvación en griego es “soteria” y esoterismo  que nosotros escuchamos decir en tantos lugares, esa persona es esotérica, o ese es un grupo esotérico. Ser esotérico significa alcanzar la salvación a través de un trabajo interior, no hay nada malo en eso.
Esto es necesario conocerlo porque sino muchas cosas después no las vamos a poder entender.”

Buscando respuestas con sentido.


 Por Gustavo Berti – en Historia y Fundamentos de Renacer.
Huerta Grande, Córdoba, 4 de octubre de 2003.

“Elisabeth Kübler Ross, quien como dijo Moñi escribió mucho sobre la muerte de los niños, nos respondió muchos interrogantes que en ese momento eran muy acuciantes sobre todo para nosotros dos, porque muchos papás venían y nos preguntaban sobre sus inquietudes.
Hubo quien nos dijo ¿por qué si yo estuve quince días cuidando a mi hijo al lado de su cama en terapia intensiva y un día me fui porque no daba más de cansancio y no bien llegué a mi casa, suena el teléfono para anunciarme que mi hijo había partido?, quince días cuidándolo y no pude estar con él cuando se fue.”
Si uno no tiene la respuesta ¿qué puede decirle a esa persona?
Pero la Dra. Kübler Ross dice que muchos niños necesitan partir solos para que el llanto de sus padres no dificulte su partida.
Esa era una respuesta con sentido, era una respuesta valiosa que encontramos en los libros de una persona que había vivenciado eso; de esa manera nosotros tuvimos una respuesta para esos padres.
Tener una respuesta a preguntas generó confianza en los papás que se acercaban a nosotros y nos permitió seguir trabajando con el grupo.
Éramos nosotros los que teníamos que darle confianza y respuesta a esos padres.
¿Qué hubiese pasado si cuando esos padres  venían, nosotros nos hubiéramos puesto a llorar y a contarles a ellos lo nuestro?
No hubiéramos conseguido esa confianza inicial y sin esa confianza, no hubiese habido grupo.
Gracias a la Dra. Elisabeth Kübler Ross,  esto fue  muy importante para Renacer; pienso que ese primer año sin ella no hubiese sido posible, y Renacer sin ese primer año tampoco hubiese sido posible, a ella también le rendimos tributo en este  momento.
En el libro de la Dra. Kübler Ross hubo una frase que nos llamó mucho la atención, esa frase dice: “Por más absurdo que pueda parecer, el hecho de perder un hijo, podía provocar en los padres un verdadero despertar espiritual, porque necesitan saber como abrir su corazón a la presencia de los jóvenes desparecidos.”
En ese momento yo era agnóstico y mi idea de lo espiritual era algo relacionado con la religión  y a mí me llamó mucho la atención esta frase.
Entonces empezamos a buscar, empezamos a leer y tardé 15 años para poder encontrar una definición adecuada de lo que es la espiritualidad que sirviese a Renacer.
Y este año la encontré.
Por eso pusimos con Moñi la última frase del programa, que es una frase de Rainer Ma. Rilke que dice:
“Para que una cosa te hable, tienes que tomarla durante cierto tiempo como la única que existe; como la sola apariencia que a través de tu amor tenaz y explosivo se halla emplazada en el centro del universo y que ese día y en ese sitio incomparable, es ofrecida por los ángeles.”
Para que una cosa te hable, para que Renacer me hablara, para que Renacer nos hablara, tenía que ser la única cosa en nuestra vida, aparte de nuestra hija, durante mucho tiempo. Fuimos perseverantes, la quisimos, la cuidamos y la protegimos a esa cosa que es Renacer y un día nos habló y dijo lo que era y nosotros escuchamos y eso es lo les trasmitimos a ustedes.”

Una revolución cultural: del ¿por qué? al para qué.


 Por Gustavo Berti – en Historia y Fundamentos de Renacer.
Huerta Grande, Córdoba, 4 de octubre de 2003.

“Renacer es una revolución cultural, es un hecho culturalmente revolucionario.
Renacer se origina en una decisión moral de dos personas que descubren que la vida y las cosas no necesariamente deben ser como se las ve que son y en ese “no necesariamente deben ser como se las ve que son”, pueden ser mejores.
Eso nos puso en una categoría no de un “antes y un después”, sino en una categoría de “mejores o peores” y esto es un cambio radical.
Después de perder un hijo, la vida se nos ha dado vuelta como un guante de goma y nosotros nunca podemos volver a ser las mismas personas, indefectiblemente vamos a ser personas distintas y entonces tenemos que elegir entre mejores o peores.
Esto es una categoría de pensamiento distinta, “lo mejor o lo peor” es distinto de “lo antes y lo después”.
Cuando nos movemos en la categoría del “antes y el después”, me pregunto ¿por qué?
Cuando nos movemos en la categoría de “lo mejor o lo peor” nos tenemos que preguntar ¿para qué?
Nosotros trabajamos de entrada con los “para qué”.
En vez de trabajar con la causalidad: el ¿por qué? trabajamos con la finalidad: el “para qué”, ¿qué podemos hacer con esto que nos pasó?
Nos dimos cuenta que cuando trabajamos con la finalidad, somos libres, somos libres de elegir lo que queremos ser, mientras que trabajando con la causalidad no.
Cuando trabajamos con la causalidad somos prisioneros de las circunstancias, somos juguetes de las circunstancias, por el contrario, cuando elegimos la finalidad somos libres, nosotros elegimos nuestro destino. Esa fue nuestra primera decisión
¿Se dan cuenta de la importancia de esto? Y fue importante para cuando Renacer comenzó a expandirse a otros lugares.
Esto tan importante marcó el primer año de Renacer y es importante también después para cuando Renacer comienza a expandirse a otros lugares.”