Archivo de la categoría: 16 Aniversario Renacer en Las Diagonales

¿Que Recibí de Renacer? ¿Que Puedo Dar A Renacer?


Por Norma mamá de Damian, 16 Aniversario de Renacer en Las Diagonales

Es muy difícil volcar en unas pocas líneas lo que recibí de Renacer pero todo puedo expresarlo con una palabra cortita pero profunda AMOR.
Desde el momento que llegué, dios sabe como, me recibieron y escucharon dejándome llorar como no había podido hacer antes dos papas que transitaban por el mismo camino del dolor. Después de escucharlos y haber recibido el calorcito de sus manos sobre mi hombro, comprendí que no era la única que había perdido un hijo que éramos muchos los que sufrimos. Salí a los tumbos pero con una lucecita de esperanza para continuar por la vida con dignidad y poder tener la fuerza suficiente para con mis otros hijos que tanto estaban sufriendo. Al día siguiente sentí deseos de volver a verlos y los llame por teléfono, su amorosa voz me hizo mucho bien. Así quede esperando al próximo encuentro donde también me recibieron con ternura.
Cada encuentro dejaba una palabra, una experiencia vivida por otro papá que ayudaba a la recuperación, así fueron pasando los meses y los años, tomando de cada reunión lo que me hacia bien y dejando en un costadito lo que a mi no mi gustaba pero reconociendo que a otros los ayudaba porque en esto no hay receta que haga bien a todos. Recuerdo que entre todos los temas que se trataban el que me movilizo de una manera especial fue el de la Trascendencia por que sin habérmelo propuesto, pero nutriéndome de Renacer lo había logrado. En esto quiero recordar a Victor Frankl cuando dice en su libro “El Hombre En Busca De Sentido” EL HOMBRE QUE SE LEVANTA SOBRE SU DOLOR PARA AYUDAR A OTRO SER QUE SUFRE TRASCIENDE COMO SER HUMANO.
Así de a poquito me estoy recuperando, como siempre decimos en el grupo con los momentos buenos y los otros no tan buenos como tenemos todos los papas que perdimos a nuestros hijos sin importar la edad y el sexo o el motivo de la partida.
Que puedo dar a Renacer nada mas ni nada menos que AMOR en las reuniones y en donde me requieran ofreciendo compañía y el oído para escucharlos sin condición alguna, además un abrazo tibio y sincero.

Gracias a todos
Llegue a Renacer el 24/12/94

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A mis amados compañeros de Renacer


Por Maita mamá de Marina – XVI Aniversario de Renacer en las Diagonales

A mis amados compañeros de Renacer, que con lealtad acompañan todos los proyectos y juntos compartimos este sueño de celebrar, de celebrar la vida en un: “Sí a la vida a pesar de todo”.
A los abuelos, los tíos, los primos, a los sobrinos, a los nietos que abrazan este sueño colectivo que es Renacer. Y sobre todo a los hijos nuestros que apoyan y allanan los caminos para que nosotros sigamos con Renacer, y en gestos de enorme generosidad ni por un solo instante nos hacen dudar de cual es nuestro lugar los miércoles a las 19 h.
Renacer nace en La Plata, en Buenos Aires y en Río Cuarto producto de la intuición de seres que siendo atravesados por la crisis existencial más grande del ser humano, sienten que algo hay que hacer con todo lo que la vida a puesto delante de ellos. Y lo hacen. Generan entonces un espacio, que con amor y compromiso pervive al día de hoy y en el respeto por el otro que reconozco como mi par, seres iguales los que recién se incorporan y nosotros que tenemos cierto tiempo en el grupo y permanecemos en el no por adicción y si en agradecimiento a todo lo que hemos recibido.

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Reglas básicas de trascendencia


Por Silvia Reyna mamá de Tomas – XVI Aniversario de Renacer en las Diagonales

Buenas tardes, los papas del grupo renacer en las diagonales estamos muy emocionados y agradecidos por la presencia de todos ustedes en el día de hoy, sinceramente gracias y bienvenidos.

Como mama de renacer elegí la tarea de ir un poco hacia atrás tratando de transmitir mi llegada y el camino que transite y transito con el grupo, mi intención es ser breve y concisa, resumiendo las experiencias de estos casi cuatro años.

A mediados de septiembre de 2004 con un hueco en el pecho, la cabeza hecha un caos, con una sensación de vacío bronca y tristeza me encontré sentada como en una nebulosa hablando de Tomas con una desconocida. Recuerdo que llore, me reí, hable muchísimo, escuche atentamente a esa mamá que intentaba decirme “te entiendo yo soy un par” cuando me iba la calidez de los papás al despedirme me dijeron que iba a volver que aquel lugar era el mejor para poder hablar de Tomas y de todo lo que sentía por su partida.

Cuando me integre a la rueda grande solo se que un papa me acerco una silla amorosamente, de inmediato con miradas atentas, manos tendidas, lagrimas compartidas, emoción a flor de piel me hicieron sentir bienvenida. Casi palpable físicamente, recibí el mensaje. Lamentamos profundamente lo de Tomas, eres bienvenida a esta escuela de vida donde somos todos maestros y alumnos.

La vida comenzó a pasar lentamente, otras rápidamente, pero todos los miércoles a partir de las 19 hs mi cita con Renacer y con Tomas la cumplía al pie de la letra. Con trabajo y constancia mi visión se aclaraba, percibía que las reuniones me servían mas de lo que reconocía luego de la reunión mi reflexión duraba toda una semana, escribía, leía, trabajaba con ganas de trascender este hecho instalado en mi vida. Ya en las primeras reuniones anote

“Reglas básicas de trascendencia” surgidas de los papas presentes.
Todos sentimos que nuestros hijos eran nuestros espejos mejorados con Virtudes propia.
No tenemos que sentirnos victimas.
Lo que paso, les paso a ellos.
Yo que hago con esto de ahora en mas.
Nos vamos a reencontrar con ellos en la espiritualidad.
Es normal sentirnos vacíos y solos.
Si todo estuviera bien y en orden no necesitaríamos mas al grupo .
Esto que esta pasando en nosotros no lo podemos asimilar solos Necesitamos amor y afecto.
No me gusta que me interroguen.
Hablo cuando quiero y puedo.
No negociar nuestro bienestar sea cual fuere.
No juzgar los tiempos ni el dolor de nadie.
No imponer a los demás lo que me hace bien a mí, Volver a realizar las cosas que me gustan.
No enojarnos ni sentirnos tristes cuando ya no lloran a nuestros hijos.
Aceptar la realidad y cambiar lo que se pueda.

Con todas estas premisas era cada vez más consciente de que el hecho irreversible de la partida de Tomas era una bisagra en mi vida y solo me que daba evolucionar como lo estaba haciendo el grupo, lógicamente con crisis de por medio, hubo cambios necesarios.
La revolución cultural comenzó en la revalorización del vocabulario, de las actitudes que nos develan del compromiso a la vida y del amor incondicional a nuestros hijos al hacerlo extensivo a otros semejantes

En estos casi cuatro años, esto es lo que aprendí con y en el grupo y hoy lo quería compartir con todos ustedes

Para finalizar y que reflexionen ustedes les deja Darian hermano de Yona

El mundo esta lleno de magia
El invierno se convierte en primavera
Lo pequeño se vuelve grande
Una cosa siempre se convierte en otra

MI INGRESO A RENACER


Por Estercita – Mamá de Favio – XVI Aniversario de Renacer en Las Diagonales

En el peor momento de mi vida, cuando todo era desolación, cuando me sentí entrar en otra dimensión, cuando no tenía un lugar, alguien que me consolara de tanto dolor por la partida de mi hijo querido, llegue a este lugar; Donde me recibieron con los brazos abiertos, donde sin decir muchas palabras me comprendieron, recuerdo que alguien tomo mi mano fue la sensación que ese gesto significaba… estamos aquí, a tu lado, acompañándote.
Se que llore libremente y jamás podré olvidar el abrazo que me dieron, sentí el calor del corazón de cada papá del grupo.
Amorosamente aliviaron tanto dolor.
No recuerdo las palabras que me dijeron, pero sé que eran las que en ese momento necesitaba.
El camino por recorrer no era fácil, pero a partir de ese día sentí que no lo haría sola.
Hoy casi tres años de la partida de Favio, puedo decirle a mis pares….!Gracias! Por acompañarme amorosamente a dar mis primeros pasos en este camino hacia la vida, mi nueva vida.
No es fácil, claro que no es fácil, uno esta tan herido que cae, da dos pasos y cae, nos levantamos, damos tres pasos y caemos nuevamente, hasta que aprendemos a mantenernos dignamente en pie y seguimos.
¡Gracias! Por enseñarme a perdonarme, porque he sentido culpa por no saber proteger a mi hijo, por no salvarlo de su destino, pero me han enseñado que uno no puede controlar todo, y es tan cierto.
He pasado por el llanto incontrolado, sentí rabia, enojo, impotencia, he buscado culpables, como todo papa ante semejante hecho.
Pero en Renacer me han dado las herramientas necesarias para trabajar cada uno de estos sentimientos y hoy puedo decirles que comprendo tantas cosas de esta vida.
No es tan complicada si aprendemos a verla con los ojos del corazón.
Extraño por momentos la presencia de mi hijo pero inmediatamente siento una sensación que me invade el pecho y es el amor que siento por él; su espíritu vive en mi.
Sigo dando pasos por este camino, no sé si tiene fin, pero sigo aprendiendo.

¡Gracias a mi grupo querido!

¡Gracias Renacer!