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PARA AQUELLOS PADRES RECIENTES QUE SE ACERCAN A RENACER


Para aquellos padres recientes que se acercan a un grupo RENACER.

RENACER Padres que enfrentan la muerte de hijos, fue iniciado en Río IV (Córdoba) por Alicia Schneider y Gustavo Berti, el 5 de diciembre de 1988, después de la muerte de su hijo Nicolás.

Es un mensaje de superación, de trascendencia, de profunda transformación interior, para que la vida siga teniendo sentido, para ser dignos de nuestros sufrimientos, nos abre las puertas a la dimensión espiritual, y por sobre todo es un mensaje de libertad, solidaridad, servicio y AMOR, todo ese amor que tenemos para darle a la vida.
La respuesta está siempre delante de nosotros en todo lo que nos falta hacer.
Pero también es un movimiento cultural, de revolución y renovación cultural, y cultura es todo aquello que puede cambiar las cosas, modificarlas, hacerlas diferentes a lo que son y qué mejor herramienta e instrumento como el LIBRO como aporte invalorable para ello.
Les damos la bienvenida con todo nuestro cariño.
Y que también este encuentro sea la despedida: de la tristeza, las penas, las emociones y sentimientos negativos que tanto nos dañan después de la partida de nuestros amados hijos.
A veces las palabras no alcanzan para ser fieles a los conceptos, o aún los hechos que podrían ocurrir en nuestras vidas, solo debemos interpretar los mensajes correctamente.
En el sentido en que se los dijo y se los hizo. Y esto puede hacer un mundo de diferencia en la vida de cada uno de nosotros
Cuando decimos: “dejarlos ir” (a nuestros hijos), “darles permiso”, NO significa “alejarlos de nosotros”, por el contrario, nos posibilita re-encontrarnos en el más puro amor, aquél que no necesita de la presencia física de esa persona tan querida para seguir amándola, y, al vibrar en la misma sintonía que ellos, solo luz y amor, los sentiremos más cerca que nunca.
Rescatamos su recuerdo, su imagen, su vida toda, su presente, de las sombras del dolor para elevarlos a la plena luz del amor. Lograr pensar en esos hijos sin dolor sino con amor y una dulce, amorosa nostalgia…vale la pena intentarlo.
Una advertencia: no hay varita mágica, todo esto depende de nuestro esfuerzo y de pensar en ellos y no en nosotros. ¿Qué los haría feliz? He ahí la respuesta, he ahí el desafío que nos proponen.