¿Qué es, pues, perder un hijo?


Fragmento del “Capítulo 2 – El comienzo de la Vida” del libro “La muerte y los niños” , de Elisabeth Kübler Ross.

¿Qué es, pues, perder un hijo? ¿Quién ayuda a lo largo de esta prueba? ¿Cómo podríamos ser menos indiferentes a lo que reclaman aquellos que se ven afrontando semejante sufrimiento: uno de los mayores que existen? ¿Cómo pueden los padres que pierden un hijo recobrar algún día la existencia normal y feliz?
La vida fue concebida para ser simple y hermosa, en los retos que la vida nos presenta siempre habrá lo que yo llamo tormentas, grandes y pequeñas. Pero sabemos por experiencia que las tormentas pasan, que después de la lluvia vuelve a salir el sol y que aun el más frío invierno dará paso a la primavera.
Pero esos argumentos no convencen a los padres que han perdido un hijo, o que tienen un niño con una discapacidad severa o una enfermedad terminal. Las expresiones supuestamente cordiales —como «Era la voluntad de Dios» o «Por lo menos lo tuvisteis un tiempo»— no sólo son de mal gusto, sino que suelen disgustar a los desconsolados padres.
Nadie puede proteger a un ser querido de las penas de la vida ni ahorrarle el dolor. Nadie puede consolar ni cambiar la amarga realidad de un padre o una madre que han perdido un hijo. Pero podemos brindarles nuestro apoyo, estando a su lado cuando necesiten hablar o llorar, cuando tengan que tomar decisiones difíciles o complejas. Y podemos ayudarlos a prevenir las secuelas de tan dolorosas pérdidas con una actitud más sensible y una mayor predisposición a escucharlos antes de que ocurra la muerte, si eso es posible.

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Herramientas


Por Juan Francolino, Papá de Luciana, Grupo Avellaneda

            Las herramientas o recursos no son universales. En caso de no tener un martillo a mano se podrá clavar un clavo con una pinza o con una piedra, pero estás no son las mejores herramientas ni las adecuadas.

            Muchas veces utilizamos el recurso del “abrazo” para expresar aprecio y contención. Pero este recurso en algunos casos puede ser peligroso. En personas que han sido abusadas sexualmente, el abrazo fue parte de la violación.

            En otras ocasiones la gente que practica una religión utiliza herramientas en su templo y en su intimidad como citas bíblicas, oraciones o alabanzas a Dios y las cuales le resultan muy útiles, si las sacamos de ese ámbito pueden traer conflictos.

            Los  Grupos Renacer son abiertos para todas las madres y padres que tienen un hijo fallecido sin importar si profesan alguna religión o no. Luego de la muerte de un hijo, muchas veces, el sistema de creencias (o no creencias) queda cuestionado.

            Por lo tanto al traer temas religiosos al ámbito de los Grupos Renacer puede dar lugar a malos entendidos, polémicas y confundir el verdadero objetivo de los mismos que es trascender el dolor, ayudarnos mutuamente para resolver la crisis existencial en la que caemos y poder darle sentido a nuestra vida.
 

Quienes somos.


Material de lectura entregado en el Encuentro “14º Aniversario Renacer Tandil” 

      RENACER (grupo de ayuda mutua para padres que han perdido hijos) nació en Río Cuarto, Córdoba en diciembre de 1988 por iniciativa de Gustavo y Alicia Berti, un matrimonio de médicos que,  al no encontrar salida a su dolor por la partida de su hijo Nicolás, buscan en otros padres con la misma situación, darle sentido a sus vidas a través del amor puesto en el servicio. Así fueron formándose filiales en otras ciudades, provincias y países.

     Aquí, en Tandil se fundó por iniciativa de María Hortensia Villegas, mamá de Pedro y Susana Serra, mamá de Sebastián. Estas mamás se encontraron, intercambiaron  experiencias e ideas y en menos de un mes, el 19 de febrero de 1994, Renacer como filial  nació en Tandil con una reunión de 22 padres convocados a través de los medios de comunicación.

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Pequeña historia de amor.


Por Ricardo Mario González, papá de Mariela Soledad, Grupo Balvanera.

 Hola soy Ricardo, del Grupo de Balvanera y quiero contarles una pequeña historia de amor. El 7 de marzo de 1980, en la Maternidad Ramón Sardá de la Ciudad de Buenos Aires, nacía mi adorada hija, Mariela Soledad González. Después de una noche tormentosa de aquellas que meten miedo, truenos, lluvia a cuatro manos, relámpagos y refucilos, el más hermoso de los días se habría paso, a las 11 horas abrió sus ojitos al mundo, una dulce bebita que colmaría a toda la familia de felicidad y buenos augurios. Que va a ser abogada, decían algunos, periodistas como el papá decían otros y cuando me preguntaron a mí, lo único que se me ocurrió decir; lo único que quiero es que sea una buena persona.

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Los 10 artículós mas leídos en los últimos 30 días.


Título

Vistas

Carta a los padres que han perdido un hijo 258
Mensajes 198
Carta de una hija a todos los padres presentes 177
Ejemplos 168
Como se aprende a vivir sin un hijo 111
Como puedes ayudar cuando ha muerto el hijo de un amigo 101
CONCEPTOS BÁSICOS DE LOGOTERAPIA 96
Renacer realizó un encuentro internacional 91
Cómo ayudarnos y ayudar a otros a recuperarse de la pérdida de un ser querido 86
Sobre la muerte y los moribundos 85

Grupos de Ayuda Mutua de Padres que enfrentan la muerte de Hijos

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