Posteado por: gruporenacer | Sábado 12 abril 2014

Cuando un hijo muere: Logoterapia y ayuda mutua


Por Alicia Schneider y Gustavo Berti

Publicado en la “Revista Mexicana de Logoterapia”, verano del año 2003

INTRODUCCION

” Hay eventos de tan sobrecogedora magnitud que uno no debe recordarlos todo el tiempo, pero tampoco debe olvidarlos”

Rabino Israel Spire

Nuestra experiencia de 14 años con la tarea de ayuda mutua en los grupos Renacer, para padres que han perdido hijos, nos permite afirmar que la Logoterapia, modelo filosófico-antropológico creado por Viktor Frankl y que presenta la característica particular de ser aplicable tanto como modelo terapéutico (psicoterapia), como para el hombre no enfermo que busca respuesta a los grandes interrogantes existenciales, puede convertirse en el fundamento o sustento filosófico-antropológico para cualquier grupo de ayuda mutua. Estos grupos, vistos desde la perspectiva de una comunidad de seres sufrientes pueden ser considerados como “gritos no escuchados que claman por sentido”( unheard cry for meaning), y para ellos éste modelo centrado propiamente en la búsqueda de sentido y que ve al hombre como un ser consciente(libre) y responsable, viviendo en la tensión entre el ser y el deber ser, puede ser aplicable, independientemente de las causas que originen la necesidad de la ayuda mutua.

El propio Frankl, saliendo de su hora más oscura, escribiendo en soledad, casi en forma de oración, en esa maravillosa obra que es ” El Hombre en busca de Sentido”, nos dice que “Es difícil intentar una aproximación metódica del tema, ya que la psicología exige un cierto distanciamiento científico. ¿Pero es que el hombre que hace sus observaciones mientras está prisionero puede tener el distanciamiento necesario? Sólo los que son ajenos al caso pueden garantizarlo, pero es mucha su lejanía para que lo que puedan decir sea realmente válido. Únicamente el que ha estado dentro sabe lo que pasó, aunque sus juicios tal vez no sean del todo objetivos y sus estimaciones sean quizás desproporcionadas al faltarle ese distanciamiento…”(1) A su manera Frankl nos dice que en situaciones de verdaderas crisis existenciales sólo podemos recostarnos, en busca de ayuda, en otros seres que han sufrido idénticas experiencias, en otras palabras en la ayuda mutua, que queda de esta manera convalidada desde hora muy temprana, no sólo en la teoría frankliana sino en la experiencia personal del creador de la Logoterapia.

En su libro “Psicoanálisis y Existencialismo” nos dice Frankl: “… la Logoterapia guarda relación, por lo común, con hombres que sufren espiritualmente, pero que no deben ser considerados como enfermos en sentido clínico”(2). Sumando estas conclusiones podemos, entonces afirmar que, frente a crisis existenciales que son fuente de sufrimiento sin constituir una enfermedad, la verdadera salida existencial para el ser sufriente yace en la ayuda mutua, para la que, el fundamento filosófico-antropológico adecuado es la Logoterapia y más específicamente el análisis existencial.

Deseamos hoy, en esta tónica, presentar la experiencia de Renacer como un exponente de la ayuda mutua sustentado en la Logoterapia y dejar abierta la posibilidad de extrapolar esta experiencia a todo grupo de ayuda mutua, independientemente de su causa. Es necesario ahora detenernos, muy brevemente, en la definición de la ayuda mutua como: “Un encuentro existencial de seres sufrientes que confluyen en un objetivo común, trascender el sufrimiento” para ver cómo comienza a plasmarse un concepto distinto de otros grupos denominados de autoayuda. Concepto que yace implícito en la definición de encuentro visto como una relación con un semejante, con un “otro”, en la que se reconoce a éste como ser humano, relación en cuyo marco ambos integrantes del par “Yo-Tu” se reconocen en toda su humanidad y, si también se reconocen en su singularidad y unicidad, el encuentro se convierte en relación de amor(Frankl).

En este proceso trataremos también de mostrar cómo los principios de la Logoterapia pueden ser aplicados exitosamente por el hombre común sin conocimiento previo en la materia, confirmando que la voluntad de sentido es innata al hombre y que si bien puede estar habitualmente encubierta por la voluntad de placer o poder, siempre aflora en las grandes crisis existenciales. Pero aquí hay algo que es necesario aclarar: el modelo frankliano nos facilita el lenguaje y los conceptos para definir y transmitir lo que ya experimentamos, lo que percibimos en nuestro propio despertar a una nueva manera de vivir, lo que sentimos en esa nueva dimensión de nuestro ser al luchar con dignidad, al ser capaces de enfrentarnos y oponernos a esa parte nuestra que quiere morir con nuestros hijos. Para describir este proceso de transformación interior a otros padres que están por comenzar este trágico y a la vez maravilloso camino, para esto nos sirve la Logoterapia. El mismo Frankl ha dicho en sus obras que la Logoterapia no es sino el lenguaje del hombre común y corriente que lucha por encontrar sentido a los interrogantes de la vida, traducido al lenguaje de la ciencia. Nuestra introducción a Frankl vino un año después que habíamos comenzado a trabajar con los grupos, y desde el punto de vista de la Logoterapia es importante destacarlo puesto que valida, vivencialmente, la aserción antes mencionada de Viktor Frankl.

Leer Más…

Posteado por: gruporenacer | Viernes 11 abril 2014

Yo soy vos


Aporte de Daniel Maratta ( Grupo Renacer San Juan)

Amigos divinos, en un punto interno intuimos que el amor es la ley fundamental del universo, buscamos el amor, en forma mundana o en forma profunda, según el grado de evolución.
Al principio caemos en la ignorancia de los sentidos, creyendo que eso que vemos afuera, es algo separado y diferente de nosotros, y enseguida empezamos en esa pequeña amnesia a negociar nuestros días, viendo con cual de esas formas hacer tal o cual cosa, a cual creemos amar, a cual creemos detestar, con cual queremos tal actitud o tal otra.
Opinamos, juzgamos, creemos que nuestra mente que se nos ha hecho real, sabe lo que piensa y sobre quien lo piensa, y así en ese juego adormecido, se nos va la vida, vida tras vida, seguimos prisioneros de la irrealidad, sufriendo además la irrealidad mental de las otras partes de nosotros mismos, que también han caído prisioneras de algunas reglas del juego, y no logran recordar eso, que es solo un juego, para ir superando las etapas de lo que no somos y después entrar de pleno en el deleite de volver a recordar lo que somos, lo que siempre fuimos, lo que no podemos no ser, lo que es nuestra única realidad, y naturaleza: el alma divina, el alma universal, la energía universal, el amor.
Somos amor, nada mas ni nada menos que eso, amor, y las otras formas allí aparentes, son también nosotros mismos, creaciones que hemos hecho , para que cuando cumpliésemos el ciclo del recuerdo, nos disfrutáramos cada vez mas, cuidáramos cada vez mas, nos abrazáramos y mimáramos cada vez mas, y tratáramos con toda la amabilidad, la dulzura, el respeto, la alegría, de que somos capaces.
Sólo se trata de amarnos a nosotros mismos cada vez más y mejor , en las distintas formas de nosotros mismos.
Somos lo mismo, nos amamos en el cuerpo de cada uno de nuestros seres amados.
Uno crea y es creado por el otro, somos lo mismo, con formas diferentes y con los nombres que la mente pone. No es maravilloso que nos podemos amar tanto con tantos al mismo tiempo, en distintos roles de la misma energía de la cual todos somos creados!
Una vez Sai Baba me dijo: Yo veo a Sai Baba en cada cuerpo y en cada forma que veo, en este momento me veo a mi mismo en TU propio cuerpo, por eso me disfruto y me amo aún más en cada hermano de la creación.
Todo cierra en forma tan clara, el otro no sólo es un maestro, puede ser una fuente inagotable de amor, y de aprendizaje de la unidad en la diversidad.
Estamos despertando al estado que es nuestra verdad, ese amor que sana, ayuda, eleva, redime, completa, purifica, es u tesoro amar así, y expresarlo, sentirlo, compartirlo.
Ayudémonos uno al otro a recordar cuando nos estamos olvidando, y la mente parece dominarnos, estemos ahí, con amor, uno para el otro, nos lo recordamos con dulzura, con humor, con alegría.
Nos importa tanto el otro, porque simplemente el otro somos nosotros, no hay más diferencia cuando se sabe, y ahora lo sabemos, algunos tardamos más tiempo en comprender esto, y otros tienen la bendición de saberlo antes, que buena decisión haber venido al planeta , aparentemente separados, para volver a unirnos de este modo, en el amor que somos.
Miren el planeta, la gente no se ama, no lo sabe, no puede, cuando cree que se ama lo hace desde la mente, desde el ego, y son amores efímeros, con su consiguiente dosis de auto-destrucción, porque cuando uno daña al otro, eso sólo vuelve sobre uno mismo, porque somos ese otro, el otro es nosotros..
No seamos nunca más parte de ese juego amnésico del planeta que sigue sin comprender la verdad, viviendo distintos estadios de mentira y sufrimiento.
Cada vez que venga un pequeño sufrimiento a nuestras vidas es sólo la falta del amor que somos, si nos ponemos a amar enseguida, se va el sufrimiento y entra la dicha, la dicha mayor que todo lo que el mundo en su irrealidad promete.

La dicha del ser, y del amor no se compara nada, todo es pálido ante ella, todo es un mero reflejo de la plenitud que ya hay en nosotros como nuestro derecho y esencia natural.
El mundo es una proyección de la mente, entonces nuestros mundos son tan feos o tan bellos como nuestra mente.
Amigos del alma, manejen sus mentes con el discernimiento más claro, y cuando aun el discernimiento parezca esfumarse un rato, amen, amen, amen, que ya con eso, lo demás es puro cuento.
Todas las personas de nuestra vida son sólo una excusa con nombre y forma para que nos amemos en cada una de las formas de lo que somos, y con nuestra inteligencia superior al menos acá en el planeta, decidimos durante un rato jugar el juego de la separación, la maravilla, es que ya recordamos como unirnos, y podemos hacerlo en este preciso instante.
Las palabras son mínimas al lado del amor que se siente.
Gracias por existir
Claudio María Domínguez

Posteado por: gruporenacer | Miércoles 9 abril 2014

Lo que Renacer “ES” y “NO ES”


Juan Francolino, Papá de Luciana, Grupo Renacer.

 

Pasamos mucho tiempo explicando lo que Renacer “NO ES” porque lo que “ES” es muy simple.

Renacer no es discriminación, Renacer no es exclusión, Renacer no es personalismo, Renacer no es propiedad, Renacer no es sectario, Renacer no es imposiciones, Renacer no es una estructura, Renacer no es una ONG, Renacer no es un grupo de duelo.

Cuando encontramos alguna de las cuestiones mencionadas no es Renacer, ya que, Renacer es amor.

Y el amor abarca conceptos como el respeto, la libertad y la responsabilidad, ya que cada uno puede elegir cual es la actitud que asume ante cada situación. La libertad esta acompañada por el respeto a las decisiones de los demás y la responsabilidad de hacerse cargo de las propias.

En la práctica Renacer es un grupo de vivencias, en las reuniones se expresan conceptos extraídos de ellas que se comparten y cada persona tomará aquellos que le sirvan, como si fueran herramientas, para construir su propio camino.

Se deben dejar de lado los resentimientos, rencores, egoísmos y vanidades para ocuparse de los padres nuevos que llegan destrozados a los grupos y que son tan generosos que permiten que los ayuden y de esa manera ayudan a los demás.

Posteado por: gruporenacer | Sábado 5 abril 2014

La tarea de los padres en las reuniones


Originalmente publicado en Grupo Renacer:

JORNADAS DE CAPACITACION RIO CUARTO 21 y 22 de Mayo de 1994

Son múltiples las tareas que los padres integrantes de los grupos pueden realizar: traer el café, llamar a los miembros por teléfono cuando se los extraña en una reunión, contestar correspondencia, visitar padres que lo necesiten, tener fotocopias listas con el material necesario para cada reunión etc., entre tantas otras. Cada una de ellas es importante y necesaria para el funcionamiento fluido de un grupo; por lo tanto es una responsabilidad que cada uno de estos padres asume para con el grupo y para con ellos mismos. Hemos comprobado una y otra vez la importancia que este tipo de compromiso tiene en la recuperación de los padres miembros. A mayor compromiso con el otro, mayor y más rápida trascendencia de lo propio.

El trabajo de coordinar una reunión es una de las tareas abiertas para los miembros de…

Ver original 1.060 palabras más


En canal 10 de Montevideo, Programa: “Con mucho gusto”

Abril de 2006, en el marco del “ENCUENTRO NACIONAL  DE  LOS  GRUPOS  RENACER  DE  URUGUAY” realizado el 31 de mayo y 1º de abril del año 2006.

 

Conductores: Ana Nahum y Jorge Gatti

 

 

Ana: Están con nosotros el Dr. Gustavo Berti y Alicia Schneider. ¿Por qué? Porque ellos son los fundadores en la República Argentina de los grupos Renacer para padres que han perdido hijos.

Han concurrido al Uruguay para asistir al Encuentro Nacional de Grupos Renacer de Uruguay a realizarse mañana 1º de abril en la ciudad de San José y dar en el día de hoy una charla en la sede del grupo Renacer Congreso de Montevideo.

 

Alicia y Gustavo: Muchas gracias.

 

Ana: ¿Por qué decidieron hacer esta charla hoy y el encuentro de mañana?

 

Alicia: Es una iniciativa de los papás de Renacer Congreso, que se juntaron y unieron esfuerzos con los papás de Renacer San José y decidieron hacer un programa nacional y reunir a papás de todo el Uruguay, que han pasado por la experiencia de la pérdida de un hijo y también familiares, siendo la charla de la fecha una charla abierta para toda la comunidad, porque nosotros somos conscientes de que esto pasa y le puede pasar a cualquiera, pues la pérdida de hijos ocurre, desgraciadamente, a diario, a diversas edades y de las más diversas formas.

Nosotros estamos abiertos a la vida, trabajando por la vida y estamos tratando de recuperar a los grupos familiares en su totalidad, para no perder de vista que la vida sigue a pesar de la partida de ese ser tan amado. La vida cambia y cambia para siempre, pero ese cambio debe ser para bien, para dar amor, para abrirse a los que sufren.

Jorge: Para conocerlos mejor ¿Cuál fue esa experiencia en la vida de ustedes?

 

Gustavo: Esta es la experiencia más difícil por la que una persona puede pasar. Nosotros nos vimos enfrentados a la disyuntiva de morirnos afectivamente por la partida de Nicolás o seguir viviendo y encontrarle un sentido a esa tragedia.

Nos quedaba una hija, Luciana que vive actualmente en Buenos Aires, tampoco queríamos que ella viera su vida destruida por esta tragedia.

Teníamos que encontrar una razón para seguir viviendo, una razón importante y valedera que tuviese el mismo valor que había tenido y seguirá teniendo Nicolás para nosotros y hallamos la razón en lo que hoy llamamos ayuda mutua.

Nosotros nos dimos cuenta que no es una cuestión de conocer sobre la muerte de un hijo, sino que es una cuestión vivencial, es una experiencia intransferible y solamente podemos ayudarnos entre aquellos que hemos compartido esta experiencia, es decir, con otras personas que hayan pasado por la misma vivencia.

Es decir, si todo mi dolor sirve para que otra persona, en el futuro, sufra menos, entonces mi tragedia habrá tenido sentido.

 

Jorge: Renacer tuvo su origen en la República Argentina y se fue extendiendo ¿cómo fue esa experiencia?

Gustavo: Efectivamente Renacer nació en la ciudad de Río Cuarto, sin otra pretensión que ayudar y ayudarnos, pero evidentemente era una necesidad de la vida, pues poco a poco se fueron a acercando padres de otras localidades y recibimos invitaciones para llevar el mensaje a otras colectividades y en el año 1993 fuimos invitados al programa de Mirtha Legrand en Buenos Aires, lo que motivó llamados de auxilio o colaboración de prácticamente todo el país y también llega a Montevideo, en el año 1994 de la mano de 4 papás que viajan a Río Cuarto a un seminario y vuelven trayendo el mensaje para aquí.

 

Alicia: A esos padres bien vale la pena mencionarlos, porque ellos hicieron toda esa travesía, nos llamaron por teléfono para preguntar ¿dónde está Río Cuarto? ¿cómo se llega a allí?; claro, Río Cuarto no es una ciudad conocida, es un lugar pequeño; esos padres fueron Nora Manzanar, Amelia Viera con quienes nos vamos a encontrar luego más tarde o mañana en San José y el matrimonio formado entonces por Doris y Álvaro Etchenique, Alvaro quien nos ha dejado, pues se ha reunido con su hijo Diego.

Nos gustaría recalcar a todos aquellos padres que nos están viendo que la pérdida de un hijo es la crisis existencial más severa por la que un ser humano puede pasar y que esto pasa, que no les pasa solamente a otros, nos puede pasar a nosotros.

Sin embargo dentro nuestro, hay recursos interiores tan fuertes, tan increíbles, que se descubren, justamente, frente a crisis como ésta y nos damos cuenta que se puede.

Hay cosas hermosas que uno descubre a partir de esto que nos pasó.

Ojalá que todos escuchen y sepan que esto es positivo y por amor a los hijos.

 

Ana: Muchas gracias a ustedes y a quienes los acompañaron, que están detrás de cámaras, por haber venido y darle la oportunidad a mucha gente que nos está viendo y tiene la oportunidad de salir adelante.

Muchísimas Gracias.

Alicia y Gustavo: Gracias a ustedes.

 

Posteado por: gruporenacer | Jueves 3 abril 2014

Abrazar es el mejor consuelo (Republicación)


Publicado en el diario La Gazeta de Tucumán el 7 de mayo de 2009.

 

GRUPO RENACER

Abrazar es el mejor consuelo

Ante la muerte de un hijo no hay palabras de consuelo que valgan. Incluso, algunas frases hechas, que se suelen decir para llenar ese vacío pueden ser ofensivas para la persona que sufre. “El no era de esta vida”,“Es mejor que se haya ido porque no sabemos cómo iba a quedar” y “Dios se lleva a las personas buenas” son algunos de los seudoconsuelos que pueden caer muy mal en alguien acaba de perder  un hijo. “Uno quisiera decirles: ‘y si es así como decís ¿por qué Dios no se llevó a tu hijo?’ En esos momentos preferimos un abrazo fuerte y nada más”, reconoce Charito Viruel.
“Mucha gente no sabe cómo actuar y por eso dejan de invitarte a las reuniones entre amigos y hasta se cruzan de calle para no saludarte. Por eso somos nosotros los que tenemos que buscar reinsertarnos. Lo que esperamos de los amigos no es que nos presten un hombro para seguir llorando, sino simplemente que nos sigan invitando a tomar ese café como siempre lo hacían”, dicen Cristián García y José Chalfón.

Etapas del duelo

Negación de la realidad. La primera reacción ante la muerte es la incredulidad. Uno piensa que todo es una pesadilla y que en algún momento se va a despertar.

Negociación con Dios. Después viene una etapa de desesperación, en la que uno le promete a Dios cualquier cosa, hasta que le va a levantar un templo, si hace volver al hijo a la vida.

Negatividad. Siente que la vida ha sido injusta con él. A veces envidia a los que tienen hijos vivos o los critica.

Idealización. Los padres tienden a pensar que no habrá nadie como el hijo que partió, pero esto pone tristes a los hijos que quedan.

La luz al final del túnel. Cuando se acepta la realidad como irreversible, se puede dejar de mirar sólo la parte trágica de la vida y comenzar a recordar al hijo en toda su dimensión humana.

Posteado por: gruporenacer | Martes 1 abril 2014

Desde el dolor le dieron un nuevo significado a su vida (Republicación)


Publicado en el diario La Gaceta de Tucumán el día 7 de mayo de 2009.

GRUPO RENACER

Desde el dolor le dieron un nuevo significado a su vida

“Un hijo que se va puede ser un maestro que ilumine para continuar nuestro camino”.

EN LA GACETA. José Chalfón, Cristián García y Charito Viruel lograron recuperar el optimismo y la esperanza. LA GACETA / JOSE NUNO

 

Encuentro internacional

Para celebrar el 16º aniversario del grupo Renacer Tucumán, se realizará un encuentro internacional a partir del sábado a las 10, en el local de la ex Quinta Agronómica de la UNT. Allí, distintas delegaciones del país y del extranjero trabajarán en talleres, a partir de las 15. El acto de clausura tendrá lugar en la plaza Independencia, el domingo a partir de las 10.

“La muerte de un hijo es lo más parecido a la muerte de uno mismo. Con él se van los sueños; la ilusión de ver a los nietos y los proyectos que uno tenía para él. Una se queda partida por la mitad. Pero ¿qué pasa con los otros hijos? A ellos no les sirve una media mamá. Recuerdo que cuando partieron mis dos hijos comencé a llenar la casa de fotos. Y mi hija más chica me hizo notar que no había ni una sola foto de ella. Entonces comprendí que debía resignificar mi dolor y darle un sentido positivo”, relata, sin lágrimas y con una sonrisa serena, Charito Viruel, o como a ella le gusta que le digan, simplemente la mamá de Constanza y Bernardo.
“Cuando uno acepta que la muerte de un hijo nos ha marcado para toda la vida, está en nosotros saber qué hacer con ese dolor. Creemos que hay que encontrarle un nuevo sentido a la vida, para que ese hijo que murió no sea el verdugo de nuestra situación, sino un maestro, que nos ilumine el camino para abrirnos a la vida de otra forma”. El que habla ahora es Cristián García, papá de Silvio. “Es inútil preguntarse ¿por qué me sucedió esto a mí? Porque la respuesta sería ¿y por qué no a mí? Mi interrogante debe ser ‘para qué’, cuál es el sentido de este sufrimiento. Y a partir de allí vendrá el cómo lograrlo”, explica José Chalfón, papá de Camila.
Charito, Cristián y José integran el grupo Renacer, de ayuda mutua, formado por padres que comparten la experiencia de haber perdido a un hijo. “Nuestro propósito es enfrentar el dolor y aprender de él, encontrándole un sentido, para trascenderlo y así poder resignificar nuestra vida y seguir adelante”, explican.
Aclaran que el grupo no tiene basamento político ni religioso y que el único requisito para acceder es el deseo de recibir y dar ayuda. La participación es gratuita y no cuenta con aportes de ninguna especie. Su estructura es plana, no tiene autoridades. Se basa en el intercambio de testimonios de vida y reflexiones de los que cada uno extrae las enseñanzas que más les sirven. El clima que se vive es de optimismo, con el fin de abandonar el sentido trágico de la vida, sin olvidarse de sus hijos. Los que integran el grupo ayudan a los recién llegados y todos aprenden de los demás en las reuniones que se hacen el segundo y el cuarto lunes de cada mes, en el colegio Suizo, Mendoza 149, a las 20.30.

En canal 12 de Montevideo, Programa: “Bien Despiertos”, Abril de 2006, en el marco del “ENCUENTRO NACIONAL  DE  LOS  GRUPOS  RENACER  DE  URUGUAY” realizado el 31 de mayo y 1º de abril del año 2006.

 

 

Conductora: María García

 

María: Lo lógico  que ocurra en la vida, es que  primero se vayan las personas mayores, entonces, cuando le toca a los padres pasar por el momento de perder a un hijo, realmente, es muy duro y no se sabe a quien recurrir.

En el año 1998 esta pareja que hoy está con nosotros perdió a su hijo Nicolás de 18 años en un accidente de tránsito y no solamente se repusieron a ese hecho, sino que a partir de ahí ayudan a muchos padres que viven idéntica situación.

Les damos la bienvenida al Dr. Gustavo Berti y a su esposa Alicia Schneider creadores de “Renacer” este movimiento que está ayudando a tantos padres no solamente en su país, la Argentina, sino también aquí en el Uruguay y muchos otros países de América Latina y más.

Bienvenidos al Uruguay; es un placer tenerlos aquí y me imagino que mucha gente que nos está mirando, puede estar en la situación de haber perdido hijos o conoce a alguien que está pasando por ese momento tan duro en la vida y está buscando y no encuentra una solución.

Gustavo: Evidentemente, es así; tan es así que aún  hoy a los 2.500 años de nuestra cultura

occidental no se ha podido encontrar un  nombre para los padres que pierden hijos. Si uno pierde  a su esposa, todo el mundo dice que es viudo, si pierde a un padre, es huérfano, pero cuando se muere un hijo no tiene nombre.

Eso refleja la dificultad que ha existido, por lo menos en occidente que nosotros conozcamos, para ayudar a las personas que pierden un hijo desde el punto de vista institucional ya sea médico, sociológico o antropológico.

Por eso cuando nosotros perdimos a Nicolás, pensamos que ese hecho podía llevarnos a nuestra destrucción y dijimos no, no queremos que esto suceda y nos dimos cuenta que la única salida estaba en lo que llamamos la ayuda mutua.

Es decir, que si nuestro dolor podía servir para que otra persona sufriera menos, entonces tanto dolor tendría sentido.

María: Sucede lo que se dice: ¿cómo  vas a entenderme, si a ti no te pasó? En un caso así es muy

claro; uno puede imaginar como debe ser, pero hasta que uno no le toca de cerca, es muy difícil asumirlo.

Alicia: Nos gustaría que todos lo padres que han perdido hijos y que nunca se han acercado a Renacer, sepan que ésta es la experiencia dolorosa límite que nos pude tocar vivir y que deben tener en cuenta que una cosa es lo que nos pasó y otra muy diferente es aquello que podemos hacer de esto que  nos pasó.

Siempre va a ser nuestra la responsabilidad de cómo vamos a vivir cada día de nuestra vida. A pesar y aún con el peso del dolor, hay algo mucho más grande que trasciende al dolor, que hace que ese dolor sea imbuido de sentido, de modo que el sufrimiento no sea en vano, no sea estéril, que dé frutos, pues si no da frutos ese hijo se ha ido de nuestra vida en vano.

María: Ustedes le dan fuerza a muchos padres, pero ¿quién les da fuerza a ustedes, veo que la tienen

desde hace muchos años? ¿Cómo surgió esa idea?

Gustavo: Un hijo es demasiado importante para solamente dejarnos destruidos por su partida.

Un papá de nuestro grupo dice que si tú te mueres cuando muere un hijo, ese hijo se transforma en tu verdugo y ese es un mensaje que nosotros nunca quisimos dar. Entonces buscamos cómo podíamos salir, cómo podíamos canalizar todo ese amor que habíamos tenido y todavía tenemos por nuestro hijo y la respuesta está en la ayuda mutua.

Es decir, ayudar a otro papá o a otra mamá que ha pasado por la misma experiencia de vida tan dolorosa y mostrarles que hay un camino más allá del dolor.

María: En el Uruguay desde el año 1994 está Renacer ¿Cómo fue esa etapa?

Gustavo: Renacer en el Uruguay comenzó a partir de una situación muy curiosa, cuando cuatro

papás de Uruguay, que no todos se conocían entre ellos, viajaron a un encuentro que habíamos organizado nosotros en Río Cuarto para padres nuevos.

Ellos son: Nora Manzanar, Amelia Viera y el matrimonio de Álvaro Etchenique y Doris Sosa que habían visto un programa de “Almorzando con Mirtha Legrand” a donde habíamos sido invitados y cada uno, por su cuenta, deciden viajar a Río Cuarto; allí se conocen y deciden traer el mensaje a Uruguay y es así que en diciembre de 1994 comienza Renacer en el Uruguay.

Luego, en mayo de 1995, nosotros visitamos Montevideo y esta noche, un poco para celebrar este tipo de actividades, hay un encuentro con padres en Renacer Congreso y mañana, 1º de abril, hay un encuentro de todos los grupos Renacer de Uruguay en la ciudad de San José donde, además de la reunión con todos los grupos del Uruguay, se va a inaugurar una escultura hecha por un padre, recordatoria de los hijos que es sobretodo un monumento a la vida, porque lo que nosotros hacemos siempre es recalcar que por lo que trabajamos es por la vida.

Trabajamos para que la vida de todas esas personas que han quedado imbuidas en tanto dolor, no se destruyan.

Por eso se llama Renacer, porque uno elige nacer de nuevo, pues luego de la muerte de un hijo, sin duda, que la vida tiene un antes y un después.

Muchos papás eligen morirse afectivamente, si no literalmente, con sus hijos; entonces, en San José se va a hacer una celebración  a la vida, como lo va a ser esta noche en Renacer Congreso y también lo está siendo ahora,  desde el momento que arribamos.

María: Yo estaba pensando ¡Qué momento difícil es contener a una persona cuando le pasa esto!

Con tantos años de experiencia como tienen ustedes en el tema, ¿qué consejo le pueden dar  a la familia que está cercana a la situación como  a los otros hijos,  a los tíos y a  los parientes?

Gustavo: En realidad la muerte de un hijo es una experiencia y, como tal, es intransferible. Uno no

conoce acerca de la muerte de un hijo; uno experimenta la muerte de un hijo. La mejor ayuda está en compartir experiencias con otras personas que han pasado por la misma situación de vida.

En Renacer no nos juntamos para no sufrir, porque el sufrimiento es inevitable, no nos juntamos para llorar, Renacer no es un grupo de llorones, sino que nos juntamos para encontrarle un significado al sufrimiento.

Nos reunimos para encontrar un sentido a lo que nos ha pasado y para encontrar “Un después como”, porque quien encuentra un porqué vivir, siempre encuentra  como hacerlo.

Esta es la tarea de los grupos, los padres comparten experiencias y cada uno va viendo como las otras personas han salido adelante y lo que han hecho para salir adelante.

Es importante recalcarlo, pues muchas personas dicen “¿por qué voy a ir al grupo si no me van a devolver a mi hijo?”

Vamos al grupo para encontrar un significado; pues después de la muerte de un hijo uno nunca más es la misma persona y en ese no ser la misma persona, cada uno tiene que elegir que persona va ser.

María: Muchas veces estas familias están compuestas por más hijos, entonces, cuando los papás no             tenemos las fuerzas para seguir adelante, no solamente se destruye esa persona sino que se destruye toda la familia.

Alicia: Nosotros decimos que ésta es la tarea preventiva de Renacer, porque lo que estamos tratando de hacer es, justamente, que ese grupo familiar no se disgregue, que esa mamá y ese papá no se enferme, literalmente no se enferme, que esos hijos que quedan no queden totalmente descuidados, pues eso ocurre y ocurre muy a menudo.

Finalmente quisiera decirles a todos los papás que pudieran estar mirando este programa que sepan que yo soy una mamá como son muchas mamás; que sepan que se puede, que esa muerte, que la partida de ese ser tan amado no signifique el fin de nuestra vida, que signifique el comienzo de algo maravilloso, un camino luminoso que tiene que  ver con el servicio, tiene que ver con el dar mi mano y en ese dar mi mano al otro que sufre, mi propio dolor va desapareciendo, va disolviéndose.

¿Por qué? Porque lo que estamos tratando de hacer es tratando de convertir nuestro dolor en amor, porque del dolor puede pasar, pero el amor es para siempre.

María: Yo creo que no hay nada más que decir, con la fuerza y la fortaleza y las palabras tan lindas

que compartiste con toda la audiencia de “Bien despiertos”. No tengo más que agradecer.

Muchas Gracias.

Gustavo y Alicia: Los agradecidos somos nosotros.

Posteado por: gruporenacer | Domingo 30 marzo 2014

Charla de José “Cacho” Divizia (Republicación)


José “Cacho” Divizia en la apertura del encuentro por el  XVI Aniversario de Renacer Tucumán.

 

Posteado por: gruporenacer | Sábado 29 marzo 2014

1er. aniversario grupo Renacer Banfield


Hola amigos de Renacer, buenos días esta es una invitación para el dia 27 de Abril en el cual el grupo Renacer Banfield cumple su 1er. aniversario los invitamos a compartir un grato momento a todos los Papas , Hermanos y Mamas de todos los Renaceres que quieran venir y compartir . Se realizara en el club Defensores de Banfield cito en la calle José María Penna 1610 y Rodríguez Peña. 
Horario de la reunión de 13hs hasta las 17hs.
Esto se hará a la canasta : para el almuerzo algo salado y la bebida .
y para la mateada por la tarde algo dulce cada uno con su equipo de mate desde ya muchas gracias y los esperamos con nuestros corazones abiertos    
Desde la estación de Banfield con el colectivo 541 bajarse en Vieytes y José María Penna y caminar hacia la izquierda una cuadra. cualquier pregunta y siempre por la tarde Mimi 4-242-0632 gracias

Older Posts »

Categorías

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 3.709 seguidores

%d personas les gusta esto: