En muchos países, en el mes de mayo se celebra el día de la madre y saludamos a todas las madres en un día sumamente emotivo. (Fechas del día de la madre)
Las fechas, un tema recurrente entre quienes tenemos hijos fallecidos, nos hacen entristecer. Y no es necesariamente es el calendario el que nos recuerda cada una de ellas. Los ciclos anuales nos traen los olores y colores de la primavera, los calores y las vacaciones de verano, el inicio de los ciclos escolares y la caída de las hojas de los árboles en otoño, el frío del invierno. Y cada uno nos traen sus recuerdos de los momentos vividos con nuestros hijos.
Otras fechas como “El día de la madre” tienen una carga publicitaría adicional. Alguno dirá, con buenos motivos, “Es un día comercial”.
Podemos tomar esta fecha como “un día comercial” o como un día de homenaje a los hijos que partierón tempranamente.
Artículos previamentes publicados en el Blog sobre el tema:
Cuando se pierde un hijo, la vida se da vuelta como un guante de goma que uno se saca de la mano, como los guantes finitos de los cirujanos que la única manera de sacárselos es dándolos vuelta, todo lo que estaba afuera queda adentro y todo lo que estaba adentro quedó afuera.
Así comienza a ser la vida para nosotros.
Cuando viene un aniversario, cuando viene un cumpleaños, sobre todo cuando viene el día del padre o de la madre, un lamento frecuente es “no tengo a mi hijo que me haga un regalo”.
Carlos J.Bianchi - El proceso del duelo -Capítulo 46
Ediciones Corregidor, 2003
A esa mamá que añora la presencia de su hijo: amiga.
Cuando la celebración ahonda la ausencia, cuando duelen más los recuerdos, quiero como nunca estar cerca tuyo.
Hablarte quedamente de la inútil rebeldía frente a los hechos que ya fueron.
Sé que añoras un beso y una flor en este día.
Pensando en nuestras queridas madres dolientes en el Día de las Madres
Por Joanne Cacciatore
La ausencia de nuestro querido hijo (a) durante la época de Fiestas puede ser un estrés abrumante para las familias dolientes. ¿Podré sobrevivirlo? ¿Es normal lo que siento? ¿Debo ignorar las festividades este año? Estas son preguntas que me he hecho durante los primeros años que siguieron a la muerte de mi hija. Me gustaría compartir con ustedes algunos puntos generales que me han ayudado a manejar la muerte de mi bebé durante las fiestas.
Cuento leído y debatido en el “Encuentro de lectura” realizado en el Grupo Renacer Avellaneda. Del libro “Los mejores cuentos espirituales de oriente” de Ramiro Calle.
Angustiado, el discípulo acudió a visitar a su mentor espiritual y le preguntó con voz zozobrante:
-¿Cómo puedo liberarme, venerable maestro?
El preceptor contestó:
-Amigo mío, ¿y quién te va a atar sino tu mente?
La mente es la gran atadura. Hay muchas dificultades en el exterior y en la vida cotidiana, pero las peores están en la propia mente. La mente está llena de trabas e impedimentos {ofuscación, avidez, odio, celos, envidia, cólera} que hay que ir superando para completar el proceso de madurez emocional e ir favoreciendo la creación de uno mismo. La mente se debate en una atmósfera enrarecida de oscurecimientos, miedos y tendencias neuróticas que engendran confusión y dolor. El peor enemigo está en la mente. Pero la mente que ata es la mente que libera y la mente enemiga puede convertirse en mente amiga poniendo en práctica la vía del autoconocimiento y del desarrollo de sí.
Paola tiene 12 añitos y esta muy malita a causa de su leucemia, la quimioterapia la tiene muy mal, y lo que le dijo a su papa me dejo muy impresionada, porque como es posible que una niña de 12 años asuma su situación con tanta madures, le dijo: papá no estés triste, ni odies a Dios por lo que me esta pasando, si el me necesita que, así sea; yo lo acepto, pero no quiero que estés triste, ni odios a Dios por esto. (Ver comentario completo).
En el siguiente Video hay referencias al tema mencionado.
Del libro “Los mejores cuentos espirituales de oriente” de Ramiro Calles.
El maestro les había estando diciendo a sus discípulos a lo largo de mucho años:
- Todo en este mundo es ilusorio, todo es insustancial, todo es variable. Si, todo es ilusorio. Mantened el equilibrio de la mente y la ecuanimidad de ánimo.
Así lo habían oído una y otra vez los discípulos y por eso, cuando después de muchos años vieron a su maestro derramando lágrimas por la muerte de su hijo , le dijeron en tono crítico:
- Pero si siempre nos has dicho que todo en este mundo es ilusorio, ¿por qué lloras?
Serenamente, el maestro repuso:
- Mis ojos lloran, sí, porque ¡es tan amarga la ilusión de perder un hijo en este mundo ilusorio!
Este es un cuento de tal profundidad y alcance que sería el eje de todo un volumen, pero tiene la habilidad de decir en muy pocas palabras lo que podría ocupar varios tratados. un sueño cuando lo estamos soñando, tiene su propia realidad y aun siendo un sueño, vivimos intensamente muy intensamente lo que sucede en él. Luego, al despertar, tomamos conciencia de que era un sueño, y recuperamos otra realidad. Los maestros dicen que la vida es maya, ilusión, pero precisamente por ello tiene esa capacidad para hacernos gozar y también hacernos sufrir. Pero en este sueño que llamamos eufemística y paradójicamente vigilia, podemos aplicarnos para ser mas ecuánimes, apoyarnos en correctos propósitos e intenciones puras y desarrollar sabiduría.
Lic. Miguel Espeche, papá de Lautaro, 13 Aniversario de Renacer Buenos Aires, Diciembre 2004
Lic. Miguel Espeche: Que me ayuden los dioses, la verdad que me conmovió tu testimonio, realmente, sinceramente me tocó, yo siempre digo que lo único que valida mi presencia aquí es el hecho de ser papá de Lautaro, mi licenciatura es absolutamente secundaria frente a una situación como ésta. Desconozco, todavía hace siete años que murió Lautaro y no me doy cuenta si me sirvió ser psicólogo para vivir este momento; me parece que no, pero todavía estoy averiguando.
De todas maneras siempre me ponen el licenciado adelante, pero bueno, que va a hacer, me ponen Licenciado Miguel Espeche.
Yo soy papá de Lautaro y desde ahí es que estoy aquí con ustedes como siempre asustado, porque digo, ¡Cuántas situaciones! ¿Cómo aunar en un denominador común tantísimas situaciones diversas, tantísimas familias, tantísimas experiencias, tantísimas formas de la muerte y cuántos tiempos diversos, también?
Ustedes saben que me convocan para hablar un poquito de cómo es el proceso posterior al fallecimiento de un hijo y en realidad ustedes saben que si bien hay algunos elementos en común, realmente son procesos personalísimos, porque no solamente ponen a prueba nuestra relación con la vida, porque pone a prueba nuestra relación con la vida el fallecimiento de un hijo sino también ponen a prueba nuestra relación con nuestros seres queridos, con nuestros cónyuges, pone generalmente pone en un brete importante a los matrimonios por ejemplo, porque es muy distinta la forma que tiene habitualmente el proceso de duelo de un hombre que de una mujer.
Hay duelos que son del orden del hacer, hay duelos que son del orden del sentir, luego después eso rota, es rarísimo, muy complicado.
En mi caso tripliqué mi trabajo en el lapso de un año, y me parece que hice bien; mi mujer se dedicaba más a las lágrimas.