Posteado por: gruporenacer | Jueves 18 septiembre 2014

No todo termina, muchas cosas comienzan cuando se va un hijo.


Charla de Alicia y Gustavo Berti en Renacer Congreso

Abril de 2006, en el marco del “ENCUENTRO NACIONAL  DE  LOS  GRUPOS  RENACER  DE  URUGUAY” realizado el 31 de mayo y 1º de abril del año 2006.


Gustavo: Fíjense ustedes, podemos tener momentos de tristeza.

Cuando Alicia dice dar amor, entra la ayuda mutua, entra Renacer.

Ahora les digo a ustedes que hay más de una manera de ver a Renacer o a cualquiera de los grupos de ayuda mutua que tratan con la muerte de un hijo; ustedes pueden venir a Renacer para que alguien les ponga un brazo en el hombro y les diga “yo sé lo que sentís, yo sentí lo mismo que vos” y eso, al principio, sirve pero no alcanza.

Hay otra manera de ver a Renacer ¿cuál es? primordialmente uno viene a Renacer a dar algo de uno mismo en recuerdo, en memoria de ese hijo que partió.

¿Cuál de las dos prefieren ustedes?

Los padres: La segunda.

Gustavo: Claro, si elegimos la segunda manera nos comprometemos, ya no voy a dar tristeza, llanto, bronca o rabia pues si voy a dar algo en memoria de mi querido hijo, tengo que dar algo hermoso, y lo único que tengo para dar es amor.

Como ustedes ven, todavía podemos sentir y dar amor en nombre de los hijos que no están.

Entonces, no todo termina cuando se va un hijo, más bien, diría que muchas cosas comienzan cuando se va un hijo.

Esa es la tarea; descubrir qué es lo que comienza en la vida después que se va un hijo, qué es lo que comienza que valga la pena, qué es lo que comienza que tenga el mismo valor que ese hijo que se fue, ese es el desafío para todos nosotros.

Posteado por: gruporenacer | Miércoles 17 septiembre 2014

Momentos de tristeza, cuando llorar.


Charla de Alicia y Gustavo Berti en Renacer Congreso

Abril de 2006, en el marco del “ENCUENTRO NACIONAL  DE  LOS  GRUPOS  RENACER  DE  URUGUAY” realizado el 31 de mayo y 1º de abril del año 2006.


Gustavo: Fíjense ustedes, podemos tener momentos de tristeza.

Les voy a dar un ejemplo; yo he perdido un hijo y un día llego a casa y mi hija Luciana está llorando, yo le pregunto ¿por qué lloras? y me dice: porque estoy muy triste, entonces, es correcto que yo me siente a su lado, le ponga el brazo en el hombro y llore con ella.

Al día siguiente, voy a casa y Luciana está con su novio y me dice “vamos a salir” y en el momento que me dice “vamos a salir” yo me largo a llorar.

¿Es correcto eso? No.

Sin embargo, el llanto es por la misma razón, lloro porque perdí un hijo. ¿Por qué una vez el llanto es correcto y la otra vez no?

La primera vez el llanto es correcto, porque sirve para ayudar a una persona y la segunda vez no es correcto porque sirve para molestar a la misma persona.

Entonces, ¿se dan cuenta ustedes cómo se puede llorar o no llorar de acuerdo a las necesidades de otra persona?

¿Se dan cuenta del significado de eso?

Alicia: Pensar en el otro.

Gustavo: Tenemos otros hijos, tenemos que elegir bien cuando llorar, tenemos cónyuge, tenemos que elegir bien cuando llorar, tenemos que elegir para no lastimar a los demás.

Ese es el mensaje que está escrito en el libro del Génesis cuando el Creador saca la costilla del hombre para hacer a la mujer, no es que la mujer sea inferior al hombre, significa que el otro es parte de mi carne, es carne de mi carne, o si ustedes quieren, no hay otro, el otro soy yo mismo; el otro es parte mía.

Entonces tengo que pensar en el otro, tengo que cuidarlo porque me estoy cuidando a mí mismo.

Ese mensaje tiene como 5.000 años y todavía no lo hemos aprendido.

Posteado por: lmcorazanitte | Miércoles 17 septiembre 2014

20º Jornada para Conocernos


Este año la Jornada se llevará a cabo el día 27 de Septiembre de 2014 en la Escuela Nº 26 “French y Berutti” sita en Basavilbaso y Juncal, CABA

PROGRAMA

14,30 hs. Inscripción

15 hs. Inicio Talleres

18 hs. Finalización de los Talleres

De 18 hs. a 19hs. Compartiremos la merienda a la canasta (La organización de la merienda estará a cargo del grupo Renacer Balvanera)

TALLERES

1. Renacer, ayer, hoy y mañana: Busquemos juntos el aprendizaje en Renacer, aceptándonos en la rica diversidad que el grupo nos ofrece. (Renacer Albariños)

2. Dejarlos ir para que estén: Desapegarse no es olvidar. Soltar, cambiar lo físico por lo espiritual. (Renacer Caseros, San Miguel, Castelar)

3. La pareja…seguir juntos después de la pérdida: Al comienzo de este camino la pareja cambia, aparecen o crecen las diferencias, pero el amor hacia nuestros hijos nos identifica y une (Renacer Caseros, San Miguel, Castelar)

4. Hermanos - Taller para mayores de 16 años. (Renacer San Miguel)

5. La tolerancia. La tolerancia es directamente proporcional al amor y respeto que se le tiene al otro. (Renacer Liniers)

6. Pensar un nuevo hijo. Compartiremos las innumerables preguntas e incontables miedos que se presentan cuando surge en nosotros la idea de tener un nuevo hijo después de la pérdida (Renacer Acassuso y Renacer Albariños)

7. La vida continua ¿y cómo seguimos? Porque le dijimos Sí a la Vida, hemos decidido honrarla. (Renacer Monte Grande)

8. Señales: Si somos capaces de escuchar a nuestro corazón, sabremos que nuestros hijos están allí para siempre. Y eso nos abrirá puertas para percibir, su amorosa presencia. El taller nos permitirá compartir las experiencias que hemos tenido, en la búsqueda de un vínculo diferente con ellos. (San Cayetano de Belgrano)

9. Para papás varones. Taller a cargo de Renacer San Cayetano de Belgrano.

¡LOS ESPERAMOS!

Posteado por: gruporenacer | Martes 16 septiembre 2014

Un paso necesario es dar permiso al hijo que inicia un nuevo camino.


Charla de Alicia y Gustavo Berti en Renacer Congreso

Abril de 2006, en el marco del “ENCUENTRO NACIONAL  DE  LOS  GRUPOS  RENACER  DE  URUGUAY” realizado el 31 de mayo y 1º de abril del año 2006.


Una de las primeras cosas que uno tiene que hacer es darle permiso al hijo para que se vaya físicamente de nuestra vida.

Yo estoy seguro que muchos de ustedes no lo han hecho todavía y si ustedes quieren saber si lo han hecho o no, vean si todavía le dicen: “¿por qué te fuiste? ¿por qué me dejaste? ¿por qué me abandonaste?

Si esas preguntas todavía están en su corazón, ustedes todavía no le han dado permiso a ese hijo para que se vaya físicamente.

Yo viví una experiencia que muchos de ustedes la han escuchado; a los tres meses de la partida de Nicolás, una tarde yo iba caminando e iba particularmente triste, por entonces yo caminaba por la calle para poder llorar, cosa que no quería hacer en casa porque nos quedaba una hija y yo quería que en casa tuviéramos una vida lo más normal posible.

No quería que nuestra hija Luciana viera a su padre vencido por la vida, porque ese iba a ser el ejemplo que le iba a quedar a ella de por vida; si ante una crisis severa, su padre se doblegaba y le llegaba a tocar una crisis a ella en adelante, el único ejemplo que tendría sería que un hombre se quiebra por una crisis y eso no lo quería para ella.

Esa tarde yo iba caminando y de pronto digo: “Bueno, Nicolás, hasta aquí llegamos juntos, yo hubiera querido que vos me acompañaras toda mi vida, pero vos has tomado otro camino; yo te doy permiso y mi bendición para esta nueva vida que vas a comenzar” y lo dejé… y a partir de esa noche yo dormí muy bien.

Entonces me di cuenta que es un paso necesario.

Muchos padres todavía retan a sus hijos por haberlos abandonado, no sólo no les dan permiso, sino que están retándolos y encima están culpándolos por todo el dolor que están pasando, lo que es una situación absurda que no conduce a nada.

Entonces este es el primer paso que hay que dar, darse cuenta que la pérdida es real, que es verdadera, que no va a volver y al mismo tiempo darle permiso para esta nueva etapa en su existencia que va a comenzar.

Dar permiso, es para mí, una cosa fundamental.

Alicia: Darles el permiso, sí. Gustavo lo dijo claramente, les damos el permiso para que no estén físicamente con nosotros, igual ellos no están, mejor que se lo demos.

En la medida que nosotros vamos recuperando paz en el corazón, recuperamos a nuestros hijos y los sentimos más cerca nuestro que nunca.

No va a ser, justamente, con lágrimas que vamos a demostrar cuanto los amamos o los extrañamos, es a través del amor que lo demostramos: es a través del amor que damos.

En la antigüedad se le dijo a una mamá que había perdido dos hijos, Séneca le dice a Marcia: “Has puesto las lágrimas en el lugar de tu hijo y el dolor se ha convertido en una manera de ser en el mundo para ti.”

Si has puesto las lágrimas en el lugar de tu hijo, resulta que el vacío que dejan los hijos que se van, lo queremos llenar con algo y no sabemos con qué y lo primero que se nos ocurre es llenarlo con más dolor, con lágrimas, con el llanto desesperado, con depresión o llenándolo con pastillas. Desde ya les digo papás o mamás, si están tomando pastillas por que están tristes, están postergando lo que tarde o temprano han de enfrentar sin pastillas.

Si ustedes ven acá a tantos padres que han podido salir, les aseguro que ustedes también pueden salir, no abandonen la lucha, porque los hijos se lo merecen.

Cuando Gustavo dice que le dio permiso a Nicolás no lo hizo solamente por él también lo hizo por Nicolás.

A ver papás o mamás ¿hay algo más que podamos hacer por los hijos que no están físicamente con nosotros?

Claro que hay, cuando hablamos de dar el mejor esfuerzo es porque tenemos que renunciar a nuestras lágrimas cuando las hemos puesto en el lugar del hijo para que ese hijo se sienta libre, libre del peso de nuestro dolor y de nuestras lágrimas.

Esto no significa que no se pueda estar triste, pero sí significa que yo me voy a poner de pie y voy a hacer el esfuerzo.

Posteado por: gruporenacer | Martes 16 septiembre 2014

Tener fe en el camino a iniciar, dar el primer paso y perseverar.


Charla de Alicia y Gustavo Berti en Renacer Congreso

Abril de 2006, en el marco del “ENCUENTRO NACIONAL  DE  LOS  GRUPOS  RENACER  DE  URUGUAY” realizado el 31 de mayo y 1º de abril del año 2006.


Esto es como un pozo en que uno cae y hay que empezar a dar pequeños pasos para salir de a poquito; para llegar a la meta es necesario tener en primer término fe en el camino que se va a iniciar y en el proceso, luego dar el primer paso y finalmente perseverar.

Si alguno de esos pasos no se cumple no llegaremos a ningún lado.

Posteado por: gruporenacer | Lunes 15 septiembre 2014

Seguimos siendo padres con las mismas obligaciones.


Charla de Alicia y Gustavo Berti en Renacer Congreso

Abril de 2006, en el marco del “ENCUENTRO NACIONAL  DE  LOS  GRUPOS  RENACER  DE  URUGUAY” realizado el 31 de mayo y 1º de abril del año 2006.


 

Gustavo: Hay una realidad de la que muchas veces nosotros no nos damos cuenta, y es que por más que un hijo haya partido, así sea el único, no nos priva a nosotros de la condición de padres.

Seguimos siendo padres pues los hijos son para toda la vida, estén o no estén con nosotros, ellos siguen siendo nuestros hijos y nosotros seguimos siendo sus padres y tenemos que pensar qué clase de padres queremos ser.

Eso lo habíamos pensado antes cuando los hijos estaban al lado nuestro ¿o no? ¿Nos habíamos dicho tengo que ser un padre digno para este hijo o hijos, tengo que ser un padre que muestre valores, que enseñe valores? o ¿voy a dejar que se críe el solo sin ningún ejemplo?

¿Ejemplo de qué, dimos nosotros a nuestros hijos cuando estaban vivos? ¿Por qué vamos a dejar de darlo ahora que no están?

Es importante darse cuenta que seguimos siendo padres con las mismas obligaciones que teníamos cuando nuestros hijos estaban presentes físicamente.

Posteado por: gruporenacer | Domingo 14 septiembre 2014

Siempre va a ser nuestra la responsabilidad.


Charla de Alicia y Gustavo Berti en Renacer Congreso

Abril de 2006, en el marco del “ENCUENTRO NACIONAL  DE  LOS  GRUPOS  RENACER  DE  URUGUAY” realizado el 31 de mayo y 1º de abril del año 2006.


Siempre es nuestra responsabilidad cómo viviremos nuestra vida, cómo la viviremos cada día.

Yo me levanto y elijo lo que ese día voy a hacer de mi vida; yo soy la que voy a proponerme llorar, porque el llanto es lo que yo siento por mi hijo, o voy a levantarme con deseos de hacer algo en su homenaje que no sean las lágrimas.

Una de mis preocupaciones, después de la partida de Nicolás, era si yo podía seguir siendo una persona alegre, porque en toda mi vida siempre fui alegre.

Pensaba que con Nicolás se había ido mi alegría, mi capacidad de reír y sentía que si eso pasaba, no valía la pena seguir viviendo; yo no quería vivir triste.

Yo ya sabía que iba a sufrir, pero ¿de qué manera? ¿iba a ser capaz de sonreír de nuevo? ¿de nuevo iba a ser capaz de reír a carcajadas?, pero yo no quería siquiera intentarlo.

Entonces me lo propuse, porque me di cuenta que ese iba a ser un homenaje que podía hacer a Nicolás y ni que hablar a nuestra hija Luciana, para los que tenemos la bendición que nos queden otros hijos, pero igual siempre tenemos personas que nos miran y nos aman.

Algo tenía que hacer y puse todo mi empeño; recuerdo la primera vez que me reí, me reí a carcajadas y esa noche soñé con Nicolás.

Nicolás estaba envuelto como en una luz, vestido de claro, con los brazos hacia mí y me dice: “¡Ma, por fin te reís! y se elevó; fue un segundo…

Ese sueño me dio la pauta de que, evidentemente, el camino no podía ser el de la tristeza, el camino no podía ser la tristeza prolongada.

Es natural estar triste ¿verdad? En natural llorar un poquito, extrañarlo, pero no esa desesperación, no ese desasosiego interior que no puedo estar ni conmigo mismo ni dentro de mi misma, siendo una extranjera dentro de mi propio cuerpo, eso es lo que no puede ser.
Hay que elevarse como dice Víctor Frankl, en “las alas indómitas del espíritu”, elevarse por encima de lo que nos está pasando, por amor a ese ser tan amado y a los que quedan.

A veces alguien piensa que ya no puede hacer nada por él ¡cómo que no vas a poder hacer nada por él!

Puedes renunciar a tu dolor desesperado por él o ella, puedes renunciar a sentir esa pena prolongada y hacer el esfuerzo, porque ellos merecen nuestro mejor esfuerzo, y siempre va a ser nuestra la responsabilidad de cómo vamos a vivir cada día de nuestra vida.

¿Qué vamos a hacer con esto que nos pasó? porque una cosa es lo que nos pasó y otra muy diferente es lo que hacemos con esto que nos pasó.

Estamos en Renacer no solamente porque hayamos perdido un hijo, estamos en Renacer porque queremos aprender a vivir de una manera que incluya amorosamente a nuestros hijos, que recupere el recuerdo amoroso de nuestros hijos sin lágrimas, que podamos hablar de ellos sin lágrimas.

Para que cuando nos toque partir no nos haya quedado nada sin hacer, no nos haya quedado amor por dar.

Posteado por: gruporenacer | Sábado 13 septiembre 2014

¿Qué clase de personas vamos a ser?


Charla de Alicia y Gustavo Berti en Renacer Congreso

Abril de 2006, en el marco del “ENCUENTRO NACIONAL  DE  LOS  GRUPOS  RENACER  DE  URUGUAY” realizado el 31 de mayo y 1º de abril del año 2006.


 

Después de perder un hijo nunca más somos las mismas personas, somos otra persona distinta y una vez más tenemos que elegir.

¿Qué clase de persona vamos a ser? No quedan más que dos caminos o soy mejor persona o soy peor persona; si alguien conoce otra posibilidad quisiera que lo diga, no conozco otras opciones.

No puedo dejar que mi dolor maneje el auto de mi vida y vivir como un “zombie” sentado dejando que mi dolor maneje mi vida.

Entonces se nos plantea a nosotros el problema de la propia responsabilidad.

¿Qué hago de mi vida de aquí en más?

De pronto uno se da cuenta y se dice: “tengo que sufrir, no puedo evitarlo”, pero ¿puedo elegir cómo sufrir?

¿Es lo mismo sufrir dignamente, que sufrir miserablemente?

Alicia: ¿Es lo mismo?

Padres: No.

Gustavo: ¿Es lo mismo caminar por la vida buscando monedas en el suelo, que caminar con la frente alta? No.

Recuerden ustedes una frase del refranero popular que dice: “Al que se ayuda, Dios lo ayuda” y nosotros en Renacer le agregamos “y sin darse cuenta, ayuda a los demás”. (aplausos)

Alicia: Ya sé por qué están aplaudiendo, porque algunos se estaban durmiendo (risas…) entonces, cuando aplaudimos hacemos que la gente se despierte…

Gustavo lo dijo así, y lo dijo muy bien: todo está en nosotros.

Posteado por: gruporenacer | Viernes 12 septiembre 2014

Las respuestas yacen únicamente en nosotros mismos.


 

Charla de Alicia y Gustavo Berti en Renacer Congreso

Abril de 2006, en el marco del “ENCUENTRO NACIONAL  DE  LOS  GRUPOS  RENACER  DE  URUGUAY” realizado el 31 de mayo y 1º de abril del año 2006.


 

Gustavo: Cuando muere un hijo, se nos presentan toda una serie de problemas nuevos que, realmente, no sabemos como resolver.

Si nos ponemos a pensar, nos damos cuenta que esto no es nuevo; esto viene, por lo menos para occidente, desde el comienzo de la historia.

Todavía occidente no ha logrado poner un nombre a los padres que pierden hijos. No tienen nombre; es decir, no ha habido la capacidad, en ningún idioma occidental, de darle un nombre a los padres que pierden hijos.

Eso es un reflejo de la gravedad, de la severidad de la pérdida de un hijo, de la impotencia de la sociedad, pero el hecho de que la sociedad sea impotente para resolverlo, también nos plantea como contrapartida ineludible que la respuesta yace únicamente en nosotros; no yace en ningún otro lugar.

La pérdida de un hijo, como dijimos hoy en la televisión, no es algo de lo que uno tenga conocimiento; todo el mundo tiene conocimiento de lo que significa perder un abuelo, un padre o una madre, pero la pérdida de un hijo no es un conocimiento, es una vivencia, es una experiencia que solamente la tiene aquel que ha pasado a través de ella.

Si nosotros vamos con esta pérdida, con esta tragedia, a un psiquiatra o a un sicólogo, nos van ayudar de acuerdo a lo que ellos conocen, no de acuerdo a lo que ellos han experimentado, entonces, frente a esto todo el conocimiento queda corto.

Entonces nos sentiremos desamparados y no tenemos a donde acudir.

Si somos católicos acudimos a un sacerdote, pero como los sacerdotes no tienen hijos, también nos dirán por lo que ellos conocen, no por lo que ellos han experimentado porque ni siquiera han podido experimentar lo que significa el amor de padre.

Entonces también nos quedamos cortos y vemos de pronto que no hay ayuda y cunde la desazón y los caminos empiezan a cerrarse.

Tenemos que darnos cuenta que hay sólo dos alternativas, una alternativa es la individual, personas de mucho coraje, de mucha fortaleza espiritual y la otra alternativa es la de agruparse con otras personas que hayan atravesado por idéntica experiencia de vida y aprender de ellos.

Una de las primeras cosas que aparecen, cuando nosotros podemos dejar un poquito de lado el dolor y nos ponemos a pensar, es no saber quienes somos.

Uno se mira en el espejo y dice ¿quién es esta persona que está acá frente al espejo? Y luego vienen otras preguntas ¿quién voy a ser dentro de un tiempo? y ¿cómo voy a ser?

Y tenemos que responder a esas preguntas, no puedo quedarme sin hacer nada, a pesar de que lo más fácil después de perder un hijo es no hacer nada y estar mal; para estar mal no necesito hacer nada, ni siquiera tengo que levantarme.

Para estar bien tenemos que luchar, tengo que levantarme, tengo que decir como decimos nosotros en Renacer, “a pesar de todo sí a la vida”.

A pesar de todo me levanto, a pesar de todo me baño, a pesar de todo voy a trabajar, a pesar de todo sonrío, a pesar de todo en mi trabajo atiendo a la gente con cordialidad, a pesar de todo sigo viviendo.

Pero ¿cómo?, ¿cómo hacerlo?

Éstas son las primeras cosas que uno se pregunta.

Las respuestas yacen únicamente en nosotros.

Posteado por: gruporenacer | Jueves 11 septiembre 2014

El tiempo solo no tiene respuestas.


Charla de Alicia y Gustavo Berti en Renacer Congreso

Abril de 2006, en el marco del “ENCUENTRO NACIONAL  DE  LOS  GRUPOS  RENACER  DE  URUGUAY” realizado el 31 de mayo y 1º de abril del año 2006.


Alicia: Este es un club, dice siempre Gustavo, al que nunca hubiéramos querido pertenecer y, sin embargo, ya estamos en él. Y lo digo así porque hay muchos padres nuevos que hace muy poco tiempo que han perdido a su hijo o a su hija, y se han animado a dar ese paso de acompañarnos para ver si encuentran algo en lo que hoy se pueda decir acá y en el intercambio que hagamos entre todos, para sentir que todavía su vida puede tener sentido.

Esos papás muy nuevos, con ese dolor tan fresco, que todavía viven en el comienzo, están como tantos padres que a través de la historia han perdido hijos, para quienes siempre fue una pérdida sin tiempos.

A través de la historia, se ha demostrado que no se puede decir: “vas a ver que en un tiempito vas a estar bien” pues si el papá no busca una ayuda adecuada, el papá no llega a estar bien, pues el tiempo solo no tiene respuesta.

Hoy, a la par de esos papás con ese dolor tan fresco, están los papás que tienen un tránsito en Renacer, que los están estimulando, los han invitado a venir y les han dicho que se den una posibilidad a esto que se les presenta hoy de venir a la charla, al intercambio, para ver que no es el único que sufre, que somos muchos acá.

 

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